Corinna Larsen, la ex amante del ex rey español Juan Carlos, se ha quejado de haber recibido amenazas del jefe del servicio de inteligencia del país que, según ella, se hicieron a instancias del ex monarca, ahora conocido como el rey emérito.
Al testificar desde Londres ante un tribunal español mediante una videoconferencia, Larsen afirmó que después de que ella y don Juan Carlos de Borbón se separaron en 2012, el jefe del servicio de inteligencia español (CNI) Félix Sanz Roldan la amenazó directamente.
“Dijo que a menos que los siguiera, no podía garantizar mi seguridad física o la seguridad física de mis hijos”, dijo la empresaria danesa al tribunal.
“Estaba definitivamente muy asustada. No entendía el motivo y no se me proporcionó una explicación adecuada como ciudadana, a una persona normal, una mujer que se encuentra enfrentada con unas personas tan poderosas”, declaró.
Corinna Larsen continuó diciendo que descubrió un libro sobre la muerte de la princesa Diana en su casa suiza y luego recibió llamadas telefónicas anónimas sobre “túneles entre Mónaco y Niza“, una aparente alusión a la muerte de la princesa de Gales en un accidente automovilístico en 1997.
“Por supuesto que me aterrorizaron, cualquiera estaría aterrorizado. El hecho de que el jefe de Seguridad viniera a visitarme a Londres ya era bastante escalofriante”, declaró Corinna.
“El rey Juan Carlos y Sanz Roldán siempre querían dejar que constase que era el rey el que daba las órdenes”, añadió.
El ex rey español abandonó el país en agosto tras un escándalo provocado por su presunta implicación en casos de corrupción que están siendo investigados por las autoridades judiciales de España y Suiza. Hace seis años abdicó al trono y fue sucedido por su hijo Felipe VI.
En una declaración jurada, la ex amante de Juan Carlos dijo que cree que está siendo amenazada por poseer datos confidenciales relacionados con las transacciones financieras y comerciales del ex rey.
Su testimonio se produce durante un juicio por difamación contra el ex comisario José Villarejo, quien en 2017 acusó al jefe de inteligencia de amenazar con matar a Larsen en una entrevista televisiva, una afirmación que Sanz Roldan ha negado. Villarejo y Larsen se conocieron en 2015 en su casa de Londres, donde ella se quejó de las amenazas que le hicieron.
En su declaración ante el juez, Villarejo se reafirmó en su versión de los hechos, llegando a afirmar que “es evidente que esta señora no mentía y estaba realmente aterrada”.
La empresaria dijo en una entrevista a OKDIARIO que Juan Carlos de Borbón le contó en 2011 “que se había enterado de que en Palacio se mantenían conversaciones secretas a sus espaldas”. El rey, dijo Corinna, “identificó de forma muy directa a la reina Sofía y que su relación se había vuelto tan disfuncional que era ya hostilidad apenas oculta. Y dijo que ella sólo se había quedado ahí tanto tiempo para ver a su hijo ascender al trono, y que estaba deseando que Felipe fuera ya rey porque tenía más influencia sobre su hijo que sobre su marido”.
“Esas fueron sus palabras precisas. Así que es obvio que tuvo que haber personas que apoyaran sus ambiciones desde dentro. Las intrigas palaciegas han sido un elemento de la historia durante cientos de años”, alegó la empresaria en la entrevista.
Juan Carlos dijo, según Corinna, “que pensaba que el primer ministro Mariano Rajoy no lo veía positivamente y estaba posiblemente tratando de reducir su poder y debilitar la institución de la Monarquía”. “Esto es lo que me dijo”, aclaró.” Y pienso que por supuesto el escándalo Nóos a finales de 2011 creó una crisis monumental para la Familia Real. Fue la primera vez que la gente empezó a hacer preguntas sobre las gestiones financieras de la Familia Real, y en particular, sobre las gestiones financieras y la participación de Juan Carlos en los turbios asuntos de Urdangarin”.
El proceso contra el ex duque de Palma fue “lo que puso todo el proceso en marcha”. “Había gente presionando para que abdicara. Por supuesto lo lograron”, afirmó Corinna. La amiga personal del rey emérito señaló en la entrevista que ella “no tenía motivo” para ver a la reina Sofía “como una rival”.
“El rey me explicó desde el principio, porque le pregunté –no quería meterme en medio de una disputa familiar– lo que pensaría su esposa, cuál sería su postura si él entrara en una relación más seria”, afirmó. “Y él me explicó claramente que Franco había arreglado aquel matrimonio inicialmente y que se habían distanciado después de que nacieron los hijos y que llevaban vidas separadas. Dijo que tenía un acuerdo con la reina para representar a la Corona, pero que llevaban vidas totalmente separadas”, puntualizó.
La amiga del rey además confirmó que Juan Carlos I mantuvo una relación durante veinte años con Marta Gayá, “o eso me dijo entonces” y que por eso nunca consideró rival a la reina. Doña Sofía, aseguró Corinna, “pasaba periodos prolongados aquí en Londres, en el Claridge con su familia, la ex Familia Real griega. Diría que soy víctima más que nada del afán de venganza de Sofía”.
La examante del exrey Juan Carlos de España, Corinna Larsen, dijo en una entrevista que los administradores del monarca “transfirieron grandes sumas de dinero entre Suiza y Madrid” y que no va a contradecir a los medios que dicen que “tiene 2000 millones” de fortuna personal. En una entrevista declaró además: “Me quedé boquiabierta cuando Juan Carlos me mostró en Zarzuela la máquina de contar dinero”.
Respecto al rey Felipe VI señala en una entrevista publicada por OK Diario que “no puede decir que no tiene nada que ver con ello (las finanzas de su padre) si te has beneficiado de ello toda tu vida”.
La empresaria, relacionada con el rey emérito durante años, afirmó en la entrevista que entre Suiza y Madrid “grandes sumas cruzaron la frontera regularmente”. The New York Times estima su fortuna total en 2.300 millones de dólares, y Forbes en torno a 1.200 millones, lo que Larsen dice ignorar aunque apunta que “parece que a lo largo de 40 años se sabe de muchos regalos y grandes transacciones para los intereses comerciales de España”.
Corinna señaló que a diferencia de las monarquías británica y escandinavas, que “están muy reguladas”, la de España “para mí fue toda una sorpresa, porque es casi como una oligarquía”. Hay “quizá unas cien personas que controlan el país entero”, apunta la amiga del exmonarca, quien dijo que cree que “la misma Casa Real ha sido artífice de sus propios problemas” y que “después hubo personas que les asesoraron mal”.
En la entrevista Corinna explicó por primera vez la donación de 65 millones de euros que el rey emérito le hizo y que desvincula de una presunta comisión que habría recibido de un proyecto de la línea de alta velocidad AVE a La Meca y que está siendo investigada por la justicia. Ese dinero fue “un regalo que el difunto rey Abdullah le hizo al rey Juan Carlos” y que fue “un testamento meditado y ejecutado en vida que le llevó un año preparar” para donárselo a Larsen, con quien el ex monarca mantuvo una relación sentimental entre 2004 y 2009, y de amistad hasta 2014.
La empresaria contó, además, que cuando Juan Carlos de Borbón estuvo enfermo en 2011 “empezó a hablarme de su última voluntad, de su testamento. Quería dejar ciertas cosas a mi hijo”. Pero, agregó, “no eran sólo cosas monetarias; eran también cosas sentimentales para él, como su colección de armas”. Juan Carlos, según ella, dijo también que “le preocupaba que su familia no respetara sus deseos si lo dejaba en un testamento normal”.
La reina “tenía prisa en poner a su hijo en el trono”, dijo Corinna Larsen, examante del rey, a “PARIS MATCH”.
Corinna Larsen, examiga y socia comercial del rey emérito Juan Carlos de España, aseguró esta semana en una entrevista con la revista francesa Paris Match que el exmonarca fue víctima de un “golpe” de palacio para obligarlo a abdicar. Según la examante del rey emérito, este complot fue orquestado por la reina Sofía, esposa de Juan Carlos, el entonces príncipe de Asturias y el entonces presidente del gobierno, Mariano Rajoy.
Corinna explicó que los problemas de salud de don Juan Carlos I y el escandaloso viaje privado de caza a Botswana en 2012 fueron el detonante. Según la empresaria, el rey le dijo: “Tengo dos frentes contra mí. El primero está constituido por mi mujer y sus lugartenientes: ella tiene prisa en poner a su hijo en el trono porque tiene mucha más influencia sobre él que sobre mí. El segundo está encarnado por Mariano Rajoy, que tiene como objetivo castrarme y debilitar la monarquía”. “Estas cosas pasan en los regímenes totalitarios, pero no en una democracia europea moderna”, se lamentó.
En la entrevista Corinna afirma que la familia orquestó un golpe de palacio para el cual “necesitaban a una extranjera para servirles como chivo expiatorio”. Además, criticó la forma en que la casa real y el gobierno arreglaron la salida del país del rey Juan Carlos con rumbo a los Emiratos Árabes Unidos: “Durante una crisis de esta envergadura, la familia real hubiera tenido que permanecer unida. Enviar a un exrey, de salud frágil, al exilio, y eso en plena Covid, es irresponsable. Toda la familia real se ha beneficiado del tren de vida que les ha asegurado Juan Carlos. Repudiar así a Juan Carlos es un poco desleal y me parece que es una falta de dignidad. Lo que deberían hacer es reformar las instituciones y hacerlas más transparentes”.
Actualmente, la fiscalía suiza está investigando la compra de una mansión en el Reino Unido por parte de la examante del rey emérito en 2015, tres años después de recibir 65 millones de euros de él. La consultora empresarial nacida en Dinamarca Corinna Larsen aseguró a los fiscales de Ginebra (Suiza) que pagó seis millones de libras (6,7 millones de euros o 7,8 millones de dólares) por la finca Chyknell Hall Estate cerca de Bridgnorth (oeste de Inglaterra) y gastó una cantidad similar para reformarla, según su testimonio al que tuvo acceso el diario español El País.
Desde 2018, Larsen está bajo investigación por un supuesto blanqueo de dinero, y el fiscal jefe en Ginebra indaga esta adquisición y la “opaca estructura” que utilizó para la operación, producida después de recibir el regalo del antiguo monarca, afirma el periódico. La finca de 81 hectáreas incluye una mansión con 11 dormitorios, una biblioteca, una piscina y un campo de críquet. Larsen habría explicado a los fiscales suizos que adquirió la propiedad a través de un fondo en Panamá que tenía como beneficiario a su hijo de 13 años.
Corinna entre 2004 y 2009 aseguró haber recibido una fortuna del monarca en 2012: 65 millones de euros (77 millones de dólares), según el diario suizo La Tribune. En una entrevista afirmó que le hizo este “regalo extraordinariamente generoso” en agradecimiento por “cuidar de él” y por la estima que le tenía a su hijo. En la actualidad, la empresaria es una de las tres personas investigadas en Suiza por una transferencia de 100 millones de dólares que Juan Carlos recibió en 2008 del entonces rey Abdallah bin Saud de Arabia y la fiscalía sospecha que los 65 millones de euros recibidos sirvieron para esconder el dinero restante que había recibido del monarca saudí.
Si bien el rey emérito de 82 años no está formalmente investigado, las revelaciones sobre su fortuna están siendo estudiadas por la justicia española y suiza y lo empujaron a abandonar el país el 3 de agosto en dirección a los Emiratos Árabes Unidos. Desde este exilio autoimpuesto y pactado con su heredero Felipe VI, el rey, que abdicó en 2014, asegura que seguirá a disposición de la justicia española.
La empresaria alemana Corinna Larsen contrató para su denuncia a James Lewis, un reputado abogado de Londres experto en extradiciones y derecho internacional.
La empresaria alemana Corinna Larsen denunciará al rey emérito Juan Carlos de España, con quien presuntamente mantuvo una relación extramatrimonial, por amenazas para que no revele “secretos de estado”. Así lo anunció el portal eldiario.es un portavoz de la empresaria, quien asegura que sufre una campaña de acoso desde 2012, cuando salió a luz su relación al conocerse el viaje que realizaron juntos a Botswana.
Larsen, divorciada del príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein, señala que entonces su departamento de Mónaco fue ocupado por una empresa de seguridad. Según ella, los servicios secretos españoles le comunicaron que se trataba de un operativo para garantizar su seguridad. Larsen implica en esta campaña, en la denuncia que presentará en el Reino Unido, al entonces director de los servicios secretos españoles (CNI), Félix Sanz Roldán.
El CNI, según la denuncia, le amenazó de muerte cuando se encontraba en un hotel de Londres: “Tras la intrusión de los servicios secretos en mi habitación del hotel, yo estaba aterrada, especialmente cuando me amenazaron a mí y a mis hijos diciendo que no podían garantizar mi seguridad física”, declaró Larsen. “Insistían en que permaneciese en silencio. Me enviaron un correo, utilizando un pseudónimo, en el que explicaban que hablar con los medios resultaría devastador para mi imagen. Yo me lo tomé como que destruirían mi reputación si no cooperaba.
De hecho, “esta amena se llevó a cabo con éxito”, agregó la empresaria. La empresaria adelantó el pasado fin de semana a The Daily Mail que iba a acudir a la justicia, aunque no desveló que ésta fuera a afectar al rey Juan Carlos. “Tras ocho años de abusos, que también han ido dirigidos contra mis hijos, y dado que no hay final a la vista, no me veo con más opciones que tomar acciones legales”, declaró. Larsen contrató para su denuncia a James Lewis, un reputado abogado de Londres experto en extradiciones y derecho internacional.
La denuncia contra el rey por parte de Larsen llega después de la investigación abierta en Suiza sobre una presunta comisión de 100 millones de dólares recibida en 2008 por el monarca procedente del rey de Arabia Saudita por la construcción del tren de alta velocidad (AVE) a La Meca. La inviolabilidad del monarca hace que solo pueda ser investigado en España por delitos posteriores a 2014, cuando abdicó. Sin embargo, en la legislación británica la inmunidad del rey Juan Carlos no tiene ningún efecto.
Una cuenta bancaria en Suiza y donaciones millonarias a su amante: el rey Juan Carlos, a sus 82 años, podría verse envuelto nuevamente en la controversia.
Suiza investiga una supuesta donación de 100 millones de dólares que el rey de Arabia Saudita habría hecho a Juan Carlos, cuando este ejercía como rey de España, según informó el diario Tribuna de Ginebra. El monarca habría regalado parte de ese dinero donado por el rey Abdallah bin Abdulaziz Al Saud a su amiga Corinna Larsen. Dicho dinero habría estado depositado en una cuenta del banco Mirabaud a nombre de la fundación “Lucum”, cuyo único beneficiario sería don Juan Carlos de Borbón, según los investigadores suizos.
Según la investigación, el monarca fue retirando durante varios años dinero de esa cuenta y en 2012 regaló los 65 millones de euros que quedaban a Corinna Larsen, a través de otro banco suizo con sede en las Bahamas. La fiscalía suiza abrió la investigación a raíz de unas grabaciones de Larsen publicadas por los medios españoles OkDiario y El Español en las que la empresaria afirmaba que el Juan Carlos intentó cobrar una comisión millonaria en el marco de la licitación del proyecto del tren de alta velocidad (AVE) a La Meca. “También se habría entregado otro millón de euros a otra antigua amante del monarca español, cuyo nombre todavía se desconoce, cuya residencia se establece en Ginebra”, indica El Español.
Juan Carlos I fue rey de España desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 19 de junio de 2014, fecha de su abdicación y del acceso a la Jefatura del Estado de su hijo Felipe VI, actual monarca. Según fuentes de la fiscalía suiza citadas por el periódico, Corinna Larsen justificó el origen del dinero con documentación en la que acreditaría que dicha fortuna provienen de una “donación de la fundación panameña” que le transfirió el dinero en 2012. Según los abogados de la antigua amiga íntima del rey Juan Carlos “Corinna recibió un regalo no solicitado del rey emérito” descrita como “donación para ella y para su hijo” con los cuales se había encariñado, ya que durante varios años habrían cuidado del monarca debido a su mala salud.
La empresaria afirma que su vida estuvo en peligro varias veces, sus propiedades fueron allanadas y que se la amenazó con una muerte como la de Diana de Gales.
El servicio de inteligencia español (CNI), gastó millones en una campaña de acoso en la aparente creencia de que la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein tiene en su poder secretos de estado, denunció la afectada, amiga íntima del rey Juan Carlos de España. La princesa y empresaria afirma estar bajo vigilancia hostil constante de agentes españoles en el Reino Unido, ya sea en el campo, en su casa en Londres, o en el extranjero, y dice que sus teléfonos y computadoras fueron hackeados y desactivados junto con otros equipos electrónicos, incluido el botón de pánico en su habitación.
Corinna Larsen, a quien durante años se relacionó sentimentalmente con el monarca emérito español, afirmó en una entrevista al periódico británico The Daily Mail que los agentes españoles “realizaron un intento sostenido de lavarle el cerebro a sus hijos para que crean que ella es corrupta”. “Ella ha sufrido una campaña de difamatoria cobertura de ‘noticias falsas’ en Internet y dice que este extraordinario catálogo de eventos comenzó con la exposición pública de su relación de cinco años con Juan Carlos, quien viajó a Londres para una visita secreta el año pasado”, afirma el citado periódico.
A pesar de que su exposición al público y a la prensa es casi nula, con el “abuso intensificado” y el “sufrimiento de su negocio”, Corinna dice que está “desesperada por detener la intimidación que dice que se dirigió hacia ella”, afirma el diario. Sus abogados se dirigieron al Ministro del Interior británico, Priti Patel, y al Secretario de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, para advertirles de una posible disputa diplomática. “La discreción ha sido una consigna a lo largo de mi vida con mi familia y mi negocio”, dijo Corinna a The Mail el 1 de marzo. “Después de ocho años de abuso, que también se ha dirigido a mis hijos, y dado que no hay un final a la vista, a regañadientes no me queda otra opción que emprender acciones legales”.
Dos veces divorciada a los 56 años, Corinna se convirtió en princesa a través de su segundo matrimonio, con el aristócrata alemán príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, quien le permitió conservar el título principesco después de su separación. Actualmente reside en el Reino Unido, donde posee varias casas, incluida una finca millonaria y un departamento en el barrio de Belgravia, y en el Principado de Mónaco. Su presencia ha sido habitual en eventos filantrópicas del príncipe Carlos de Inglaterra y fue honrada en el Palacio de Buckingham por sus esfuerzos en apoyo de la Fundación de Premios Duque de Edimburgo.
“Decir que ella está bien conectada es una subestimación”, afirma el periódico. “En el mundo de las finanzas internacionales, Corinna es conocida por negociar acuerdos entre grandes corporaciones y se dice que incluye a varios jefes de estado en su libreta de contactos. “Pero esta forma de vida glamorosa se detuvo después de que surgió que había llevado a cabo una relación de cinco años con el rey de España, Juan Carlos. Y a partir de ese momento, dice ella, el servicio secreto español la miró”.
El asunto salió a la luz en 2012 cuando, con la relación ya terminada, se reveló que Corinna y el rey habían estado en un safari a Botsuana junto con su hijo. El viaje de caza (durante el cual el monarca de 74 años se cayó y se fracturó la cadera) escandalizó a España, que en ese momento atravesaba una recesión, más aún cuando se informó que el rey había disparado y matado a un elefante. Esta situación derivaría en la abdicación del rey, dos años más tarde, a favor de su hijo Felipe VI, y su retiro de la vida pública.
La primera señal de que algo andaba mal llegó en 2012, cuando Corinna descubrió que un equipo de hombres de habla hispana ocupó su casa en Mónaco. Los servicios de inteligencia españoles le informaron que, empleados a través de una compañía de seguridad del principado, estaban allí para su protección, pero la mujer le dijo a la Justicia que cree que el objetivo real era eliminar documentos. “Estaba en peligro constante”, dijo The Mail. “Al principio, pensé que estos hombres me iban a tirar por el balcón. El hecho de que los mercenarios puedan ocupar un apartamento en Mónaco durante más de un mes y que los agentes españoles puedan ingresar y robar documentos, con impunidad, plantea preguntas muy serias sobre el principado”.
En junio de ese mismo año, Corinna dice que fue confrontada en su habitación en el hotel The Connaught en Londres por el CNI que, al menos en su interpretación, amenazó su vida. “Tras la intrusión del servicio de inteligencia en la habitación de mi hotel, me aterroricé, particularmente cuando amenazaron mi vida y la de mis hijos al decir que no podían garantizar nuestra seguridad física”, dijo la princesa. “Ellos insistieron en que me quedara en silencio. Me enviaron un e-mail con un seudónimo que explicaba que si hablara con los medios, sería devastador para mi ‘imagen’. Supuse que esto significaba que si no cooperaba completamente, mi reputación sería destruida. De hecho, esta amenaza se llevó a cabo con mucho éxito”, denunció.
Corinna informó al Tribunal Superior británico que cuando viajó a Suiza para visitar a su hijo en el internado, descubrió que alguien había colocado un libro sobre la muerte de la princesa Diana sobre su mesa. Al día siguiente, recibió una llamada telefónica de un número desconocido y una voz dijo en español: “Hay muchos túneles entre Mónaco y Niza”. Al mismo tiempo aparecieron “cientos de artículos de noticias falsas” en Internet que la acusaban falsamente, entre otras cosas, de aprovechar su relación con el rey para robar dinero de empresas españolas y españolas y de vender 250 tanques españoles a Arabia Saudita, denuncias que ella describe como “ridículas”.