Etiqueta: Charlene de Mónaco

  • Ex funcionario de Alberto II de Mónaco reveló que la familia real puso parte de su fortuna en paraísos fiscales

    Parte de la fortuna de la familia real de Mónaco fue depositada en paraísos fiscales, según una investigación publicada por el diario francés Le Monde en base a los cuadernos de Claude Palmero, administrador de bienes del príncipe Alberto II durante décadas, que fue despedido bajo acusaciones de corrupción.

    Palmero fue una figura poderosa en el corazón de la familia real de Mónaco durante más de 20 años hasta el año pasado, cuando fue despedido sin contemplaciones por Alberto II tras acusaciones de irregularidades financieras relacionadas con el palacio.

    Decidido a “defender su honor”, el ex administrador del patrimonio real entregó a Le Monde cinco cuadernos en los que anotó detalladamente los trabajos que hacía para Alberto II, además de las finanzas de la familia real del Principado y otras internas del palacio.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Alberto II y Charlene de Mónaco

    La familia real de Mónaco envió fondos a “paraísos fiscales” en Panamá, afirmó el ex asesor financiero Claude Palmero

    Le Monde indica que según los cuadernos de Palmero, que se llevó con él, algunos fondos de la monarquía han estado durante años en Panamá y las Islas Vírgenes Británicas, dos paraísos fiscales. 

    Lea también: Ex asesor de Alberto II de Mónaco dijo que pagó para recuperar fotos del príncipe y una mujer

    No están claras las motivaciones de la familia real para colocar fondos en el extranjero ya que Mónaco no aplica impuestos sobre la renta o sobre el patrimonio. Pero fuentes cercanas a la familia real apuntan que objetivo habría sido evitar que la prensa o cualquier otra persona estuviera al corriente de sus finanzas.

    Claude Palmero
    Claude Palmero, ex administrador de los bienes de la familia real de Mónaco

    Jean-Michel Darrois, el abogado del príncipe Alberto, confirmó que “efectivamente se crearon sociedades offshore en Panamá en 1984 en tiempos de Rainiero III”.  Pero según el letrado, Alberto II había pedido “varias veces” a su administrador que resolviera la situación, “lo que no hizo”.

    “Desde el relevo de Palmero, todo esto se está liquidando”, aseguró Darrois, que también indica que en 2002, antes de la llegada al trono de Alberto, se crearon empresas en las Islas Vírgenes Británicas.

    La abogada del exadministrador, Marie-Alix Canu-Bernard, asegura por su parte que “nunca hizo nada sin el conocimiento de quienes lo contrataron”. “Todo lo contrario, todo siempre se hizo en perfecto acuerdo con ellos y en su más estricto interés”, afirmó.

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  • Ex asesor de Alberto II de Mónaco dijo que pagó para recuperar fotos del príncipe y una mujer

    El ex administrador de los bienes del príncipe Alberto II y la familia real de Mónaco aseguró que el soberano le encargó la misión de pagar para recuperar fotografías presuntamente comprometedoras. 

    Los cuadernos del ex hombre de confianza de los Grimaldi, Claude Palmero, también revelan que el príncipe le encargó alquilar un apartamento discreto en Mónaco, insinuando que sería usado para relaciones clandestinas. 

    Lea también: Claude Palmero, el cortesano que conoce los secretos de la dinastía Grimaldi (y comenzó a contarlos)

    Palmero fue una figura poderosa en el corazón de la familia real de Mónaco durante más de 20 años hasta el año pasado, cuando fue despedido sin contemplaciones por Alberto II tras acusaciones de irregularidades financieras relacionadas con el palacio.

    Decidido a “defender su honor”, Palmero entregó al diario francés Le Monde cinco cuadernos en los que anotó detalladamente los trabajos que hacía para Alberto II, además de las finanzas de la familia real del Principado y otras internas del palacio.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    El ex administrador de los bienes de Alberto II y la familia real de Mónaco, Claude Palmero, aseguró que el príncipe le encargó pagar para recuperar fotografías presuntamente comprometedoras a una mujer.

    Claude Palmero asegura haber pagado por “fotos y negativos” a una mujer

    Palmero contó a Le Monde que después de la gran boda del príncipe Alberto II con la ex nadadora olímpica sudafricana Charlene Wittstock le encargaron otra tarea delicada y confidencial: recuperar fotografías comprometedoras del soberano.

    En un escrito del 17 de julio de 2012, Palmero señaló: “Misión K (foto y negativos)”. Refiriéndose a la mujer anónima con la que presuntamente negoció la entrega de las fotografías, dijo: “Ella pudo jugar un juego y conservar los otros negativos”. 

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    “Una vez recuperadas, las fotos serán quemadas. Su Alteza Serenísima está satisfecha con la conclusión”, escribió Palmero en sus bitácoras, una versión que fue rechazada por los abogados del príncipe Alberto II, que afirmaron que el monarca “nunca tuvo conocimiento de haber sido objeto de solicitudes de dinero en tales circunstancias”.

    Le Monde dijo que Palmero afirmó que la suma para recuperar las fotografías fue de 100.000 euros y que el dinero fue retirado de un fondo creado con el enigmático acrónimo “DS”, que significa “destino especial”, creado a espaldas de la princesa Charlene.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Claude Palmero asegura que el príncipe de Mónaco tenía una cuenta bancaria llamada DS (Destino Especial), que se utilizaba para pagar a las antiguas amantes del príncipe y a sus hijos sin que su esposa lo supiera.

    Palmero dice que se asignaban entre 150.000 y 600.000 euros anuales del presupuesto público a la cuenta secreta, que le habría permitido al asesor pagar dinero con total discreción, sin que los ciudadanos de Mónaco ni su consejo de gobierno lo supieran.

    Otro periódico francés que habló con Palmero, Libération, publicó que el príncipe tenía una cuenta en el banco BNP bajo el nombre “AG” (Alberto Grimaldi), que se utilizaba para pagar a las antiguas amantes del príncipe y a sus hijos sin que su esposa lo supiera.

    Lea también: Rainiero III de Mónaco pensó en dejar la corona a Andrea Casiraghi, reveló un ex asesor del palacio

    “Mi papel se limitaba a ejecutar escrupulosamente las decisiones del príncipe y a implementar sus peticiones en ámbitos muy variados y, a veces, personales”, dijo Palmero, quien también asegura que Alberto II le encargó alquilar un apartamento “discreto” en Mónaco.

    Según Le Monde, en febrero de 2012, Palmero salió a la caza de una propiedad para su amo: “Apartamento en la ciudad para Su Alteza Serenísima. Vi dos, pero no eran lo suficientemente discretos”, escribió en sus cuadernos. Más adelante, dijo: “Su Alteza Serenísima quiere que continúe” la búsqueda.

    Según el diario francés Le Monde, en 2012 Claude Palmero recibió el encargo de buscar un “apartamento en la ciudad para Su Alteza Serenísima”. “Vi dos, pero no eran lo suficientemente discretos”, escribió en sus cuadernos.

    Más adelante, Palmero anotó que encontró una “rara joya” en el Beverly Palace, un moderno bloque de apartamentos de 12 pisos que cuenta con vistas panorámicas al mar, servicio de conserjería y lo que llama “comodidades de primer nivel”. 

    Palmero afirmó en sus anotaciones que pagó el alquiler casi 4.500 euros al mes a través de una empresa que creó a su propio nombre, “Etoile de Mer”, para no exponer al príncipe. Días después, Alberto II visitó el lugar y aprobó su adquisición. Le Monde estima que planeaba usar el departamento “para relaciones secretas”.

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    Antes de casarse con la princesa Charlene, Alberto II reconoció la existencia de dos hijos surgidos de dos antiguas amantes: en 1992 nació Jazmin, hija de la agente inmobiliaria estadounidense Tamara Rotolo. En 2003 nació Alexandre, hijo de la ex azafata Nicole Coste. Ambos actualmente tienen una cercana relación con su padre y la familia real.

    Según los cuadernos de Palmero, Jazmin recibe 85.000 euros por trimestre y le dieron un piso de casi 3 millones de euros en Nueva York. Mientras tanto, se dice que Alexandre tiene un seguro contra secuestro y rescate pagado por Alberto II, mientras que su madre recibió dinero para su negocio de moda de cerca de 1 millón de euros.

    Monarquias.com

  • Los “locos” gastos de Charlene de Mónaco, revelados en los cuadernos de un excortesano

    La princesa Charlene, esposa de Alberto II de Mónaco, contrató a inmigrantes ilegales por menos de 90 dólares por día, mientras que su asignación para gastos personales se disparó por encima de 1 millón de dólares anuales, afirmó el ex contador del príncipe, Claude Palmero.

    Palmero, quien estuvo a cargo de las finanzas del palacio durante más de veinte años pero fue despedido en 2023 después de ser señalado por malversación de fondos por un sitio web anticorrupción, entregó al diario francés Le Monde los cuadernos que detallan los gastos y otras internas de la familia real de Mónaco.

    Palmero, principal gestor de la riqueza de la dinastía Grimaldi en el paraíso fiscal del Mediterráneo, afirmó al diario que intentó desesperadamente controlar los “peligrosos” gastos de la princesa Charlene, y en un momento bloqueó que la ex nadadora sudafricana contratara nuevo personal. 

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    La princesa Charlene, esposa del príncipe Alberto II, contrató “inmigrantes ilegales” para trabajar en palacio por US$ 90 al día, afirmó Claude Palmero, el ex administrador de los bienes de la familia Grimaldi.

    La princesa Charlene contrató “inmigrantes ilegales” para trabajar en palacio por US$ 90 al día, afirmó Claude Palmero

    El ex cortesano afirmó a Le Monde que esto ocurrió mientras la princesa Charlene estaba invirtiendo más de 1 millón de dólares para redecorar su villa de vacaciones en Calvi, en la isla de Córcega, junto con otro millón para decorar su oficina en el palacio de Mónaco.

    Charlene le pagaba a su chef personal más de 300 euros diarios, dijo Palmero, mientras que su familia sudafricana también recibía enormes cantidades: su hermano Sean Wittsock, de 41 años, recibió de la princesa 300.000 euros para pagar su casa. 

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    Pero eran los inmigrantes ilegales que constituían gran parte del personal de tiempo completo de ocho personas de Charlene los que más preocupaban a Claude Palmero. “Su Alteza Serenísima la Princesa hace trabajar para ella a personas que no cumplen”, advirtió al príncipe Alberto.

    Según los cuadernos publicados por Le Monde, Palmero se refirió a “una mujer filipina pluriempleada que ata perros en la ducha”

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Claude Palmero asegura que Charlene de Mónaco invirtió más de 1 millón de dólares para redecorar su villa de vacaciones en Calvi, en la isla de Córcega, junto con otro millón para decorar su oficina en Montecarlo.

    En una carta escrita en 2017, dijo que otro empleado de Filipinas había estado “ilegal durante cinco años”, a pesar de tener únicamente una visa de turista de un mes. “Le pagan 100 euros al día [128 dólares], lo cual está fuera de escala”, escribió Palmero.

    Los gastos de la princesa Charlene se incrementaron en diciembre de 2014, cuando dio a luz a sus hijos gemelos, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella. Palmero relató que inmediatamente los puso al cuidado de niñeras inmigrantes ilegales.

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    “Actualización sobre la contratación de niñeras… Son completamente ilegales (incluso su visa de turista expiró el 7 de enero)”, escribió Palmero el 15 de enero de 2015. “No sólo se encuentran en una situación ilegal, sino que además entraron con un pasaporte falso”.

    Dos años después, sólo un día, la princesa consorte pidió 85.000 dólares para alquilar una segunda villa en Córcega. “¿No es mucho? Definitivamente es demasiado”, dijo Palmero. Y advirtió: “Estas prácticas son peligrosas”.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    La princesa Charlene le pagaba a su chef personal más de 300 euros diarios mientras que su familia sudafricana también recibía enormes cantidades, informó “Le Monde”, que tuvo acceso a los cuadernos de Claude Palmero.

    A finales de 2019, Palmero, alarmado, señaló que la princesa Charlene había gastado “alrededor de 15 millones de euros” (19 millones de dólares) durante ocho años, a pesar de que su asignación era de “7,5 millones de euros” (9,5 millones de dólares).

    “¡Es una locura! No tengo control sobre los gastos de la princesa”, lamentó el excortesano.

    Lea también: Rainiero III de Mónaco pensó en dejar la corona a Andrea Casiraghi, reveló un ex asesor del palacio

    Los cuadernos entregados por Palmero a Le Monde marcan que en 2021 el funcionario vetó las nuevas contrataciones de personal solicitadas por la princesa Charlene, que ya tenía “8,5 personas a su servicio, nunca ha habido tantas”.

    Las explosivas afirmaciones sobre la princesa Charlene están contenidas en documentos que arrojan nueva luz sobre el secreto paraíso fiscal del Mediterráneo y las finanzas privadas de la familia real, que gobierna el principado desde 1297.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Palmero relató que la princesa Charlene puso a sus hijos, Jacques y Gabriella, al cuidado de niñeras inmigrantes ilegales: “Son completamente ilegales… No sólo se encuentran en una situación ilegal, sino que además entraron con un pasaporte falso”.

    Los libros, entre otras cosas, alegan que Alberto II gasta millones cada año de una cuenta secreta en un banco francés para pagar a sus antiguas amantes y a sus hijos ilegítimos: Jazmin Grimaldi, de 31 años, y Alexandre Coste-Grimaldi, de 20, reciben asignaciones de 344.000 dólares al año cada uno.

     Sobre las hermanas de Albero II, la princesa Carolina, de 67 años, y la princesa Estefanía, de 58, Palmero dice que usan las joyas de la corona, patrimonio de la monarquía, como accesorios de moda personales. 

    Entre otras cosas, los cuadernos de Palmero dicen que el príncipe Rainiero III (fallecido en abril de 2005) no tenía buena relación con el príncipe heredero a Alberto y estaba decidido a no dejarle, sino pasarla a su nieto Andrea Casiraghi, el hijo mayor de la princesa Carolina.

    Claude Palmero, el hombre que conoce todos los secretos del Principado

    Claude Palmero
    Claude Palmero, ex administrador de los bienes de la familia real de Mónaco

    Claude Palmero se convirtió en el administrador del patrimonio real en 2001, tras la muerte de su padre, quien ocupó el cargo durante el reinado de Rainiero III (1923-2005). Al morir este último, su hijo Alberto II ocupó el trono, y Palmero, permaneció en su puesto. 

    A cargo de los bienes de la corona, Palmero era conocido como una eminencia gris, a quien se le encomendaban cuestiones estratégicas, incluida la adquisición de una participación en el aeropuerto de Niza y la compra de propiedades, además de ser guardián de los secretos palaciegos.

    Durante dos décadas, Palmero “fue el intermediario indispensable para cualquiera que quisiera acercarse a Alberto II”, dijo Le Monde. Era el “depositario exclusivo de secretos embarazosos para la familia principesca monegasca”.

    “Antes de ser despedido en junio de 2023, era el indispensable asesor en la sombra del soberano, responsable no sólo de los presupuestos ocultos sino también de expedientes sensibles e incluso de una forma de espionaje”, escribieron los periodistas.

    “Gestionó sus numerosos activos, a menudo discretamente alojados en Suiza a través de empresas panameñas; vehículos financieros creados; y dio su opinión sobre numerosos proyectos en curso. También hubo muchas misiones secretas”.

    Casi 20 años después, unos documentos llamados “Dossiers du Rocher” acusaron a Palmero de malversación de fondos principescos junto con otros ex altos funcionarios del palacio. Palmero considera que la acusación es falsa y que su despido fue injusto. 

    Entre el material publicado por el sitio Dossiers du Rocher se encuentran intercambios de correos electrónicos entre cuatro personas cercanas a Alberto II, entre ellas Palmero, acusándolos de connivencia en una supuesta estafa financiera.

    A los cuatro señalados se los llamó “G4”: Thierry Lacoste, abogado y amigo de infancia del soberano, Laurent Anselmi, alto funcionario del gobierno, Didier Linotte, presidente del Tribunal Supremo de Mónaco, y Palmero.

    Nunca he aceptado un centavo”, dijo Palmero a Le Monde. “No soy ni un corrupto ni un ladrón, cosas todas inverosímiles de las que me acusa ahora injustamente la familia real, a la que me he dedicado durante dos décadas”. 

    Dispuesto a hacer cualquier cosa para “restaurar el honor”, a mediados de noviembre del año pasado, el ex cortesano presentó un recurso contra su despido ante el Tribunal Constitucional de Mónaco, en un proceso judicial sin precedentes y potencialmente perjudicial.

    “Todas las insinuaciones maliciosas y las incesantes acusaciones contra mí son el resultado de un acoso constante y del deseo de hacer daño”, dijo ante el tribunal.

    Palmero también pidió la condena del príncipe para reparar “el inmenso daño moral, el perjuicio y la alteración de las condiciones de vida”, reclamando el millón de euros y su reinstalación en el cargo palaciego.

    Según Le Monde, Palmero señala reiteradamente que “nació rico, gracias a la herencia de su padre, y que ha sabido sacar el máximo partido a su patrimonio”. 

    “En pocas palabras, es cómodamente millonario”, escribieron los periodistas. “Y gasta muy poco. Pero este hombre frugal se ha encontrado, durante los últimos seis meses, en el centro de un thriller político que podría convertirse en un escándalo estatal”.

  • Claude Palmero, el cortesano que conoce los secretos de la dinastía Grimaldi (y comenzó a contarlos)

    Claude Palmero, un antiguo hombre de confianza y asesor financiero del príncipe Alberto II de Mónaco, que fue despedido del palacio bajo acusaciones de corrupción, comenzó a contar los secretos de la dinastía Grimaldi.

    Considerado el hombre que conoce todos los secretos de la familia reinante del principado, Palmero entregó al diario francés Le Monde unas bitácoras que contienen oscuros detalles sobre la vida y las finanzas de la dinastía Grimaldi que conoció a los largo de sus veinte años de servicio en palacio.

    Los libros, entre otras cosas, alegan que Alberto II gasta millones cada año de una cuenta secreta en un banco francés para pagar a sus antiguas amantes y a sus hijos ilegítimos: Jazmin Grimaldi y Alexandre Coste-Grimaldi reciben asignaciones de 344.000 dólares al año cada uno.

    Claude Palmero
    Claude Palmero, ex administrador de los bienes de la familia real de Mónaco, era según el diario francés Le Monde “el depositario exclusivo de secretos embarazosos para la familia principesca monegasca”

    Además, aseguran que la princesa Charlene gasta millones de dólares más de lo que recibe por su papel como consorte y que suele contratar a bajo costo a inmigrantes ilegales. La princesa, incluso, puso a sus hijos al cuidado de niñera llegadas de Filipinas.

    Además, Charlene le pagaba a su chef personal más de 300 euros diarios mientras que su familia sudafricana también recibía enormes cantidades. “¡Es una locura! No tengo control sobre los gastos de la princesa”, escribió el excortesano.

    Lea también: Ex asesor de Alberto II de Mónaco reveló los pagos secretos del príncipe a exnovias e hijos

    Sobre las hermanas de Alberto II, la princesa Carolina, de 67 años, y la princesa Estefanía, de 58, Palmero dice que utilizan la colección de joyas de la corona, patrimonio del principado, como accesorios de moda personales. 

    Entre otras cosas, los cuadernos de Palmero dicen que el príncipe Rainiero III (fallecido en abril de 2005) no tenía buena relación con el príncipe heredero a Alberto y estaba decidido a no dejarle, sino pasarla a su nieto Andrea Casiraghi, el hijo mayor de Carolina.

    El ex hombre de confianza de la dinastía Grimaldi asegura que el príncipe Alberto II tiene, sin el conocimiento de su esposa, una cuenta bancaria secreta desde la que destina dinero a sus ex amantes e hijos ilegítimos.
    El ex hombre de confianza de la dinastía Grimaldi asegura que el príncipe Alberto II tiene, sin el conocimiento de su esposa, una cuenta bancaria secreta desde la que destina dinero a sus ex amantes e hijos ilegítimos.

    Las explosivas afirmaciones sobre la princesa Charlene están contenidas en documentos publicados por el diario francés Le Monde y que arrojan nueva luz sobre el secreto paraíso fiscal del Mediterráneo y las finanzas privadas de la familia real, que gobierna el principado desde 1297.

    “Figura influyente pero discreta en el principado durante dos décadas, este gerente experimentado es el alma de la discreción”, dijo Le Monde

    Lea también: Rainiero III de Mónaco pensó en dejar la corona a Andrea Casiraghi, reveló un ex asesor del palacio

    “Desde noviembre de 2001 hasta junio de 2023, ocupó el delicado cargo de administrador de los bienes del príncipe de Mónaco y, como tal, fue el guardián de todos los secretos del principado, desde las cuentas personales del príncipe hasta las inversiones gubernamentales. Es el tipo de persona cuyo lado bueno normalmente tratas de mantener”.

    El británico The Times, por su parte, describió: “Palmero ha sido el administrador de bienes reales de Mónaco desde 2005, cuando fue contratado por el padre de Alberto, el príncipe Rainiero, viudo de Grace Kelly”. 

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Palmero, principal gestor de la riqueza de la dinastía Grimaldi, afirma que intentó desesperadamente controlar los “peligrosos” gastos de la princesa Charlene, esposa de Alberto II.

    “No sólo ha supervisado los desarrollos inmobiliarios en un país donde los precios de las propiedades son en promedio cinco veces más altos que en París, sino que también se le describe regularmente como la éminence grise de Alberto”.

    Quién es Claude Palmero, el hombre que conoce todos los secretos del Principado

    Claude Palmero se convirtió en el administrador del patrimonio real en 2001, tras la muerte de su padre, quien ocupó el cargo durante el reinado del príncipe Rainiero III (1923-2005). Al morir este último, su hijo Alberto II ocupó el trono, y Palmero, permaneció en su puesto. 

    A cargo de los bienes de la corona, Palmero era conocido como una eminencia gris, a quien se le encomendaban cuestiones estratégicas, incluida la adquisición de una participación en el aeropuerto de Niza y la compra de propiedades, además de ser guardián de los secretos palaciegos.

    Lea también: Los “locos” gastos de Charlene de Mónaco, revelados en los cuadernos de un excortesano

    Durante dos décadas, Palmero “fue el intermediario indispensable para cualquiera que quisiera acercarse a Alberto II”, dijo Le Monde. Era el “depositario exclusivo de secretos embarazosos para la familia principesca monegasca”.

    “Antes de ser despedido en junio de 2023, era el indispensable asesor en la sombra del soberano, responsable no sólo de los presupuestos ocultos sino también de expedientes sensibles e incluso de una forma de espionaje”, escribieron los periodistas.

    “Gestionó sus numerosos activos, a menudo discretamente alojados en Suiza a través de empresas panameñas; vehículos financieros creados; y dio su opinión sobre numerosos proyectos en curso. También hubo muchas misiones secretas”.

    Acusado de corrupción, Palmero fue despedido tras 20 años de servicio: ahora busca “restaurar su honor”

    Casi 20 años después, unos documentos llamados “Dossiers du Rocher” acusaron a Palmero de malversación de fondos principescos junto con otros ex altos funcionarios del palacio. Palmero considera que la acusación es falsa y que su despido fue injusto. 

    Entre el material publicado por el sitio Dossiers du Rocher se encuentran intercambios de correos electrónicos entre cuatro personas cercanas a Alberto II, entre ellas Palmero, acusándolos de connivencia en una supuesta estafa financiera.

    A los cuatro señalados se los llamó “G4”: Thierry Lacoste, abogado y amigo de infancia del soberano, Laurent Anselmi, alto funcionario del gobierno, Didier Linotte, presidente del Tribunal Supremo de Mónaco, y Palmero.

    Nunca he aceptado un centavo”, dijo Palmero a Le Monde. “No soy ni un corrupto ni un ladrón, cosas todas inverosímiles de las que me acusa ahora injustamente la familia real, a la que me he dedicado durante dos décadas”. 

    Dispuesto a hacer cualquier cosa para “restaurar el honor”, a mediados de noviembre del año pasado, el ex cortesano presentó un recurso contra su despido ante el Tribunal Constitucional de Mónaco, en un proceso judicial sin precedentes y potencialmente perjudicial.

    “Todas las insinuaciones maliciosas y las incesantes acusaciones contra mí son el resultado de un acoso constante y del deseo de hacer daño”, dijo ante el tribunal.

    Palmero también pidió la condena del príncipe para reparar “el inmenso daño moral, el perjuicio y la alteración de las condiciones de vida”, reclamando el millón de euros y su reinstalación en el cargo palaciego.

    Según Le Monde, Palmero señala reiteradamente que “nació rico, gracias a la herencia de su padre, y que ha sabido sacar el máximo partido a su patrimonio”. 

    “En pocas palabras, es cómodamente millonario”, escribieron los periodistas. “Y gasta muy poco. Pero este hombre frugal se ha encontrado, durante los últimos seis meses, en el centro de un thriller político que podría convertirse en un escándalo estatal”.

  • Ex asesor de Alberto II de Mónaco reveló los pagos secretos del príncipe a exnovias e hijos

    El ex administrador de los bienes de la familia real de Mónaco, Claude Palmero, que fue despedido por Alberto II a mediados del año pasado, reveló los pagos secretos que el príncipe destina a sus exnovias y a sus hijos ilegítimos a espaldas de su esposa, Charlene.

    Considerado el hombre que conoce todos los secretos de la familia reinante del principado, Claude Palmero entregó al diario francés Le Monde unas bitácoras que contienen los secretos dinásticos y financieros de la dinastía Grimaldi.

    Claude Palmero reveló pagos secretos de Alberto II a hijos y exnovias a espaldas de la princesa Charlene

    Jazmin Grimaldi
    Jazmin Grimaldi es la hija de Alberto II y su expareja, Tamara Rotolo.

    Según Palmero, Jazmin Grace Grimaldi, de 31 años, la hija que Alberto II tuvo con una ex camarera estadounidense tras un breve romance, recibe 86.000 dólares cada tres meses, a pesar de no formar parte de la familia real

    Le Monde agregó que Palmero señaló que Jazmin, que quiere trabajar como actriz en Estados Unidos, recibió 5.000 dólares como regalo por su cumpleaños número 18 y un apartamento en Nueva York valorado en 3 millones de dólares siete años después.

    Lea también: La sucesión al trono de Mónaco: el país que adoptó a una niña para salvar a la dinastía

    Palmero también señaló que el palacio paga un seguro por secuestro y rescate para Alexandre Coste, de 20 años, el hijo de Alberto con Nicole Coste, una ex azafata franco-togolesa. Nacido fuera del matrimonio, Coste tampoco está en la línea sucesoria. 

    En 2015, la madre de Coste convenció a Alberto II para que respaldara su negocio de moda, que estaba dirigido por una tienda en el barrio londinense de Knightsbridge. Palmero señaló que estaba “en camino [de costar] un millón [de euros] al año”, según Le Monde.

    Alexandre Coste
    Alexandre Coste es el hijo que Alberto II de Mónaco tuvo con su expareja Nicole Coste, una azafata de origen togoleño.

    Otro periódico francés que habló con Palmero, Libération, publicó que el príncipe tenía una cuenta en el banco BNP bajo el nombre “AG” (Alberto Grimaldi), que se utilizó para pagar a las antiguas amantes del príncipe y a sus hijos sin que su esposa lo supiera.

    En sus cuadernos, Palmero relató que en 2012 recurrió a uno de esos fondos clandestinos de Alberto II -que él mismo era el encargado de administrar- para recuperar fotografías comprometedoras con una mujer anónima a la que se le pagaba a través de un intermediario. 

    Lea también: Los “Mónaco Dossiers” llevan a Alberto II a una batalla legal contra el “poseedor de todos los secretos del principado”

    Según Palmero, la princesa Charlene recibió un total de 7,5 millones de euros en años posteriores a su matrimonio con Alberto II, pero que gastó alrededor de 15 millones de euros durante ese tiempo. En abril de 2016, Charlene había pedido 77.000 euros. 

    Entre los gastos de la princesa consorte, dijo Palmero, se encuentran 1 millón de euros para redecorar su oficina y 300 euros al día para su chef personal. Otras grandes sumas se destinaban a niñeras y personal doméstico que habían llegado a Mónaco como inmigrantes ilegales, especialmente desde Filipinas.

    Alberto II y Charlene de Mónaco
    Alberto II y Charlene de Mónaco

    Sobre las hermanas de Albero II, la princesa Carolina, de 67 años, y la princesa Estefanía, de 58, Palmero dice que usan las joyas de la corona, patrimonio de la monarquía, como accesorios de moda personales. 

    Entre otras cosas, los cuadernos de Palmero dicen que el príncipe Rainiero III (fallecido en abril de 2005) no tenía buena relación con el príncipe heredero a Alberto y estaba decidido a no dejarle, sino pasarla a su nieto Andrea Casiraghi, el hijo mayor de la princesa Carolina.

    Claude Palmero, el hombre que conoce todos los secretos del Principado

    Claude Palmero
    Claude Palmero, ex administrador de los bienes de la familia real de Mónaco

    Claude Palmero se convirtió en el administrador del patrimonio real en 2001, tras la muerte de su padre, quien ocupó el cargo durante el reinado de Rainiero III (1923-2005). Al morir este último, su hijo Alberto II ocupó el trono, y Palmero, permaneció en su puesto. 

    A cargo de los bienes de la corona, Palmero era conocido como una eminencia gris, a quien se le encomendaban cuestiones estratégicas, incluida la adquisición de una participación en el aeropuerto de Niza y la compra de propiedades, además de ser guardián de los secretos palaciegos.

    Lea además: Sin títulos ni herencia, pero con glamour: el “príncipe ilegítimo” de Alberto II se siente parte de la familia

    Durante dos décadas, Palmero “fue el intermediario indispensable para cualquiera que quisiera acercarse a Alberto II”, dijo Le Monde. Era el “depositario exclusivo de secretos embarazosos para la familia principesca monegasca”.

    “Antes de ser despedido en junio de 2023, era el indispensable asesor en la sombra del soberano, responsable no sólo de los presupuestos ocultos sino también de expedientes sensibles e incluso de una forma de espionaje”, escribieron los periodistas.

    “Gestionó sus numerosos activos, a menudo discretamente alojados en Suiza a través de empresas panameñas; vehículos financieros creados; y dio su opinión sobre numerosos proyectos en curso. También hubo muchas misiones secretas”.

    Casi 20 años después, unos documentos llamados “Dossiers du Rocher” acusaron a Palmero de malversación de fondos principescos junto con otros ex altos funcionarios del palacio. Palmero considera que la acusación es falsa y que su despido fue injusto. 

    Entre el material publicado por el sitio Dossiers du Rocher se encuentran intercambios de correos electrónicos entre cuatro personas cercanas a Alberto II, entre ellas Palmero, acusándolos de connivencia en una supuesta estafa financiera.

    A los cuatro señalados se los llamó “G4”: Thierry Lacoste, abogado y amigo de infancia del soberano, Laurent Anselmi, alto funcionario del gobierno, Didier Linotte, presidente del Tribunal Supremo de Mónaco, y Palmero.

    Nunca he aceptado un centavo”, dijo Palmero a Le Monde. “No soy ni un corrupto ni un ladrón, cosas todas inverosímiles de las que me acusa ahora injustamente la familia real, a la que me he dedicado durante dos décadas”. 

    Dispuesto a hacer cualquier cosa para “restaurar el honor”, a mediados de noviembre del año pasado, el ex cortesano presentó un recurso contra su despido ante el Tribunal Constitucional de Mónaco, en un proceso judicial sin precedentes y potencialmente perjudicial.

    “Todas las insinuaciones maliciosas y las incesantes acusaciones contra mí son el resultado de un acoso constante y del deseo de hacer daño”, dijo ante el tribunal.

    Palmero también pidió la condena del príncipe para reparar “el inmenso daño moral, el perjuicio y la alteración de las condiciones de vida”, reclamando el millón de euros y su reinstalación en el cargo palaciego.

    Según Le Monde, Palmero señala reiteradamente que “nació rico, gracias a la herencia de su padre, y que ha sabido sacar el máximo partido a su patrimonio”. 

    “En pocas palabras, es cómodamente millonario”, escribieron los periodistas. “Y gasta muy poco. Pero este hombre frugal se ha encontrado, durante los últimos seis meses, en el centro de un thriller político que podría convertirse en un escándalo estatal”.

  • Sin títulos ni herencia, pero con glamour: el “príncipe ilegítimo” de Alberto II se siente parte de la familia

    Como hijo de un romance fugaz entre un príncipe y una empleada, el destino de Alexandre Grimaldi hubiera sido el ostracismo eterno. Pero en el siglo XXI, la dinastía real de Mónaco quiere demostrar que se puede ser una familia ensamblada.

    El hijo del príncipe Alberto II ahora vive prácticamente con la familia Grimaldi y dice que mantiene una “muy buena” relación con su padre. En una entrevista con la revista Tatler, ahondó sobre sus relaciones con los miembros de la familia y dijo lo que siente cuando hablan de él como un “bastardo”.

    Alexandre, actualmente un joven de 20 años que estudia en el Royal Holloway de Londres, es hijo de Nicole Coste, una ex azafata de Air France procedente de Togo que mantuvo una fugaz relación con Alberto cuando él era todavía el príncipe heredero de Mónaco.

    Aunque es el hijo mayor de Alberto, Alexandre no está en la línea de sucesión al trono monegasco ni tiene el título de príncipe, ya que sus padres no estaban casados ​​cuando él nació. Alberto reconoció su paternidad cuando era un bebé y, a pesar de haber crecido fuera del centro de atención, es cada vez más cercano a la familia real.

    Alexandre contó a Tatler que pasa mucho tiempo con su media hermana, Jasmin Grimaldi, de 31 años, cuya madre es la camarera estadounidense Tamara Rotolo con la que Alberto también tuvo un romance. Contó que ven juntos las películas de su abuela, la legendaria actriz hollywoodiense Grace Kelly que se convirtió en princesa de Mónaco por su matrimonio con el príncipe Rainiero III, padre de Alberto II.

    “Hablamos mucho de ella, debido a las cosas que estamos haciendo actualmente, especialmente Jasmin, ya que ella está siguiendo los pasos de nuestra abuela en Hollywood. Siempre hablamos de eso y de cómo quiere continuar con su legado”, relató Alexandre.

    Alexandre y Jasmin, como hijos nacidos fuera del matrimonio, no tienen derechos sucesorios a la corona de Mónaco, lo que sí ocurre con sus hermanos, el príncipe Jacques y la princesa Gabriella, de ocho años, los hijos de la princesa Charlene y Alberto II. “Somos todos muy unidos” a pesar de sus dispares orígenes, reconoce Alexandre.

    El joven se refirió también a su tía y madrina, la princesa Estefanía, la ex “niña rebelde” del Principado. “Ella es muy divertida, tiene los pies en la tierra”, dijo. “Soy bastante cercano a ella. En los últimos años hemos cenado y almorzado juntos para celebrar mi cumpleaños con mis primos”.

    Alexandre también afirmó que estar en el centro de atención le ha brindado ciertas oportunidades, incluida la de codearse con supermodelos como Naomi Campbell, que fue novia de Alberto II a principios de los años 90.

    “Fue genial conocerla. Ella fue muy abierta y me abrazó como si fuera… un sobrino”, dijo. “Ella me dio un pequeño consejo: que tenga cuidado con cualquiera que me cuide, especialmente porque estoy ‘saliendo del armario’ ante el público”.

    La cada vez más frecuente exposición de Alexandre y su hermana Jasmin en los círculos de la alta sociedad europea llegó en momentos donde los rumores sobre la separación de Alberto II y su esposa, Charlene, son cada vez más fuertes.

    La existencia de los dos niños había amargado el romance de Alberto con esta ex nadadora olímpica sudafricana, a quien conoció en 2002. Hubo informes de que Charlene ya había intentado escapar de Mónaco en no menos de tres ocasiones distintas, una de ellas apenas dos días antes de casarse.

    Se dice que Charlene había intentado irse a Sudáfrica, donde vivía antes del compromiso, después de enterarse de que el príncipe Alberto no solo tenía dos, sino tres hijos ilegítimos, y que los funcionarios de Mónaco la habían convencido de regresar al país negociando un acuerdo.

    El supuesto “pacto” decía que ella sería libre de irse por su propia voluntad una vez que le hubiera proporcionado un heredero legítimo y que ninguno de los hijos anteriores al matrimonio pudiera ser heredero al trono porque habían nacido fuera del matrimonio.

    Alexandre Grimaldi busca ser “embajador global de Mónaco”

    Nacido en 2003, dos años antes de que Alberto II heredara la corona de Mónaco, Alexandre ha dicho no sentirse un bastardo, y en una entrevista anterior explicó su postura: “Ninguno de mis padres estaba comprometido ni en otro matrimonio y no han cometido adulterio”.

    Aunque en el pasado varios hijos ilegítimos de la dinastía Grimaldi ocuparon puestos importantes en el palacio (la madre de Rainiero III era hija de una lavandera que fue adoptada y convertida en princesa), Alexandre Grimaldi no tiene ningún rol oficial en la monarquía.

    Sin embargo, el joven estudiante de negocios dice que quiere convertirse en un “embajador global de Mónaco”: “Dado que soy parte de este establishment, existe una presión natural que conlleva. ¿Pero alguna presión adicional? No en realidad no”.

    “Creo que sólo tengo que hacer mi trabajo y honrar mi herencia y mi familia de una manera respetable. Pero me considero muy respetable y muy amable, así que creo que haré justicia a mi nombre”, dijo a Tatler.

    Después de crecer en Knightsbridge (Londres), el aristócrata está a punto de mudarse a Nueva York para realizar estudios de posgrado. Planea estudiar en la Universidad de Nueva York o Fordham y contó que actualmente no tiene un domicilio fijo: vive en el Hotel Four Seasons mientras busca su primer departamento.

    En agosto, Alexandre concedió una entrevista a la revista francesa Point de Vue en la que describió a su padre como un hombre “benevolente” y dijo que se considera “afortunado” por la relación que tiene con él. Por esto, decidió llevar el apellido de la familia real: “El nombre de mi padre es Grimaldi. Tiene sentido que lleve su nombre”.

    Se lleva el nombre del padre cuando se le reconoce desde el nacimiento. Tuve el reconocimiento voluntario de mi padre cuando era un bebé. Ni de un juez ni de la prensa que le han obligado a hacerlo”, agregó.

    A pesar de su atractivo, que lo hicieron un objetivo codiciado de las revistas, Alexandre dijo que no tiene planes de dedicarse al modelaje ni al cine: “Mi padre es un príncipe y jefe de Estado; personalmente, no me imagino subiendo a una pasarela. En cambio, si una marca de prestigio me pide que sea su embajador y su imagen me conviene, ¿por qué no?”

    Monarquias.com

  • Charlene de Mónaco a Alberto II: “Siempre estaré a tu lado y te protegeré”

    Cerca de cumplir 10 años de matrimonio con el príncipe Alberto II, la princesa Charlene de Mónaco afirmó esta semana en una entrevista en el semanario “Point de Vue” que se mantendrá siempre a lado de su marido. “Cuando mi marido tiene problemas, me los cuenta. Le digo a menudo: ‘Pase lo que pase, estoy al 1.000 % contigo. Te apoyaré hagas lo que hagas, tanto en los buenos como en los malos momentos“, señala la antigua nadadora sudafricana.

    El apoyo de la princesa consorte a su esposo en esta entrevista es inquebrantable: “Antes de que nos casáramos, fuiste mi amigo, mi guía, me protegiste. Cuando llegué a Mónaco, tuve que adaptarme a un nuevo ambiente. Aprendí escuchando, observando, pero fuiste sobre todo tú quien me ayudó y me mostró el camino. Estaré siempre a tu lado, te protegeré”, asegura que le dice.

    Alberto II es un “hombre extraordinario”, dice Charlene

    Alberto II es, según Charlene, “un hombre extraordinario” y dedicado al completo al Principado. “No hay nadie más entregado a su país, más leal, determinado y valiente. No he visto a nadie trabajar mas que él. (…) Se interesa por todas las culturas y las respeta, tiene buen corazón y no juzga, sabe perdonar. Le tengo el mayor respeto”, agrega la princesa.

    Sobre el papel del soberano como padre de los pequeños príncipes Gabriella y Jacques, Charlene asegura: “Adora cada instante que pasa” con sus hijos, que son “el amor de su vida”, detalla. Y sus hijos también están ecantados con él porque “tiene mucho humor y los niños se divierten mucho con él”. También admite que su marido es “más estricto en materia de disciplina” que ella.

    El príncipe Alberto enfrentará este año una nueva demanda por paternidad, de una mujer brasileña que asegura haber tenido una hija con él años antes de que se casara con la princesa Charlene. La ex nadadora olímpia, asegura sin embargo ser feliz: “Hay momentos más o menos fáciles, como le sucede a todo el mundo, pero estoy feliz tal y como estoy, colmada con mi vida, sé que soy muy privilegiada”, remarcó.

  • Nubes negras sobre Mónaco: ¿tiene el príncipe Alberto II otra hija no reconocida?

    La existencia de un tercer hijo, nacido cuando el noviazgo del soberano soberano con la princesa Charlene ya había comenzado, amenaza con desatar una crisis en el palacio.

    La idea de que el príncipe Alberto II de Mónaco tenga una hija no reconocida, surgida de una relación mantenida con otra mujer durante su noviazgo con la princesa Charlene amenaza con desatar una nueva tormenta sobre el palacio principesco.

    Alberto de Mónaco, de 62 años, recibió una demanda de una mujer brasileña de 34 años, quien asegura que tuvo una hija con el príncipe. A través de su abogado, la mujer le pide una prueba de ADN al soberano. “La niña nacida en 2005 tiene derecho a saber que él es su padre”, dijo el abogado.

    Thierry Lacoste, abogado del príncipe, desestimó las acusaciones como falsas en octubre: “Los datos y los hechos no coinciden. Tampoco hay fotos íntimas, y mucho menos evidencia tangible de una posible relación”, dijo.

    Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock se conocieron en 2000, cinco años antes del nacimiento de la presunta hija biológica del príncipe en Brasil.

    Lacoste agregó que está considerando presentar una denuncia a la mujer por intento de chantaje, ya que le habría pedido dinero al príncipe para que publicar la historia en la prensa.

    En septiembre de 2020, se afirmó que el príncipe recibió una carta manuscrita de la adolescente que dice ser su hija, diciéndole: “No entiendo por qué crecí sin un padre, y ahora que te he encontrado, no quieres verme”.

    Alberto II, hijo de los legendarios Rainiero III y Grace Kelly, reconoció poco antes y después de su ascenso al trono en 2005 a Jazmin Grace Grimaldi (28) y Alexandre Coste (17), dos hijos de relaciones antes de su matrimonio con la princesa Charlene.

    La boda en 2011 se celebró en medio de rumores sobre una posible “fuga” de Charlene Wittstock tras conocer historias inquietantes sobre el pasado de su prometido.

    El príncipe apoya económicamente y visita a sus dos hijos reconocidos, pero los jóvenes no tienen derecho al trono, reservado para los niños nacidos de un matrimonio consagrado por la Iglesia. De esta forma, los primeros en la línea sucesoria son el príncipe Jacques y la princesa Gabriella, los hijos que Alberto II tuvo con su esposa sudafricana, Charle Wittstock.

    La existencia de un tercer hijo sin duda aumentaría los rumores sobre una crisis entre Alberto II y Charlene, que se conocieron en un evento de natación en Mónaco en 2000 pero no revelaron su relación hasta seis años después. Si el hijo de la mujer brasileña es en realidad hija biológica de Alberto II, significa que el príncipe tuvo relaciones con esa persona mientras él y Charlene ya eran novios.

    Algunos comentaristas recordaron las informaciones surgidas en 2011, semanas antes del gran casamiento del príncipe, que indicaban que Charlene Wittstock “escapó” de Mónaco de incógnito con la idea de cancelar la boda al conocer inquietantes historias sobre el pasado de su futuro marido. La boda finalmente se concretó, pero las habladurías sobre una relación tormentosa nunca cesaron.

  • Día Nacional de Mónaco: la línea sucesoria en un festejo marcado por la pandemia

    El Covid-19 no logró cancelar la Fiesta Nacional del Principado, que se celebra cada 19 de noviembre. En versión reducida, sin multitudes ni grandes festividades.

    Liderada por el príncipe Alberto II, la familia real de Mónaco al completo participó de la Fiesta Nacional del Principado, que esta vez estuvo marcada por la pandemia del coronavirus: sin multitudes, distanciamiento social, control de temperatura en la catedral y máscaras de protección.

    El príncipe Alberto, de 62 años, y su esposa, la princesa Charlene, de 42, estuvieron acompañados por sus dos hijos, Jacques y Gabriella, la princesa Carolina con sus hijos, nueras y nietos, y los hijos de la princesa Estefanía.

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    Con excepción de la princesa Estefanía, prácticamente toda la línea sucesoria de la dinastía Grimaldi estuvo presente, encabezada por el heredero del trono de Mónaco, el príncipe Jacques, de 5 años, que ya se está preparando para los deberes reales.

    Vestido con un uniforme militar en miniatura, pareció tomar su responsabilidad muy en serio el desfile de la fuerza pública del Principado y mantuvo una cara seria mientras se llevaba una mano enguantada a la frente a modo de saludo militar.

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