Etiqueta: Andrés de Inglaterra

  • La riqueza oculta del príncipe Andrés: Aprovechando su estatus real para obtener ganancias personales

    Los asuntos financieros del príncipe Andrés, duque de York, han estado envueltos en un misterio durante mucho tiempo, y su estilo de vida extravagante ha generado preguntas sobre las fuentes de su riqueza. Una reciente exposición del historiador Andrew Lownie, publicada en el Daily Mail el 14 de agosto de 2025, ofrece un relato detallado de cómo el hermano del rey Carlos III acumuló su fortuna.

    El príncipe Andrés de Inglaterra: un estilo de vida más allá de los medios visibles

    El opulento estilo de vida del príncipe Andrés incluye viajes en jets privados, una colección de vehículos de lujo como un Bentley de £220,000 y un Range Rover de £80,000, y la residencia en Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones en Windsor Great Park, que reformó a un costo de £7.5 millones. A pesar de no contar con ingresos aparentes más allá de su pensión de la Marina Real y el apoyo financiero familiar, Andrés ha sostenido esta existencia lujosa. Un conocido lo comparó con un “globo de aire caliente”, flotando “en círculos muy exclusivos sin medios visibles de sustento”. La investigación de Lownie sugiere que la riqueza del príncipe proviene de actividades comerciales realizadas “bajo el radar”, un término que el propio Andrés respaldó cuando un contacto comercial propuso operar discretamente para minimizar la rendición de cuentas.

    Aprovechando el estatus real para obtener beneficios

    Andrés de Inglaterra
    El príncipe Andrés es el tercer hijo de la difunta reina Isabel II y hermano del rey Carlos III. En 2019 renunció también a sus obligaciones reales debido a sus lazos con el difunto empresario estadounidense Jeffrey Epstein y acusaciones de agresiones sexuales.

    Un pilar fundamental en la acumulación de riqueza de Andrés fue su rol como representante especial del Reino Unido para el comercio e inversión internacional, cargo que asumió en 2001 tras dejar la Marina Real. Este puesto le brindó oportunidades para establecer conexiones con figuras ricas e influyentes en todo el mundo. Según el Daily Mail, “Andrés había ‘aprovechado’ su estatus durante el curso de su trabajo oficial en nombre de los contribuyentes británicos para actuar como facilitador, ayudando a empresarios a cerrar acuerdos lucrativos en todo el mundo”. Sus frecuentes viajes, particularmente a Oriente Medio, facilitaron estos arreglos, combinando a menudo deberes oficiales con emprendimientos comerciales personales.

    Por ejemplo, durante una visita comercial a Arabia Saudita, Andrés asistió al Gran Premio de Bahréin y, poco después, fue invitado al torneo de golf Masters en Georgia, con los gastos cubiertos por el organismo rector del deporte. Estos viajes difuminaron las líneas entre las responsabilidades oficiales y los intereses personales, generando preocupación entre los diplomáticos. Un exembajador británico en Túnez instó al secretario de Asuntos Exteriores a destituir a Andrés, citando “daños graves a la Familia Real y a los intereses políticos, diplomáticos y comerciales de Gran Bretaña” debido a sus asociaciones con empresarios árabes “sospechosos”.

    Acuerdos y conexiones controvertidas

    El príncipe Andrés y la reina Isabel II
    En el libro de Andrew Lownie, una persona de su entorno comparó al príncipe Andrés con un “globo de aire caliente”, flotando “en círculos muy exclusivos sin medios visibles de sustento”.

    Una de las transacciones más significativas fue la venta en 2007 de Sunninghill Park, un regalo de bodas de la reina Isabel, por £15 millones —£3 millones por encima del precio solicitado— a Timur Kulibayev, un multimillonario kazajo y yerno del entonces presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev. Lownie señala sospechas de que el trato fue un “incentivo”, con el otro yerno de Nazarbáyev, Rakhat Aliyev, afirmando que facilitó el acceso a información o favores comerciales en el Reino Unido. También se informó que Andrés ganó una comisión de £3.83 millones por facilitar un acuerdo para un consorcio extranjero para construir redes de agua y alcantarillado en Kazajistán. Una mujer familiarizada con sus actividades en Kazajistán comentó: “Andrés amaba Kazajistán porque podía hacer lo que quisiera sin el escrutinio de los medios. Hizo muchos negocios en la industria del petróleo y el gas. Ganó una fortuna”.

    Las conexiones de Andrés se extendieron a otras figuras controvertidas, como Tarek Kaituni, un traficante de armas libio condenado que pagó unas vacaciones de cuatro días en Túnez y gestionó reuniones con el coronel Gadafi. Además, un caso en la Corte Suprema en 2022 reveló que se pagaron £750,000 a la cuenta personal de Andrés en 2019, supuestamente como un “regalo” para la boda de la princesa Beatriz, facilitado por Selman Turk, un banquero vinculado a Pitch@Palace, la iniciativa empresarial de Andrés. Estas transacciones subrayan la tendencia del príncipe a entrelazar sus deberes reales con ganancias financieras personales.

    Pitch@Palace y sospechas de espionaje

    Pitch@Palace, la plataforma de Andrés para conectar emprendedores con inversores, le permitió expandir sus emprendimientos financieros. Aunque se promocionó como generadora de £1.3 mil millones en actividad económica, la iniciativa permitió a Andrés establecer redes con figuras influyentes en países como Bahréin, China y Qatar, a menudo en viajes financiados por los contribuyentes. Sin embargo, surgieron preocupaciones sobre una posible explotación. En 2023, un asesor comercial, identificado como H6 (más tarde revelado como Chris Yang), fue expulsado del Reino Unido por motivos de seguridad nacional debido a sus vínculos con el Partido Comunista Chino. Documentos judiciales describieron a Andrés como un “canal de comunicación valioso” para las autoridades chinas, lo que generó interrogantes sobre la posible monetización de Pitch@Palace y el uso de información privilegiada.

    Artículo original de Monarquias.com, basado en el reportaje de Andrew Lownie para el Daily Mail

  • La sonriente aparición del príncipe Andrés con la familia real enfureció a los británicos

    El sonriente primer plano del príncipe Andrés de Inglaterra en un evento de alto nivel esta semana despertó la ira de los seguidores de la realeza y recibió feroces críticas en la prensa británica.

    El príncipe Andrés asistió el martes a un servicio religioso en memoria del rey Constantino II de Grecia, primo y amigo de la familia real, un evento del que se ausentaron su hermano Carlos III -bajo tratamiento de cáncer- y el príncipe Guillermo.

    “¡Qué imagen tan espantosa y vergonzosa!”, exclamó la escritora británica Amanda Platell. “Qué chusma real eran, encabezadas por un príncipe Andrés deshonrado que caminaba delante de los demás con su ex esposa Fergie, unos pasos detrás”.

    Platell describió la escena con el príncipe “sonriendo de oreja a oreja” y cuestionó: “¿Por qué la Familia Real permitió que esta imagen se transmitiera al mundo? ¿Cómo pudo Andrés, cuya amistad con el difunto pedófilo Jeffrey Epstein desacreditó tanto a la monarquía, haber logrado regresar al redil real?”

    El duque de York, de 63 años, ocupó un lugar en la primera fila de asientos en la Capilla de San Jorge -en el castillo de Windsor- en la que asistieron además miembros de la familia real de Grecia y los reyes de España, entre otros.

    El príncipe, considerado el “hijo favorito” de la fallecida Isabel II, encabezó a la familia real en la caminata desde el castillo hacia la capilla y se sentó cerca de la reina Camilla. Cerca suyo caminó su ex esposa, Sarah Ferguson.

    Fuentes del Palacio de Buckingham se esforzaron en enfatizar que Andrés, que renunció a su cargo oficial dentro de la monarquía, solo estuvo presente como miembro de la Familia Real a título privado, ya que se trataba de “una ocasión familiar”. 

    Servicio en homenaje del rey Constantino II de Grecia en Windsor
    El príncipe Andrés en el servicio en homenaje del rey Constantino II de Grecia en el Castillo de Windsor.

    La sombra del escándalo del príncipe Andrés sobre la familia real

    Andrés cayó en desgracia en noviembre de 2019, después de la entrevista con la periodista de la BBC Emily Mattis en la que no mostró empatía alguna por las víctimas del fallecido pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein, con quien mantuvo una gran amistad.

    En el reportaje, el hijo de la reina Isabel II habló de sus vínculos con Epstein, quien se había suicidado en prisión unos meses antes, y desmintió “categóricamente” las acusaciones que la estadounidense Virginia Giuffre hizo en su contra.

    Guiffre afirmaba que había sido forzada por Epstein a mantener relaciones sexuales con el príncipe en Londres en 2001, cuando ella tenía 17 años, y después en otras dos ocasiones en Nueva York y en la isla privada del financiero estadounidense en el Caribe.

    “Le puedo decir categóricamente, rotundamente, que esto nunca ocurrió”, declaró el príncipe Andrés, quien aseguró que se encontraba en un restaurante de una cadena de pizza express el día de los hechos descritos por Virginia. 

    El príncipe fue duramente criticado cuando calificó de “inapropiado” el comportamiento de su amigo. “¿¡Inapropiado!? ¡Es un delincuente sexual!”, le respondió la periodista. La entrevista desembocó en la renuncia de Andrés a sus cargos oficiales.

    El príncipe Andrés, que más tarde resolvió la demanda de Giuffre mediante un millonario acuerdo extrajudicial, reconoció que sus relaciones con Epstein pudieron poner a la monarquía en aprietos, pero dijo que creía no haber perjudicado la reputación de la reina Isabel II.

    En 2020, la reina despojó al príncipe de todos sus cargos militares, honores reales y patrocinios. Desde entonces, Andrés se convirtió en un paria de la familia real, su popularidad se desplomó pero continúa presionando para volver a ser un miembro activo de la Corona.

    Pese a haber sido desterrado de la agenda real, el hermano menor del rey Carlos III actualmente es el 8° en la línea sucesoria al trono británico, un hecho que Amanda Platell considera “absurdo y desconcertante incluso para aquellos, como yo, que aman a la Familia Real”.

    La molesta presencia del príncipe Andrés, señal de una familia real “en crisis”, dicen los expertos

    En lugar del príncipe Andrés en la sucesión al trono también fue abordado por el experto de la realeza Richard Eden, quien equiparó la situación del duque con la de su sobrino, el príncipe Harry.

    “Ninguno de los dos es miembro activo de la familia, pero ambos siguen siendo Consejeros de Estado que podrían sustituir al Monarca y conservan sus lugares en la línea de sucesión. Esto debe abordarse de inmediato: ambos deben ser despojados de sus funciones como Consejeros de Estado y perder sus lugares en la línea de sucesión al trono”.

    La Familia Real tiene un problema”, advirtió Eden. “El rey Carlos, que está en tratamiento contra el cáncer, no asistió y el heredero al trono, el príncipe Guillermo, que debía dar el ejemplo, se retiró con muy poca antelación debido a un ‘asunto personal’ no especificado”.

    “Con el príncipe Harry en California, esto dejó al Duque de York ocupando el asiento más destacado de la Capilla de San Jorge. Y, vaya, Andrés parecía disfrutar de estar nuevamente en el centro de todo”, dijo Eden. “Parecía muy complacido, incluso fue fotografiado sonriendo de manera inapropiada mientras se dirigía a unirse a los demás dolientes por el ex monarca griego”.

    La última aparición pública del príncipe Andrés despertó la alarma del periodista de la realeza Richard Kay, quien señaló que su presencia “resumió una situación que, si aún no es una crisis para la Casa de Windsor, se está acercando peligrosamente a serlo”.

    “La visión del alegre Andrés, entrando a medio galope en el funeral del rey Constantino en Windsor con toda la seriedad de un presentador de un programa de juegos, fue tan desagradable como poco edificante”, opinó Jan Moir, del periódico The Daily Mail.

    “Andrés no tiene vergüenza porque, si así fuera, se escondería para siempre de la vida pública. Se ocuparía de su swing de golf, de su problema crónico de deficiencia de adrenalina y de sus estudios de patrones de sudoración, en lugar de imponer su espantosa presencia, ahumada de escándalo, a la Familia Real”, continuó.

    “Eso sería lo más decente, pero la decencia y Andrés son desconocidos el uno para el otro”, sentenció Moir.

    Monarquias.com

  • La entrevista que llevó al príncipe Andrés a la ruina llegará a Netflix en una película

    La plataforma de streaming Netflix se está preparando para lanzar la nueva película “Scoop”, que recrea la dramática entrevista en la que el príncipe Andrés de Inglaterra habló sobre su relación con el pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein.

    El príncipe Andrés, de 63 años, renunció a la actividad oficial como miembro de la monarquía británica después de la entrevista con la periodista de la BBC Emily Mattis, en la que no mostró empatía alguna por las víctimas del fallecido pedófilo estadounidense.

    Lea también: El Reino Unido especula sobre una posible nueva boda del príncipe Andrés y Sarah

    En el reportaje emitido en noviembre de 2019, el hijo de la reina Isabel II habló de sus vínculos con Epstein, quien se había suicidado en prisión unos meses antes, y desmintió “categóricamente” las acusaciones que la estadounidense Virginia Giuffre hizo en su contra.

    Guiffre afirmaba que había sido forzada por Epstein a mantener relaciones sexuales con el príncipe Andrés en Londres en 2001, cuando ella tenía 17 años, y después en otras dos ocasiones en Nueva York y en la isla privada del financiero estadounidense en el Caribe.

    La entrevista que llevó al príncipe Andrés a la ruina llegará a Netflix en una película
    En noviembre de 2019 Andrés trató de defenderse en una entrevista televisada con la BBC que se convirtió en un verdadero fiasco. El príncipe se mostró arrogante y carente de compasión por las presuntas víctimas de Epstein.

    “Le puedo decir categóricamente, rotundamente, que esto nunca ocurrió”, declaró el príncipe Andrés, quien aseguró que se encontraba en un restaurante de una cadena de pizza express el día de los hechos descritos por Virginia. 

    La prensa británica se burló de la coartada del príncipe y duque de York, y más tarde criticó ferozmente la falta de empatía demostrada hacia las denunciantes de Epstein. 

    Lea también: Los príncipes Harry y Andrés no podrán sustituir al rey Carlos III en caso de incapacidad

    También se le reprochó por el vocabulario que empleó durante la entrevista, como el hecho que se presentara como “demasiado honorable” para explicar que había visto a Epstein en 2010 tras su condena, según él para cortar los lazos. 

    El príncipe también fue duramente criticado cuando calificó de “inapropiado” el comportamiento de su amigo. “¿¡Inapropiado!? ¡Es un delincuente sexual!”, le respondió la periodista. La entrevista desembocó en la renuncia de Andrés a sus cargos oficiales.

    La entrevista que llevó al príncipe Andrés a la ruina llegará a Netflix en una película
    La actriz Gillian Anderson, estrella de la popular serie “Sex Education”, interpretará a la periodista de la BBC, Emily Mattis.

    El príncipe Andrés, que hoy es el más impopular de la familia real, reconoció que sus relaciones con Epstein pudieron poner a la monarquía en aprietos, pero dijo que creía no haber perjudicado la reputación de la reina Isabel II.

    En 2020, la reina Isabel despojó al príncipe de todos sus cargos militares, honores reales y patrocinios. Desde entonces, Andrés se convirtió en un paria de la familia real, su popularidad se desplomó y solo ha aparecido en contadas ocasiones.

    Cómo fue creada la película de Netflix sobre la entrevista al príncipe Andrés

    La estrella de la popular serie “Sex Education”, Gillian Anderson, y el actor Rufus Sewell interpretarán a la periodista Emily Mattis y al príncipe Andrés, respectivamente, en la próxima película de Netflix, que recrea la escalofriante entrevista hasta el detalle más meticuloso.

    La película está siendo realizada por la galardonada productora Sandpaper Films, conocida por trabajar con los principales servicios de transmisión Netflix, Apple y Amazon, que ya realizó varias cintas sobre la familia real británica, incluida la película de 2017 “Diana, 7 días”.

    La entrevista que llevó al príncipe Andrés a la ruina llegará a Netflix en una película
    El actor Rufus Sewell pasó hasta tres horas al día por sesión en la silla de maquillaje para parecerse al príncipe Andrés.

    Según The Daily Mail, Rufus Sewell pasó hasta tres horas al día por sesión en la silla de maquillaje para parecerse al deshonrado duque de York, mientras que su coprotagonista Anderson memorizaba la entrevista en preparación para el papel.

    Ambos actores pasaron horas viendo la entrevista como parte de su preparación y Anderson también estudió el estilo de presentación de Maitlis en el programa “Newsnight”. Además se recreó con todos los detalles la sala del Palacio de Buckingham en la que se realizó la entrevista.

    Lea también: La mayoría de los británicos quiere al príncipe Andrés fuera de la línea sucesoria, dice una nueva encuesta

    La película, con guión de Stephen Moffat, no será un ataque al príncipe. “No tomamos partido, no decimos: ‘Oh, ¿no es genial?’ o ‘Oh, ¿no es malvado?’. Corresponde al espectador sacar sus propias conclusiones”, dijo Sam McAlister, quien organizó la entrevista en 2019.

    El diario The Telegraph anticipó que la película, que se estrenará en primavera boreal, es una mirada entre bastidores a cómo se consiguió la entrevista y cómo se desarrolló, enmarcada como “un homenaje al trabajo de las cuatro mujeres responsables de la entrevista”.

    Monarquias.com

  • El Reino Unido especula sobre una posible nueva boda del príncipe Andrés y Sarah

    El Reino Unido especula sobre una posible nueva boda del príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, y su ex esposa Sarah Ferguson, duquesa de York, quienes se divorciaron hace más de 27 años.

    El cronista de la realeza Ephraim Hardcastle escribió que Andrés y Sarah “finalmente dejan de vacilar y confirman su decisión de volver a casarse” con la bendición del rey, aunque su boda sería muy discreta. 

    “Aunque Andrés ya no necesita el permiso del rey para casarse (sólo los primeros seis en la línea sucesoria lo necesitan), el respaldo de su majestad es importante para el asediado duque”, agregó en su columna del Daily Mail.

    La boda, dijo Hardcastle, “probablemente tendría lugar en la pequeña capilla real de Todos los Santos”, en el parque de Windsor, cerca de la casa de Andrés y Sarah y lugar de la boda de la princesa Beatriz en plena pandemia en 2020.

    Andrés y Sarah, duques de York
    El príncipe Andrés y Sarah, duques de York, se casaron el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster, en Londres.

    La extraña relación del príncipe Andrés y Sarah Ferguson: divorciados hace 28 años, pero todavía viven juntos

    El príncipe Andrés, caído en desgracia por unas acusaciones de abusos sexuales que se saldaron con un acuerdo financiero, y “Fergie” continúan viviendo juntos en una mansión cerca del Castillo de Windsor desde su divorcio en 1996, el Royal Lodge.

    La duquesa de York ya no forma parte de los miembros activos de la familia real británica. Por su parte, el príncipe Andrés renunció a sus obligaciones reales debido a sus lazos con el difunto empresario estadounidense Jeffrey Epstein y a acusaciones de agresiones sexuales. 

    Lea también: La duquesa de York describió su “conmoción” por el nuevo diagnóstico de cáncer

    Expiloto de helicóptero de la Royal Navy, de 63 años, Andrés negó constantemente la agresión y resolvió en febrero de 2022 un caso civil estadounidense presentado por Virginia Giuffre, quien afirmó que mantuvo relaciones con él cuando tenía 17 años. 

    La madre de Andrés, la fallecida reina Isabel II, lo despojó poco después de sus títulos militares honorarios y de sus patrocinios, excluyéndolo efectivamente de la vida real. Desde entonces sus apariciones públicas con la familia real fueron contadas.

    Andrés y Sarah, duques de York
    El príncipe Andrés y Sarah Ferguson se divorciaron en 1996, presuntamente bajo presión de la familia real, aunque continúan viviendo juntos.

    En 2022, el rey Carlos III retiró a Andrés de la lista de consejeros de Estado habilitados para suplantar al monarca en sus obligaciones oficiales en caso de ausencia o enfermedad. El rey intensificó la exclusión de Andrés de la vista pública y se cree que nunca volverá.

    El príncipe Andrés Andrés y Sarah Ferguson se casaron el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster, en una ceremonia espectacular, y tuvieron dos hijas: las princesas Beatriz y Eugenia, nacidas en 1988 y 1990 respectivamente.

    Lea también: ¿Quién es Sarah Ferguson? Una duquesa no siempre bienvenida en la familia real británica

    Pero el matrimonio de los duques de York estaba en ruinas apenas unos años después: ella aún luchaba por adaptarse a la vida en la Familia Real mientras él permanecía fuera de casa durante largos períodos mientras servía en la Marina.

    La pareja se separó en 1992 cuando su matrimonio se convirtió en fuente de amplia cobertura mediática y el divorcio llegó en 1996, el mismo año que se divorciaron el príncipe Carlos y Diana, princesa de Gales.

    Andrés y Sarah, duques de York
    Andrés y Sarah, duques de York, son padres de dos hijas: la princesa Beatriz, de 35 años, y la princesa Eugenia, de 33.

    “El padre de Sarah, el mayor Ronald Ferguson, culpó al Palacio de obligarlos a divorciarse, sugiriendo que lo que querían era una separación prolongada. Y el príncipe Felipe y la princesa Margarita estaban ansiosos por desalojar a Sarah de la familia”, escribió Hardcastle. 

    “Ahora que el mayor obstáculo para volver a casarse (el Príncipe Felipe) ha desaparecido, ¿está claro el camino para volver a casarse?”, se preguntó el experto.

    Desde su divorcio, Sarah estuvo entrando y saliendo de la vida de la familia real mientras desarrollaba su carrera en los medios gráficos y audiovisuales, escribiendo una serie de libros para niños y en los últimos años incluso presentando el programa diurno de ITV This Morning. 

    Andrés y Sarah, duques de York
    Se cree que la boda de Andrés y Sarah se celebrará en la Capilla de Todos los Santos, cerca del castillo de Windsor, donde en 2020 se casó su hija mayor, la princesa Beatriz.

    La duquesa ha coproducido y presentado varios documentales de televisión, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. También lanzó un podcast, “Tea and Talks”, donde habló valientemente sobre su diagnóstico de cáncer de mama.

    La duquesa, también conocida por su dedicada labor caritativa, apoya las organizaciones incluyen Teenage Cancer Trust, Mental Disability Rights International y Motor Neurone Disease Association, entre muchas otras.

    Recientemente, la duquesa de York fue diagnosticada con cáncer de piel.

    Lea también: La duquesa de York diagnosticada con un “melanoma maligno” tras anunciar que “venció” al cáncer de mama

    Monarquias.com

  • Beatriz de Inglaterra podría dar un paso al frente en la agenda real por ausencia de la princesa de Gales

    La princesa Beatriz, sobrina de Carlos III de Inglaterra, podría dar pronto un paso al frente para ayudar con la carga de trabajo oficial que se acumuló después de que la princesa de Gales y el rey cancelaran sus deberes debido a sus problemas de salud.

    El rey, de 75 años, que se someterá a un tratamiento por un problema “benigno” de próstata, y la princesa Catalina, esposa del príncipe Guillermo, que superó “con éxito” una operación abdominal, se vieron obligados a posponer sus compromisos. El príncipe de Gales no realizará ningún deber real durante la hospitalización de su esposa.

    Lea además: Los príncipes Harry y Andrés no podrán sustituir al rey Carlos III en caso de incapacidad

    Una fuente del palacio aseguró que se pidió a la princesa Beatriz “que esté disponible durante los próximos meses en caso de que haya algún compromiso al que deba asistir”. “Este es un papel que asume a título oficial, no uno que haya sido pensado en el último minuto para llenar un vacío”, explicó.

    De 35 años, casada con el aristócrata italiano Edoardo Mapelli-Mozzi y madre de una niña, Sienna, la princesa Beatriz no es considerada un “miembro trabajador” de la monarquía, aunque alterna su participación en los grandes eventos reales y familiares con su trabajo privado y su apoyo a obras de beneficencia.

    Los expertos se preguntan por qué la princesa Beatriz no asume como miembro activo de la monarquía

    Beatriz de Inglaterra
    La princesa Beatriz de Inglaterra y su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi.

    La ausencia de la princesa de Gales de la vida pública por sus problemas de salud y la cancelación de los compromisos oficiales del príncipe Guillermo llevaron a muchos a preguntarse por qué no convertir a Beatriz, hija mayor del príncipe Andrés, en un miembro activo de la casa real.

    El príncipe Andrés, duque de York, se retiró de sus deberes reales en 2019 a raíz de su asociación con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein. Desde entonces ha luchado para que sus hijas cumplieran labores reales, algo que el rey Carlos III, que defiende la idea de una “monarquía adelgazada”, ha rechazado.

    El experto de la realeza Richard Eden, que defiende la idea de retirar a Andrés de la línea sucesoria para “aliviar la humillación”, también propone que sus hijas -Beatriz y su hermana menor, la princesa Eugenia, reciban “papeles más destacados” para evitar que los deberes reales deban ser cancelados.

    Lea además: Las ausencias de Carlos III y la Princesa de Gales por problemas de salud dejan la agenda oficial a la deriva

    Las princesas “tienen un gran sentido del deber y nunca se han equivocado, por lo que estoy seguro de que estarían felices de desempeñar más deberes reales para el rey”, dijo Eden. “Andrés podría estar orgulloso de que la próxima generación estuviera asumiendo su preciado papel anterior como miembro de la realeza en activo”.

    Si bien no es culpa de nadie, dice Eden, existe una clara escasez de juventud y energía en el corazón de la monarquía, una situación que empeoró significativamente con la inesperada partida del príncipe Harry y la duquesa de Sussex a Estados Unidos. 

    “El rey Carlos debería preguntar a sus sensatas sobrinas, las princesas Beatriz y Eugenia, si les gustaría convertirse en miembros de la realeza activa”, opinó el experto. “Sé que tienen un gran sentido del deber, por lo que probablemente estarían de acuerdo”.

    Lea además: Carlos III cancela compromisos por su salud: quién suplantará al rey cuando sea operado de próstata

    La princesa de Gales podría ausentarse de la vida pública hasta cuatro meses

    La princesa de Gales, según anunció el Palacio de Kensington, permanecerá en el hospital entre “diez y 14 días” antes de regresar a casa para continuar recuperándose. Los voceros reales dijeron que es “poco probable” que regrese a sus deberes reales sino hasta dentro de tres meses.

    La duración de la estancia hospitalaria de la futura reina muestra la gravedad de su cirugía, como explicó la doctora Deborah Lee, de Dr Fox Online Pharmacy, a The Express: “Para la cirugía abdominal, la mayoría de las personas permanecen en el hospital de cuatro a siete días. Después de la cirugía laparoscópica [un tipo de cirugía mínimamente invasiva], esto se reduce a dos a cuatro días”.

    Y agregó: “Depende en gran medida de lo que se haya hecho exactamente. Si un paciente necesita ir a la UIT, es probable que su estancia en el hospital sea considerablemente más larga. Pueden pasar dos meses o más hasta que el paciente se sienta cómodo y pueda moverse normalmente después”.

    Qué se sabe sobre la salud de la princesa de Gales

    El Palacio de Kensington dijo: “Su Alteza Real la Princesa de Gales fue admitida ayer en la Clínica de Londres para una cirugía abdominal planificada. La cirugía fue exitosa y se espera que permanezca en el hospital durante diez a catorce días, antes de regresar a casa para continuar con su recuperación”.

    “Según los consejos médicos actuales, es poco probable que regrese a sus funciones públicas hasta después de Semana Santa”, dijo el palacio. “La princesa de Gales aprecia el interés que generará esta declaración. Espera que el público comprenda su deseo de mantener la mayor normalidad posible para sus hijos y su deseo de que su información médica personal permanezca privada”.

    “La princesa de Gales desea disculparse con todos los interesados ​​por el hecho de que tenga que posponer sus próximos compromisos. Esperamos reintegrar a tantos como sea posible, lo antes posible”, agregó el comunicado real.

  • Jubileo de Platino: por qué el príncipe Andrés no asiste al desfile por el cumpleaños de Isabel II

    El príncipe Andrés de Inglaterra, duque de York, no asistirá este 2 de junio al desfile militar que dará inicio las celebraciones por los 70 años de reinado de su madre, la reina Isabel II, y tampoco aparecerá junto a la familia real en el balcón del Palacio de Buckingham.

    “Tras una cuidadosa consideración, la reina decidió que la tradicional aparición en el balcón (…) se limite este año a su majestad y a los miembros de la familia real que llevan a cabo compromisos públicos oficiales en nombre de la reina”, había anunciado la casa real británica.

    Del 2 al 5 de junio, el Reino Unido celebrará cuatro días de grandes festejos con motivo del jubileo de platino que marca las siete décadas de Isabel II en el trono, todo un récord para un monarca británico.

    Los festejos comenzarán comenzarán con el tradicional Trooping the Colour o “Desfile del Estandarte”, un enorme desfile militar que suele conmemorar anualmente el cumpleaños de la reina, aunque fue cancelado en 2021 y 2020 debido a la pandemia.

    El duque de York, de 62 años, fue privado en enero de todo rol oficial y no puede usar el título de Alteza Real tras haber sido acusado por la estadounidense Virginia Giuffre de una agresión sexual en 2001, cuando ella era menor y víctima del fallecido financiero pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.

    Un acuerdo confidencial con la denunciante, a la que pagará 16 millones de dólares según la prensa británica, permitió cerrar el juicio previsto contra el príncipe Andrés en Estados Unidos que de haber seguido hubiera puesto en graves problemas a la familia real británica.

    El tercer hijo de la reina ya se había tenido que retirar de la vida pública tras una desastrosa entrevista a la BBC en 2019, en la que no mostró arrepentimiento por su amistad con Epstein ni la menor empatía por las víctimas del financiero estadounidense.

    Avergonzados, el príncipe Carlos y el príncipe Guillermo -hermano mayor y sobrino, respectivamente, de Andrés- presionaron para que el desprestigiado duque no asista a las celebraciones del jubileo.

    A principios de este año, el duque de York fue despojado de su papel como coronel de la Guardia de Granaderos, con el cual desempeñó un papel clave en la ceremonia durante el desfile en 2018 y 2019, mientras cabalgaba al lado de la reina, representando al regimiento.

    Se esperaba que la reina nombrara un nuevo coronel que la escoltara durante el Trooping of the Colour, pero no lo hizo “para evitar la vergüenza del duque”, informó The Times el 22 de mayo.

    En su lugar, la Guardia de Granaderos estará representada por el mayor general Roland Walker, un alto oficial del Ejército Británico que actualmente se desempeña como Subjefe del Estado Mayor de Defensa.

    Un total de 18 miembros de la familia real, incluidos el príncipe heredero Carlos, de 73 años, y su esposa Camila, su hijo Guillermo, la esposa de este, Catalina, y sus tres hijos, aparecerán en el balcón para presenciar el gran desfile militar.

    Aunque no es un miembro activo de la monarquía, Sir Timothy Laurence, segundo esposo de la princesa real Ana, también estará presente, por el “apoyo” prestado a su esposa durante sus compromisos, explicó el palacio de Buckingham.

  • En un video pocas veces visto, el joven príncipe Andrés explicó su apodo “Randy Andy”

    Un video de hace más de 30 años, pocas veces visto y ahora viralizado en las redes sociales, muestra al príncipe Andrés de Inglaterra hablando del apodo de “Randy Andy“, que le pusieron cuando era alumno de un internado escocés.

    Según explicó Andrés en una entrevista resurgida de la década de 1980 con la periodista Selina Scott, lo llamaron “Randy Andy” cuando era adolescente, en su segundo día asistiendo a la elegante Escuela Gordonstoun, en el norte de Escocia, al que ingresó en septiembre de 1973.

    Tuve la mala suerte durante mis primeros días en Gordonstoun de no darme cuenta de las reglas de la casa, que es que no se te permitía entrar en la casa de las niñas”, explicó el joven Andrés.

    “Y desafortunadamente me atraparon cruzando la puerta de la casa de las niñas, saludando a alguien, y el apodo se quedó”, dijo. Rápidamente el príncipe señaló a Scott que “no mucha gente lo usa hoy en día” y dijo que no creía que “encaja hoy de todos modos”.

    Actualmente, las cosas se desarrollan de otra manera, ya que “Randy Andy” terminó siendo exactamente como muchos lo llamarían después de ser acusado de abuso sexual por Virginia Roberts Giuffre, una de las víctimas del fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.

    En las redes sociales la gente recordó de inmediato otro apodo del tercer hijo de la reina Isabel II, “Playboy Prince”, que se usaba ampliamente en los periódicos que describían sus numerosas aventuras amorosas con mujeres jóvenes.

    Monarquias.com

  • Quién es Andrés de Inglaterra: el príncipe “playboy” que cayó en desgracia

    El “hijo preferido” de la reina Isabel II, el príncipe Andrés, fue visto durante años como un playboy y militar valiente, pero su reputación está en la cuerda floja debido a sus peligrosas relaciones con el fallecido Jeffrey Epstein y a la reciente demanda por abuso sexual de menores que se entabló en su contra en Nueva York. “Hijo favorito” de la reina Isabel II, el príncipe Andrés fue durante mucho tiempo un playboy y un valiente militar, pero su vida también ha estado plagada de controversias. Ahora, al cumplir 60 años, este veterano de la guerra de las Malvinas (1982) en la que luchó a los 22 años, ve su reputación comprometida por sus vínculos con Epstein.

    En la mira por su relación con el financiero estadounidense quien, acusado de explotar sexualmente a niñas menores de edad durante años se suicidó en prisión, Andrés se defendió en una larga entrevista televisiva que se transformó en un fiasco. El príncipe, octavo en el orden de sucesión al trono británico, se mostró arrogante y carente de compasión por las presuntas víctimas de Epstein. Ante la polémica provocada, anunció finalmente el miércoles su retiro de sus compromisos públicos, una decisión humillante y rarísima para un miembro de la familia real.

    Nacido el 19 de febrero de 1960 en el Palacio de Buckingham, diez años después de su hermana mayor, la princesa Ana, el príncipe Andrés es el tercer hijo de la reina Isabel II y del príncipe Felipe. Niño fácil y lleno de entusiasmo, se dice que es el “hijo favorito” de Su Majestad, que lo envió a la Escuela Preparatoria Heatherdown cerca de Ascot para que pudieran educarse más cerca del Castillo de Windsor. Según una fuente que conocía a todos los Mountbatten-Windsor, era “un niño encantador”, aunque no bendecido con aptitud académica. 

    El príncipe no fue a la universidad, pero no hay duda de que sus padres se enorgullecían de que siguiera los pasos de su padre y se uniera a la Royal Navy en 1979 para entrenarse como piloto de helicóptero. Después de haber superado a su hermano mayor al completar el curso de comando Royal Marines All Arms, por el cual recibió su boina verde, el subteniente Prince Andrew estaba a bordo del HMS Invincible cuando Argentina invadió las Malvinas en 1982, pilotando uno de los 10 helicópteros Sea King en el portaaviones. 

    Aunque el Gabinete quería trasladarlo a un trabajo de escritorio durante el conflicto, fue la reina quien insistió en que debía permanecer en el barco, una de las muchas intervenciones en nombre de su hijo. En octubre de 1982, poco después de su regreso, se fue de vacaciones al Caribe con el fotógrafo y actor estadounidense Koo Stark, a quien había conocido el año anterior.  Andrés, joven, era uno de los solteros más codiciados, y multiplica las conquistas antes de casarse, en 1986, con la ardiente Sara Ferguson. La reina le concede el título de Duque de York. Dos hijas nacen de esta unión, las princesas Beatriz (1988) y Eugenia (1990), pero el matrimonio no durará. A pesar de su divorcio, en 1996, Andrés y Sara afirman seguir siendo “los mejores amigos del mundo”. La duquesa sigue viviendo en la casa de su exesposo y recientemente ha tomado su defensa.

    Relación mal aconsejada

    Después de esta separación, el príncipe Andrés fue visto junto a mujeres desnudas de vacaciones en Tailandia y participando en una fiesta sobre el tema “prostitutas y proxenetas” en Estados Unidos junto a Ghislaine Maxwell. La hija del magnate de los medios de comunicación Robert Maxwell es acusada por varias presuntas víctimas de Epstein de haberlas “reclutado”, cosa que siempre negó

    Después de 22 años en la Armada, el Duque de York se convirtió en el representante especial del Reino Unido para el comercio internacional, pero es sumamente criticado por sus elevados gastos a expensas de los contribuyentes. Mientras que sus relaciones con el yerno del expresidente tunecino Ben Ali, el hijo del difunto dictador libio Muamar el Gadafi y un sulfuroso multimillonario kazajo ya eran vistos con malos ojos, sus vínculos con Jeffrey Epstein, condenado en 2008 por conducir a las niñas a prostituirse, emergen en 2011.

    Una foto muestra al príncipe Andrés abrazando a Virginia Roberts, quien afirma haber sido forzada a tener relaciones sexuales con él, lo que Andrés niega categóricamente. Otra foto muestra al príncipe paseando por Central Park con Epstein, en diciembre de 2010, un año después de su puesta en libertad. Esta relación fue “imprudente” reconoció el príncipe en un comunicado el miércoles. Pero unos días antes, durante una entrevista televisada, explicó que el financiero le había permitido conocer a gente interesante. En palabras aún más torpes, el Duque de York  juzgó simplemente “inapropiado” el comportamiento de su amigo.

  • Andrés de Inglaterra es marginado de importante cargo honorario a raíz del escándalo Epstein

    El príncipe Carlos de Inglaterra ha reemplazado a su hermano Andrés como patrón real de la Royal Philharmonic Orchestra, en un paso más hacia la marginación gradual del duque de York de sus cargos oficiales.

    La junta de la orquesta anunció en noviembre de 2019 que había decidido separarse del príncipe Andrés “con efecto inmediato” después de que se viera obligado a renunciar efectivamente a sus funciones públicas a raíz del escándalo de Jeffrey Epstein.

    Unos días más tarde, el Palacio de Buckingham confirmó que estaba dando pasos al costado de todos sus 230 patrocinios, “una medida aparentemente diseñada para proteger a la monarquía de una mayor humillación”, según reportó The Telegraph.

    En noviembre pasado, se anunció que el príncipe Carlos también había aceptado ser patrocinador del Fondo York Minster, casi un año después de que su hermano renunciara al cargo tras haber ocupado ese cargo durante 15 años.

    Las decisiones con respecto al nombramiento de un nuevo patrocinador las toman las respectivas organizaciones benéficas, y no la familia real”, explicó la periodista británica Victoria Ward, especialista en asuntos de la Casa de Windsor.

    La caída en desgracia del duque de York fue provocada por su desastrosa entrevista con la BBC sobre su amistad con el difunto Epstein, un pedófilo convicto. A los pocos días de la transmisión en noviembre de 2019, se retiró de varios patrocinios reales.

    Virginia Giuffre, quien fue traficada por Epstein, afirma que la obligaron a tener relaciones sexuales con el príncipe Andrés en tres ocasiones desde que tenía 17 años. El hijo de la reina Isabel II negó las acusaciones y dice que quiere volver a la vida pública cuando se limpie su nombre.

    Monarquias.com

  • El príncipe Andrés, bajo presión tras nuevas acusaciones contra su amiga Ghislaine Maxwell

    El príncipe Andrés de Inglaterra se encuentra bajo una presión cada vez mayor para colaborar con los investigadores estadounidenses después de que su amiga, la empresaria Ghislaine Maxwell, enfrentara nuevos cargos por su relación con el pedófilo Jeffrey Epstein.

    Maxwell se encuentra en una cárcel de Nueva York a la espera de juicio por presuntamente preparar a niñas menores de edad para Epstein de 1994 a 199 y también está acusada de abusar de ellos con él, todo lo cual ocurrió antes de que el príncipe entablara amistad con el fallecido financiero multimillonario.

    Pero esta semana se presentaron nuevos cargos contra Maxwell, de 59 años, vinculados a acusaciones de una mujer que dice que fue abusada entre 2001 y 2004, cuando el príncipe Andrésya estaba en contacto con Epstein. “Los abogados de Maxwell buscan hacerse con la imagen original de Andrés con su brazo alrededor de Virginia Giuffre, quien afirma que era la esclava sexual adolescente de Epstein”, dijo el diario The Sun.

    Los fiscales federales presentaron su acusación en un tribunal de Nueva York agregando cargos de conspiración para trafico sexual y tráfico sexual de un menor; lo cual eleva a ocho los cargos que enfrenta Maxwell. La acción incluye una nueva acusadora y extiende en siete años el tiempo durante el cual Maxwell es acusada de colaborar en el reclutamiento de menores para satisfacer a su expareja Epstein.

    Lea además: Piloto privado de Jeffrey Epstein dice haber transportado al príncipe Andrés una decena de veces

    De 59 años, Maxwell responderá ahora por delitos supuestamente cometidos entre 1994 y 2004, tras haber sido acusada inicialmente de cometerlos entre 1994 y 1997. Los cargos son más graves contra la amiga del príncipe que los primeros los cuales se referían a “instigación” y “transporte” de menores para que viajaran a mantener actos sexuales ilegales.

    Hija del magnate de los medios Robert Maxwell, la británica niega haber reclutado menores para Epstein, que se suicidó en 2019 en la cárcel a la espera de ser enjuiciado. Maxwell también está acusada de dos cargos de perjurio por su testimonio en 2016 en un caso de difamación presentado contra por Virginia Giuffre; acusadora de Epstein.

    Según la nueva acusación, la nueva víctima tenía unos 14 años cuando Maxwell la conoció en 2001, en la residencia de Epstein en Palm Beach. Según documentos judiciales, Maxwell “arregló a la joven para que sostuviera actos sexuales con Epstein de múltiples maneras” y los investigadores quieren saber qué tan implicado estuvo el príncipe británico en estos casos.

    Los fiscales sostienen que Maxwell también instó a la víctima a “reclutar otras chicas jóvenes para darle masajes sexuales a Epstein”. La chica aportó “múltiples mujeres”, entre ellas menores de 18 años, dicen los documentos judiciales. Ellas solían viajar con Epstein a las residencias donde él recibía a sus amigos, entre ellos, el duque de York.

    Monarquias.com