¿Qué sucedió con la princesa Lalla Salma, exesposa del rey Mohammed VI y madre del futuro rey de Marruecos? Conocida como la “princesa fantasma” por su desaparición de la vida pública desde 2017, Lalla Salma, nacida Salma Bennani en Fez el 10 de mayo de 1978, vive hoy una existencia discreta, centrada en sus hijos y apartada del brillo que alguna vez la definió como la primera consorte marroquí en ser reconocida públicamente. Aunque una vez su figura era constante en la vida social marroquí, desde hace ocho años, la princesa no ha sido vista en ninguna actividad oficial ni dentro ni fuera del país.
El misterioso retiro de Lalla Salma de la vida pública
La vida de Lalla Salma cambió drásticamente tras su divorcio del rey Mohammed VI, confirmado extraoficialmente en 2019 por el abogado del monarca, Éric Dupond-Moretti, quien la describió como su “exesposa”. Desde su última aparición oficial en diciembre de 2017, la princesa, que rompió moldes al convertirse en la primera esposa de un monarca marroquí en recibir el título de Su Alteza Real, ha evitado los eventos públicos. Su desaparición repentina dio lugar al apodo de “princesa fantasma”, alimentando especulaciones sobre su paradero, desde un supuesto exilio en Estados Unidos o Grecia hasta rumores infundados sobre su muerte. Sin embargo, estas teorías fueron desmentidas cuando, en 2019, fue vista en el Centro de Oncología de Beni Mellal y fotografiada con su hija, la princesa Lalla Khadija, en un restaurante tradicional en Jemaa el Fna, Marrakech.
Tras el divorcio, Lalla Salma eligió permanecer en Marruecos, priorizando la cercanía con sus dos hijos: el príncipe heredero Moulay Hassan, de 22 años, y Lalla Khadija, de 18. Según el medio local Assahifa, vive en una residencia en un barrio tranquilo de Rabat, cerca de la Universidad Politécnica Mohammed VI, donde su hijo estudia. “Ella eligió este lugar para estar cerca del príncipe heredero Moulay Hassan, viviendo de manera tranquila acompañada por la princesa Khadija”, informó el medio. En enero de 2025, la revista francesa Gala reveló que Lalla Salma había recibido la autorización para regresar al palacio Dar Es Salam y residir allí con sus hijos, asumiendo la custodia de ambos, un cambio significativo que sugiere una reconciliación parcial con la estructura real.
Aunque su papel público se desvaneció, Lalla Salma no abandonó del todo su trabajo. Durante su tiempo como consorte, fundó en 2005 la Fundación Lalla Salma para la Prevención y Tratamiento del Cáncer, una iniciativa que marcó un hito al establecer el primer registro nacional de cáncer y promover la concienciación sobre la enfermedad. También fue embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud en 2006, recibiendo la Medalla de Oro en 2017 por su trabajo contra el cáncer. Aunque no se ha confirmado su presidencia continua en la fundación tras el divorcio, se estima que sigue involucrada de manera privada, aunque los comunicados oficiales solo mencionan al director ejecutivo de la organización.
Su vida actual gira en torno a la privacidad y sus hijos. En julio de 2024, fue vista en Mykonos, Grecia, paseando por las calles con Moulay Hassan y Lalla Khadija, acompañada por un séquito de 70 personas, según informó GreekReporter. El medio destacó su llegada con un convoy de coches de lujo y tres camiones de muebles para decorar una villa alquilada, un indicio de su estilo de vida opulento pero discreto. “Vestida de manera informal, parecía una turista más, de no ser por los guardias de seguridad”, señaló el reporte. Esta aparición desmintió rumores de un exilio permanente en Grecia, donde posee propiedades, y reforzó su compromiso de mantener a sus hijos cerca, incluso en vacaciones.
Antes de su desaparición pública, Lalla Salma fue una figura revolucionaria. Graduada en informática por la Escuela Nacional Superior de Informática y Análisis de Sistemas en Rabat en 2000, trabajó en el ONA Group, una empresa parcialmente controlada por la familia real, donde conoció a Mohammed VI en 1999. Su matrimonio en 2002 fue un hito: no solo fue la primera esposa de un rey marroquí en ser fotografiada públicamente, sino que Mohammed rompió con la tradición al declarar que no practicaría la poligamia. Representó a Marruecos en eventos internacionales, como la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en 2011, la investidura del rey de Holanda en 2013 y la boda del gran duque heredero de Luxemburgo en 2012. Su estilo, que combinaba elegancia moderna con caftanes tradicionales, la llevó a aparecer en la portada de Paris Match, que la describió como “enormemente bella”.
Sin embargo, su enfoque liberal –como usar pantalones en público y no llevar pañuelo en un país musulmán– generó críticas entre los sectores conservadores de la familia real y la corte. Tras el divorcio, cuya solicitud se atribuye a ella según medios franceses, Lalla Salma fue apartada de sus deberes oficiales, y su ausencia durante la hospitalización del rey en 2018 por una arritmia cardíaca en París avivó especulaciones. A pesar de esto, su influencia perdura en sus hijos, quienes están asumiendo roles públicos crecientes. En marzo de 2025, Lalla Khadija participó junto a Moulay Hassan en el lanzamiento del programa benéfico Ramadan 1446 en Rabat, un evento que marcó su entrada en la vida institucional.
Los rumores de tensiones familiares o disputas por la custodia han sido desmentidos por el abogado de la familia real, quien calificó dichas afirmaciones como “intolerables”. Mientras tanto, Lalla Salma parece haber encontrado un equilibrio entre su pasado como ícono de modernidad y su presente como madre dedicada. Para los marroquíes, sigue siendo un símbolo de cambio, pero su historia permanece envuelta en un misterio que está lejos de resolverse.
Artículo original de Monarquias.com













