Blog

  • Los monarcas se jubilan: Las abdicaciones reales del siglo XXI

    El mensaje sobre la renuncia de Akihito, emperador 125º de la dinastía reinante más antigua del planeta dividió a la sociedad japonesa. Unos indican que el deseo del emperador de renunciar al trono contradice a la legislación de la casa imperial, mientras otros admiten que el delicado estado de salud de Akihito justifica su intención de abdicar. La decisión del emperador que sorprendió a Japón, es un fenómeno recurrente. A continuación, presentamos algunos casos del siglo XXI:

    2004

    El anciano rey Norodom Sihanouk de Camboya sorprendió a la población al anunciar su abdicación el 7 de octubre de 2004. Sihanuk, de 81 años y amargado por sus enfermedades incurables, recomendó al Consejo del Trono la elección del nuevo rey en la figura de su hijo menor, Norodom Sihamoni, quien hasta entonces había vivido en París trabajando como bailarín y profesor de danza.

    2013

    La reina Beatriz de Holanda abdicó el 30 de abril de 2013 en favor de su hijo Guillermo Alejandro, porque, “es tiempo para una nueva generación”. La noticia sacudió al país y a los líderes europeos que destacaron el papel que desempeñó la reina Beatriz desde el 30 de abril de 1980, con dignidad, inteligencia y mucha empatía.

    2013

    Alberto II, sexto rey de Bélgica, a sus 79 años tuvo que abandonar el trono por su estado de salud, lo que anunció en su discurso televisado el 21 de julio de 2013. El monarca, a quien le corresponde gran parte del mérito para que Bélgica lograra formar un Gobierno estable, legó el trono a su hijo, Felipe I.

    2013

    El 25 de junio de 2013, el Emir Hamad de Qatar, de 61 años, anunció la entrega del poder a su hijo el príncipe heredero, el jeque Tamim, de 33 años. “Estoy seguro de que está a la altura de esta responsabilidad”, anunció el jeque de la Dinastía Al-Khalifa. Frente al golpe palaciego que dio en 1995 el emir para deponer a su padre, la estrategia del jeque Hamad pasó esta vez por colocar al frente del país a su hijo Tamim sin armar revuelo.

    2014

    El 2 de junio de 2014 el rey de España, Juan Carlos I, anunció su decisión de renunciar a los poderes que había recibido del caudillo Francisco Franco tras su muerte en 1975. El mismo rey explicó su deseo de abdicar al trono a favor de su hijo Felipe VI por la necesidad de ceder el paso “a una generación más joven, con nuevas energías”, pero algunos expertos apuntan como causa los escándalos de corrupción en que estaba involucrada la familia real.

    EN EL SIGLO XX

    La primera abdicación del siglo XX, la del zar Nicolás II  de Rusia y la renuncia de su hermano, el Gran Duque Miguel, llegó con el estallido de la Revolución rusa en 1917. Un año después, en noviembre de 1918, fue el káiser Guillermo II de Alemania quien abdicó, tras la derrota en la I Guerra Mundial (1914-1918), y acabó por asilarse en Holanda.

    En septiembre de 1922, Constantino I de Grecia abdicó la corona de ese país en su segundo hijo, el príncipe heredero, que pasó a reinar como Jorge II. En Gran Bretaña, la renuncia del rey Eduardo VIII, en diciembre de 1936, llevó al trono a Jorge VI, padre de la actual monarca británica, la reina Isabel II.

    El español Alfonso XIII, fallecido en Roma el 28 de febrero de 1941, abdicó poco antes sus derechos dinásticos en su tercer hijo, don Juan de Borbón, el 15 de enero de ese mismo año. No obstante, este nunca llegó a reinar de hecho y en 1977 presentó oficialmente la renuncia a sus derechos al trono ante su hijo, el actual rey de España, Juan Carlos I.

    En Rumania, donde reinó la dinastía de Hohenzollern-Sigmaringen entre 1866 y diciembre de 1947, su último rey fue Miguel I, obligado a abdicar por los comunistas apoyados por los soviéticos. Este último había llegado al trono tras la renuncia de su padre, Carol II. Un año antes, en mayo de 1946, el rey de Italia, Víctor Manuel III, renunció en favor de su hijo, el príncipe de Piamonte, quien subió al trono como Humberto II.

    En Bélgica, el rey Leopoldo III delegó sus poderes en su hijo Balduino I, que le sucedió en 1951. En este país se produjo en 1990 el abandono por un día del puesto del rey Balduino, quien por convicciones éticas se negó a dar la preceptiva sanción real a una enmienda legal que despenaliza el aborto en el país.

    La última abdicación del siglo XX tuvo lugar en Luxemburgo, el 7 de octubre de 2000. El gran duque Juan quien abdicó por motivos de edad y le sucedió su hijo Enrique en una ceremonia sencilla a la que asistieron los reyes de Bélgica y Holanda. Una moneda conmemorativa dedicada al gran duque se puso en circulación en 2014.

  • Dos significativas ausencias en el último adiós a la reina Ana de Rumania

    Los funerales de la reina Ana de Rumania (1923-2016), el próximo 13 de agosto, contarán con dos importantes ausencias. Un grupo de cinco médicos de diferentes especiales que tienen a cargo la salud del rey Miguel, le recomendaron no viajar a Rumania para asistir al último adiós de su esposa. Según informó Romania Journal, el exmonarca permanecerá en su residencia de Suiza acompañado por varios amigos cercanos, empleados de la Casa Real y dos monjas ortodoxas que lo asisten.

    “La decisión fue tomada con gran dolor”, informó en un comunicado la Casa Real rumana. La primogénita del rey había manifestado que el rey y su familia acatarían la voluntad de los médicos. El último soberano de Rumania, derrocado por los soviéticos en 1947, tiene casi 95 años y se retiró de la vida pública en marzo de este año después de haber sido diagnosticado con leucemia crónica y carcinoma epidermoide metastásico.

    Las ceremonias fúnebres por Ana de Borbón-Parma, esposa del último rey de Rumania durante 68 años, se desarrollarán entre los días 10 y 13 de agosto en las ciudades de Sinaia, Bucarest y Curtea de Arges. Los restos de la reina serán trasportados a Rumania el próximo martes 9 desde Suiza, donde falleció el pasado 1 de agosto a la edad de 82 años. El gobierno de la República de Rumania declaró el 13 de agosto como día de duelo nacional y el presidente Klaus Iohannis manifestó su intención de condecorar a título póstumo a la última reina rumana.

    Lea además | El programa completo de los funerales de Ana de Rumania

    Numerosos representantes de casas reales europeas viajarán esta semana a Bucarest para participar de las ceremonias fúnebres, que estarán presididas por la princesa heredera Margareta y su esposo, el príncipe Radu. Junto a ellos estarán presentes las princesas Elena, Sofía y María así como Elisabeta Biarneix, nieta del rey Miguel. Sin embargo, no estará presente en Rumania la exprincesa Irina, tercera hija de los reyes Miguel y Ana. La propia Irina (quien utiliza el apellido Walker) anunció en un mensaje en Facebook las razones por las cuales no asistirá al último adiós a su madre.

    Durante estos días tristes, atesoro a mi madre en mi memoria, pensando que no puedo ir a Rumania, a pesar del deseo de mi familia, la Familia Real; es muy triste no poder decir adiós a mi madre, pero siempre la recordaré en mi corazón. La decisión pertenece a mí, sin razones personales. Mi alma está con la familia real“, escribió Irina. Irina Walker fue despojada de su título de Princesa de Rumania en 2013 luego de que la justicia del Estado de Oregon (EE.UU.) la detuviera y juzgara por organizar peleas de gallos y apuestas ilegales en su estancia.

    En octubre de 2014, Irina y su marido, John Wesley Walker, fueron condenados a tres años de libertad condicional. La hija del rey y su marido se declararon culpable de operar un negocio de apuestas ilegales y, como parte del acuerdo de culpabilidad, la pareja decidió vender bienes raíces y pagar una fianza de US$ 200.000 para el gobierno. El 29 de octubre del mismo año, el rey Miguel publicó un documento según el cual desbancaba a Irina y a sus hijos de la línea de sucesión y la despojaba de sus títulos.

    Lea además | El increíble árbol genealógico de Ana de Rumania (1923-2016), una reina de verdadera sangre azul

  • En un discurso histórico, el emperador de Japón anunció su deseo de abdicar al Trono

    La Agencia de la Casa Imperial de Japón emitió este lunes un mensaje pregrabado del emperador Akihito al en relación a los rumores sobre su intención de abdicar en favor del príncipe heredero Naruhito. En este discurso, el 125º emperador de Japón compartió sus pensamientos respecto al cumplimiento de su función constitucional de “símbolo de la unidad del pueblo japonés”.

    En un mensaje de apenas unos diez minutos de duración, Akihito señaló que “como Emperador he llevado a cabo mis funciones en cuestiones de Estado y he pasado mis días reflexionando al mismo tiempo sobre qué es lo que se espera de mi cargo, designado como símbolo del Estado por la Constitución de Japón”, tras lo que afirmó haber “alcanzado ya los 80 años de edad, y afortunadamente tengo buena salud. No obstante, cuando pienso que mi condición física se encuentra en un declive paulatino, me preocupa que esto pueda dificultarme llevar a cabo mis tareas como símbolo del Estado con todo mi ser tal como he hecho hasta ahora”.

    En cuanto a mi avanzada edad, creo que no es posible continuar limitando perpetuamente los actos nacionales y mis tareas como símbolo del Estado”, expresó el emperador, sugiriendo su firme voluntad de optar por la abdicación en caso de verse incapaz de llevar a cabo sus funciones en el futuro.

    Lea todas las noticias sobre la Monarquía de Japón

    Por otra parte hizo referencia a la conmoción social que se extendió durante la larga enfermedad y tras el fallecimiento del emperador Showa, su padre, en 1989: “Me preocupa, como hemos visto en el pasado, que la sociedad quede paralizada y la vida de la gente se vea afectada de diversas formas si el Emperador cae enfermo y se encuentra en estado grave. A menudo me pregunto si es posible prevenir este tipo de situaciones”.

    En un discurso histórico, el emperador de Japón anunció su deseo de abdicar al Trono

    En la actualidad la ley por la se rige el sistema imperial de Japón no contempla la posibilidad de la abdicación, por lo que es necesaria una legislación especial o una reforma de la Ley de la Casa Imperial aprobada en la Dieta (Parlamento) para permitir al actual emperador renunciar a su posición en vida. No obstante, el Artículo IV de la Constitución expresa que el Emperador “no tendrá facultades en relacion con la política nacional”, lo que le impide hacer declaraciones de carácter político como solicitar una nueva legislación. De esta forma, en su mensaje evitó expresar directamente su voluntad de abdicar.

    Tras el mensaje, el primer ministro Abe Shinzo se dirigió a los medios de comunicación para afirmar que tiene en cuenta “la importancia del hecho de que el emperador se dirija al pueblo”. “Debemos reflexionar sobre qué pasos hemos de dar de aquí en adelante”, afirmó el primer ministro señalando posibles medidas encaminadas a una reforma del sistema que permita al Emperador renunciar a su cargo.

    Lea además | El futuro del Trono del Crisantemo y el desafío de la sucesión

    El pasado 13 de julio los principales medios japoneses informaron sobre la voluntad de abdicar del Emperador citando fuentes de la Agencia de la Casa Imperial y otros comentarios de figuras políticas que aseguraban que el Emperador se había planteado la posibilidad de renunciar en favor del Príncipe heredero. La emisión de este mensaje fue decisión del propio emperador, que quiso compartir directamente sus pensamientos con el pueblo tras la publicación de dichas informaciones en los medios.

    En un discurso histórico, el emperador de Japón anunció su deseo de abdicar al Trono

    La mayoría de los japoneses apoyan al emperador en su voluntad de abdicar. Según una encuesta realizada por la agencia Kyodo los días 3 y 4 de agosto, un 85,7 % opina que “deben permitirle abdicar”. Por otra parte, un 89,5 % reconoce que el Emperador tiene que hacer frente a demasiadas responsabilidades.

    Es inusual que el emperador de Japón exprese sus pensamientos en público, salvo por las ruedas de prensa que tienen lugar con motivo de la celebración de su cumpleaños. En esta ocasión Akihito quiso dirigirse tanto a los japoneses como a las personas de otros países, y por ello la Agencia de la Casa Imperial compartió el vídeo y el texto de este mensaje en japonés con una traducción al inglés. Es la segunda vez que se emite un mensaje en vídeo de este tipo. La anterior ocasión fue el 16 de marzo de 2011, días después del Gran Terremoto del Este de Japón, en la que el Emperador compartió un mensaje para su pueblo de unos cinco minutos y medio de duración.

    VIDEO

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=Pbo_CjdUWXQ]

  • #Japon: El último emperador que abdicó fue Kokaku, hace 199 años

    Akihito de Japón es el primer emperador que abdica al trono en 199 años. El anterior monarca fue Kokaku (1771-1840), antepasado directo de la actual dinastía. Todos pensaban que Kokaku, antes llamado príncipe Morohito, se entregaría al sacerdocio, pero el destino tenía otros planes.

    Había nacido en el Palacio Imperial y era miembro de uno de los clanes ligados al Trono del Crisantemo, pero no estaba destinado a reinar. En 1779, cuando apenas tenía 8 años, fue adoptado como hijo por el moribundo emperador Go-Momozono, que era un primo suyo. Pocos días después, al morir el emperador, Morohito fue entronizado como el 119º “tenno” de Japón.

    La historia oficial cuenta que el emperador Kokako, apasionado por el arte y la cultura, trabajó para restablecer olvidadas ceremonias imperiales y religiosas. En 1817 abdicó en favor de su hijo, el emperador Ninkō. Antes de su reinado, la mayoría de los emperadores murieron jóvenes (en muchos casos, siendo todavía niños), por lo que Kokaku fue el primero en varios siglos en reinar más allá de los 40 años desde la abdicación de Ogimachi en 1586.

  • La princesa Marta Luisa de Noruega y Ari Behn se divorcian tras 14 años de matrimonio

    La familia real de Noruega afronta el primer divorcio en sus 111 años de historia. La princesa Marta Luisa, primogénita del rey Harald y la reina Sonia, anunció este viernes su divorcio del escritor Ari Behn, luego de 14 años de matrimonio. En un comunicado publicado por la prensa noruega, la princesa dijo que le resulta “indescriptiblemente triste” por esta “terrible experiencia”.

    La vida no va siempre sobre ruedas, tanto Ari como yo lo hemos experimentado“, dijo la princesa, de 44 años. “Pero nunca ha estado más claro que ahora, cuando nos ha hecho alguna travesura que no habíamos visto venir. Nos separamos, terminamos nuestro matrimonio, pero mantenemos la custodia compartida“.

    Marta Luisa calificó de “muy triste” para ambos descubrir que “nuestros caminos no siguen juntos del modo en que lo hacían”. “Es horrible ver que no hay nada más que hacer, que hemos probado todo durante mucho tiempo. Que aun así no podamos encontrar los puntos en común como antes hace imposible seguir juntos“.

    La pareja contrajo matrimonio en la Catedral de Trondheim el 24 de mayo de 2002 y tuvo tres hijas, Maud Angelica (2003), Leah Isadora (2005) y Emma Tallulah (2008). Marta Luisa es la hija mayor de los reyes noruegos, pero ocupa el cuarto lugar en la sucesión al trono, luego de su hermano menor, el príncipe Haakon Magnus, y sus sobrinos. El divorcio no afectará al título y su posición en la línea sucesoria de la princesa.

    En un comunicado, los reyes Harald y Sonia manifestaron que la noticia del divorcio es “dolorosa y triste”. Además, indicaron que están agradecidos con Ari Behn y que esperan mantener una buena relación con él en el futuro. La princesa y Ari Behn compartirán la tenencia de las tres hijas y vivirán por separado en el mismo barrio de Hankø.

  • Expectación en Japón ante el próximo discurso del emperador Akihito

    La Agencia Imperial de Japón organiza el segundo mensaje televisivo del emperador Akihito en 27 años de reinado. Se cree que durante el discurso, que será emitido el próximo lunes 8 de agosto, el monarca anunciará su abdicación al trono imperial. El emperador nipón leerá el mensaje cuyo contenido se prepara junto con funcionarios de alto nivel, dijeron fuentes de la entidad citadas por la agencia de noticias Kyodo.

    El primer discurso televisado del emperador Akihito fue el 16 de marzo de 2011, días después del devastador terremoto en el oeste del país con un tsunami. La agencia citada de noticias asegura que con la más estricta discreción un equipo gubernamental especial estudia el tema de la abdicación, ya que la ley que norma a la Casa Imperial carece de una previsión al respecto. El diario Mainichi Shimbun asegura que “el Gobierno respeta la voluntad del Emperador y el primer ministro y su gabinete han comenzado las conversaciones sobre la preparación de los requerimientos legales“.

    Por otra parte, el diario Asahi Shimbun se hizo eco de comentarios de miembros de la Agencia de la Casa Imperial que exponen que: “La agencia no ha hablado sobre ningunos preparativos específicos. La voluntad del Emperador es una cosa, pero llevarla a cabo es algo completamente distinto”. La prensa japonesa insiste en que algunas personas relacionadas con la Casa Imperial se están tomando seriamente la posibilidad de una abdicación, pero que hay grandes obstáculos para la aprobación de una reforma que lo permita.

    Según la agencia Kyodo, el 85,7 por ciento de los japoneses aceptaría la jubilación de Akihito.

    Las fuentes consultadas indicaron que es improbable que el emperador se refiera siquiera a la “abdicación” propiamente dicha, pero sí podría abodar la manera en que desarrollará sus deberes oficiales en el futuro. La posibilidad de que Akihito abdique surgió a mediados de julio ante los problemas de salud que enfrenta para atender sus deberes oficiales.

    Según la cadena NHK, “el emperador Akihito cree que ‘el emperador debe ser alguien capaz de realizar plenamente tareas simbólicas tal como lo define la Constitución’ y que no es deseable mantener a un emperador que reduce sus funciones oficiales o que es representado por un sustituto debido a su avanzada edad”. Para Akihito, quien llegó el trono tras la muerte de su padre Hirohito en 1989, el cumplimiento de esos deberes es inseparable de su posición como símbolo del Estado japonés, papel estipulado en la Constitución de 1947.

    Entre otros deberes, el emperador nombra al primer ministro que sea designado por la cámara baja del Parlamento (Dieta), así como al titular de la Suprema Corte designado por el gabinete de gobierno. El 125º emperador también hace entrega de la Orden del Mérito, recibe las credenciales de los Embajadores extranjeros y tiene a su cargo el Saludo de Año Nuevo, entre otras actividades ceremoniales.

    Nacido en 1933, Akihito fue el primer hijo varón del emperador Showa y la emperatriz Nagako, y actualmente tiene 82 años. En 2012 fue sometido a una cirugía de bypass de la arteria coronaria, pero aún se encarga de muchas tareas oficiales incluyendo sus funciones constitucionales y visitas nacionales e internacionales. En los últimos años la Agencia de la Casa Imperial aligeró esta carga al no requerir discursos en algunas ceremonias y al reducir el número de audiencias con invitados internacionales.

    Bajo la Constitución y la Ley de la Casa Imperial, si el emperador no es capaz de llevar a cabo sus funciones debido a problemas de salud, el Príncipe heredero, la emperatriz u otros miembros de la familia imperial pueden convertirse en regentes y encargarse de estas labores. Cuando el Emperador Taisho (1879-1926) cayó enfermo en sus últimos años de vida, el príncipe heredero y futuro emperador Showa (1901-1989) se convirtió en regente. Como la Constitución no permite a las mujeres de la familia imperial ascender al trono, el emperador Akihito tiene muy pocos herederos.

    El último soberano que renunció al trono fue el Emperador Kokaku en 1817.

  • La reina Ana será sepultada junto a otros tres reyes y dos reinas de Rumania

    El príncipe alemán Carl de Hohenzollern-Sigmaringen llegó a Rumania hace 150 años para fundar una nueva dinastía, que gobernaría durante las siguientes ocho décadas. Años más tarde el príncipe fue proclamado primer Rey de Rumania y le sucedieron tres de sus familiares: su sobrino, Fernando I; Carol II y Miguel, el último rey, derrocado en 1947.

    En Curtea de Arges la dinastía construyó una necrópolis real donde descansarían los restos de sus sucesivos miembros, y allí es donde será sepultada la reina Ana, esposa de Miguel I, fallecida a la edad de 92 años. Cuando el monasterio fue construido, el rey Carol I decidió que ese sería su lugar de descanso final y el de sus descendientes.

    Dentro de la espectacular iglesia hay cuatro tumbas, la de Carol I y su esposa, Elisabeta de Wied, la del rey Fernando I y la de su esposa, María de Gran Bretaña. En el año 2003, cincuenta años después de su fallecimiento, los restos del rey Carol II fueron colocados en una cripta del monasterio ubicada en el parque, ya que no había demasiado espacio dentro de la catedral.

    En 2009, la familia real rumana solicitó a la Arquidiócesis de Curtea de Arges construir un nuevo recinto que pudiera albergar la tumba del rey Miguel y su esposa, Ana de Borbón-Parma, en la entrada al monasterio. El edificio tiene 36 metros de ancho y su torre central tiene una altura de 21 metros. En su entrada se encuentra la Necrópolis Real, con espacio para doce tumbas reales.

  • La realeza de Dinamarca espera un nuevo bebé en medio de una disputa dinástica

    El príncipe alemán Gustav zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg, sobrino de la Reina de Dinamarca, y su novia Carila Axelsson, esperan un hijo. La pareja convive desde hace más de una década, pero debido a estatus del príncipe, no pueden casarse. El problema surgió hace unos 70 años, cuando el abuelo de Gustav, el príncipe Gustav Albrecth zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg (1907-1969) desaparecido en combate en el frente ruso en 1944 y dado definitivamente por muerto en 1969.

    El noble dejó estipulado en su testamento que ninguno de sus herederos podría casarse con una mujer que no fuera de sangre real y de raza aria. Gustav Albrecht era un alto general del ejército alemán que mantenía una estrecha relación con el nazismo y, antes de morir, y para evitar que la sangre familiar se diluyese, prohibió los matrimonios “desiguales” de sus descendientes bajo pena de perder el título y la jefatura de la Casa de Sayn-Wittgenstein Berleburg.

    El primogénito de Gustav Albrecth, el príncipe Richard (actual jefe de la Casa principesca) cumplió con la voluntad familiar y se casó en 1967 con la princesa Benedicta de Dinamarca, hija del rey Federico IX y hermana menor de la reina Margarita II. Tuvieron tres hijos, de los cuales Gustav (nacido en 1969) es el príncipe heredero del linaje de Berleburg.

    Hace años, Gustav tuvo que romper su compromiso matrimonial con Elvire Pasté de Rochefort, una aristócrata francesa, debido a que su ADN no era demasiado “royal” para el príncipe. Posteriormente, Gustav se enamoró de Carina Axelsson, una modelo parisina de ascendencia sueco-mexicana convertida en ilustradora de cuentos infantiles. La pareja aceptó no casarse para que el príncipe Gustav no perdiera su herencia, y ahora Carina es un miembro más de la familia real danesa.

    El sobrino de la reina Margarita II es, por el momento, el único heredero de la histórica Casa de Sayn-Wittgenstein-Berleburg, que remonta sus orígenes al siglo XII y rigió un pequeño feudo ubicado al norte de Frankfurt. Desde el año 1607, el territorio fue gobernado por Condes, que fueron ascendidos al rango de Príncipes en 1792, bajo el reinado de Christian Heinrich.

    El príncipe Gustav tiene dos hermanas mujeres, las princesas Alejandra y Natalia, quienes no pueden acceder a la herencia familiar. El futuro hijo de Gustav y Carina Axelsson tampoco podrá disponer de la herencia y los títulos principescos por no haber nacido dentro del matrimonio. De no tener descendencia legítima, la rama de Berleburg desaparecerá y la herencia dinástica pasará a manos de otra rama de la dinastía Say-Wittgenstein.

    DATA. El príncipe Gustav es hijo de Benedicta de Dinamarca y el príncipe Richard zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg; es nieto materno de los reyes Federico IX e Ingrid de Dinamarca; bisnieto del rey Gustav VI Adolf de Suecia y descendiente de la reina Victoria de Inglaterra a través de su tatarabuela, la princesa Margaret de Connaught.

  • Así será el último adiós a la reina Ana de Rumania el 13 de agosto

    La Casa Real de Rumania y el gobierno de este país dieron a conocer el calendario de los funerales de la reina Ana, esposa del rey Miguel, fallecida el lunes a la edad de 92 años. Las ceremonias comenzarán el próximo 9 de agosto, día que los restos de la reina llegarán al Aeropuerto de Otopeni, desde donde serán trasladado en automóvil hasta el Castillo de Peles, situado en Sinaia. El palacio, todo un símbolo de la antigua monarquía rumana, uno de los más importantes edificios típicos de esta república balcánica, considerado único histórica y artísticamente.

    El Castillo tiene gran importancia ya que fue la residencia de verano de los reyes rumanos desde el reinado de Carol I en 1873. Peleș tuvo una gran importancia para la historia de Rumania, en este castillo nació el futuro rey Carlos II, el primer rey de la dinastía nacido en ese país y el primero en ser bautizado en la religión ortodoxa. En 1921 se celebró allí la boda de la princesa Ileana, una de las hermanas de Carol II. El castillo será la residencia de la familia real hasta 1948, cuando este es conquistado por los comunistas. En 1953 el castillo se convirtió en museo, pero no fue abierto al público sino hasta 1990. Actualmente es el segundo museo más visitado en Rumania.

    Lea además | Los políticos rumanos rinden tributo a la reina Ana y debaten sobre sus funerales

    Desde las 5 de la tarde del 9 de agosto, el cuerpo de la reina Ana será velado en el Salón de Honor del Castillo Peles durante veinticuatro horas, ceremonia en la que estará presente la familia real encabezada por el rey Miguel. Funcionarios del gobierno republicano, del cuerpo diplomático, de la OTAN, de todas las instituciones del Gobierno, del Parlamento y de la Iglesia ortodoxa asistirán a presentar sus respetos y condolencias a la familia real rumana.

    El 10 de agosto a las 18.30 horas el cuerpo de la reina será transportado desde el Castillo de Peles hasta el emblemático Salón del Trono del Palacio Real de Bucarest, que fuera la sede oficial de la monarquía rumana hasta su caída en 1947. Allí, durante 16 horas, el público podrá presentarse ante el féretro de la reina y dejar sus ofrendas florales. La Casa Real emitió un comunicado en el que pide a los asistentes vestir ropas adecuadas y de colores oscuros, no fumar ni hablar por teléfono, no llevar niños menores de 7 años, ni cámaras ni dispositivos móviles.

    El 13 de de agosto a las 10.55 , el ataúd con el cuerpo de la reina Ana será colocado en un carruaje en la Plaza del Palacio Real, donde se celebrará una una ceremonia religiosa. Desde allí, el cortejo fúnebre recorrerá diferentes avenidas y plazas emblemáticas de Bucarest rumbo a Curtea de Arges, la ciudad donde son sepultados los miembros de la casa real rumana desde el siglo XIX. A las 15 horas se llevará a cabo el funeral de la reina ante la Catedral Nueva de Curtea de Arges, al que asistirán miembros de varias casas reales europeas, entre ellas las de España, Grecia y Dinamarca. La ceremonia será emitida por televisión, aunque el entierro será un momento reservado únicamente a la familia real.

    Lea además |  El increíble árbol genealógico de Ana de Rumania (1923-2016), una reina de verdadera sangre azul

    FOTOS

    castillo de peles
    Castillo de Peles
    salon de honor de peles
    Salón de Honor del Castillo de Peles
    Palatul-regal
    Palacio Real de Bucarest
    salon del trono bucarest
    Salón del Trono del Palacio Real de Bucarest
    curtea-de-arges
    Catedral Nueva de Curtea de Arges
    curtea-de-arges-2
    Catedral Nueva de Curtea de Arges
  • Los políticos rumanos rinden tributo a la fallecida Reina Ana

    La reina Ana de Rumania, esposa del rey Miguel I, murió el lunes en un hospital de Morges (Suiza) a los 92 años. Según fuentes del Gobierno de Rumania, todavía se delibera en el Poder Ejecutivo si se debe declarar día de duelo nacional el 13 de agosto, cuando probablemente sea sepultada la reina consorte en la ciudad de Curtea de Arges.

    La discusión es sensible en el país balcánico, ya que, como explicó el gobierno, la reina Ana nunca fue jefe de Estado y no tiene la nacionalidad rumana. En cambio, el rey Miguel es un ex jefe del Estado. Lo más probable es que se tome una decisión el miércoles próximo miércoles durante la reunión semanal del Poder Ejecutivo.

    La Casa Real ya anunció, en un comunicado de prensa, que la reina Ana será despedida con un “Funeral Real” como el que se llevó a cabo en 1938 tras la muerte de la reina María, esposa de Fernando I y abuela de Miguel I. Se trata del último funeral real celebrado en Rumania, donde la monarquía fue derrocada en 1947 por los soviéticos.

     

    Lea además |  El increíble árbol genealógico de Ana de Rumania (1923-2016), una reina de verdadera sangre azul

    “Por deseo de Su Majestad el Rey Miguel I, el funeral de la reina Ana respetará la tradición. La Familia Real anuncia gran duelo durante los primeros 7 días de funerales y duelo por 40 días”, se lee en el comunicado de la Casa Real. Según el mismo comunicado, el cuerpo de la reina Ana será exhibido durante un día en el Salón de Honor del Castillo de Peles, y luego por un día en el Salón del Trono en el Palacio Real de Bucarest. El funeral ortodoxo tendrá lugar en la Catedral Nueva de Curtea de Arges.

    En mayo de 2016, el gobierno presentó un proyecto de ley en el protocolo oficial del Estado rumano. En este documento se estipula que los Funerales de Estado se llevan a cabo en caso de muerte del Presidente de Rumania o de de ex jefes de Estado. Los funerales de Estado son organizados por el gobierno y los honores militares corren a cargo del Ministerio de Defensa.

    TRIBUTO POLÍTICO A LA REINA

    Según el diario rumano “Romania Libera”, el presidente Klaus Johannis manifestó un “profundo dolor y tristeza” por el fallecimiento de la reina consorte, de quien destacó su “decencia, devoción y amor por su país adoptivo”. “Su Majestad la Reina Ana de Rumania permanecerá para siempre en la memoria y en nuestro corazón como uno de los símbolos más importantes de sabiduría, dignidad y sobre todo como un faro de referencia de conducta moral”, dijo el presidente Johannis.

    El primer ministro Dacian Ciolos transmitió un mensaje de condolencias: “Su Majestad la Reina Ana de Rumania seguirá siendo un símbolo de nobleza, discreción y dignidad, y esos valores son la contribución que la familia real ha hecho a la sociedad rumana”. El político agregó que la reina representó y defendió los intereses de Rumania “con honor, orgullo y amor”. “Me disgusté con la noticia de la partida de Su Majestad, que continuará inspirándonos con su humildad, dedicación y lealtad”, declaró.

    El canciller Lazar Comănescu lamentó la muerte de la reina, señalando que seguirá siendo “un ejemplo de distinción, la dignidad, la generosidad y profundo apego a los valores culturales rumanos y de los intereses de Rumania”. Eugen Nicolaescu, diputados líder del partido PNL dijo que la reina Ana merece un funeral de Estado. “Si tuviera que pensar en la importancia histórica, tiene que haber un funeral nacional para la reina Ana”, dijo Nicolaescu. En tanto los líderes del partido PSD pidieron tres días de duelo nacional.

     

    Lea además | Murió a los 92 años Ana de Borbón, la última Reina de Rumania