El rey Felipe de Bélgica pronunció este 24 de diciembre su décimo mensaje de Navidad, un discurso en el que apeló a la solidaridad y al “poder de la esperanza” en “tiempos oscuros” para el mundo.
El rey Felipe de Bélgica dijo a los ciudadanos que el mundo está “lleno de conflictos armados y guerras” pero llamó a “hacer todo lo posible para que la gente de todo el mundo pueda vivir en paz”.
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Qué dijo el rey Felipe de Bélgica en su Mensaje de Navidad
“La escena internacional está dominada por conflictos armados y guerras: en Ucrania, Congo, Sudán…”, dijo el rey. “Y en los últimos meses hemos sido testigos de una violencia sin precedentes en el Medio Oriente, que nos toca lo más profundo de nuestra humanidad”.
“La violencia engendra miedo, alimenta la ansiedad y el sentimiento de impotencia ante un futuro incierto”, dijo el monarca, de 63 años, en su mensaje difundido en las tres lenguas oficiales de Bélgica, neerlandés, alemán y francés.

Y agregó: “Debemos afrontar esta realidad. Pero al miedo y la angustia que desaniman y paralizan, y en última instancia a la violencia, podemos oponer una fuerza vital: el poder de la esperanza”.
“No se trata de un optimismo ingenuo o pasivo”, agregó el rey en su mensaje, grabado en el Palacio Real de Bruselas.
“Al contrario, la esperanza es una energía que extraemos de lo más profundo de nosotros mismos y que se manifiesta a través del contacto con quienes están concretamente comprometidos con un mundo mejor. Y crece aún más cuando tú mismo te involucras”.

“La fuerza de la esperanza nos hace avanzar, con confianza, por un camino iluminado por quienes creen en la fuerza de la democracia, en el poder constructivo del matiz, de la escucha, del diálogo, del respeto al otro, de quienes trabajan por la justicia social. y paz, los que acogen con agrado la angustia que les rodea”.
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El rey finalizó su mensaje diciendo: “La fuerza de la esperanza son también nuestros hijos: los que nacen hoy y los que nacerán mañana. Porque cada nueva generación lleva consigo ideas sólidas para construir un futuro mejor”.

Por último el rey dijo que la respuesta “a las disfunciones de nuestro mundo” debe ser “un espíritu de cooperación y no de división, de búsqueda del bien común” y “una sociedad cálida”.
“Todos y cada uno, en la medida de sus posibilidades, pueden participar en un círculo virtuoso que une a las personas y nos permite así abordar el futuro con realismo y sin miedo”, apeló el rey.