Las vacaciones de los reyes daneses Federico y Mary en Francia, en el centro de una controversia

En el corazón del verano europeo de 2025, los reyes Federico y Mary de Dinamarca optaron por desconectar de sus deberes reales y disfrutar de un merecido descanso en el Château de Cayx, una propiedad de la familia real danesa desde 1974, ubicada en la región vinícola de Cahors, en el sur de Francia. Acompañados por sus gemelos de 14 años, el príncipe Vincent y la princesa Josefina, la pareja real buscó relajarse en esta histórica residencia, conocida por su entorno idílico y su producción de vino Malbec. Sin embargo, lo que debía ser una escapada tranquila se convirtió en el centro de una tormenta de rumores y desafíos en Dinamarca, dejando a la ex reina Margarita, de 85 años, al frente de una situación inesperada.

Federico y Mary de Dinamarca
Federico y Mary de Dinamarca

La pareja había planeado originalmente regresar a sus funciones el 13 de julio, según informó la revista danesa Billed-Bladet. Sin embargo, disfrutaron tanto de su estancia que decidieron extenderla, primero por unos días y luego hasta el 28 de julio, cuando está programado su retorno al castillo de Gråsten, en el sur de Dinamarca. Esta prolongación puso de manifiesto la escasez de miembros reales disponibles para asumir el papel de regente.

En ausencia del rey y la reina, la responsabilidad recaería en el príncipe heredero Christian, de 19 años, pero su indisponibilidad inicial obligó a Margarita, quien abdicó en 2024 tras 52 años de reinado, a retomar temporalmente las riendas del reino desde el 9 hasta el 15 de julio. Posteriormente, Christian asumió el rol hasta el 20 de julio, aunque no está claro quién estuvo a cargo en los días finales de las vacaciones reales.

El regreso de Margarita al papel de regente no estuvo exento de complicaciones. Durante su mandato interino en el Palacio de Gråsten, un incidente de seguridad sacudió la calma: guardias reales detuvieron a un hombre que conducía una caravana por un camino privado restringido. Aunque resultó ser un turista perdido y el asunto se resolvió sin mayores consecuencias, el episodio generó inquietud. Según reportes locales, la reina María, al enterarse, consideró acortar sus vacaciones para restablecer la normalidad en la casa real, evidenciando preocupaciones sobre la vulnerabilidad del reino con tan pocos líderes presentes.

Mientras tanto, medios australianos alimentaron una narrativa diferente, sugiriendo que la extensión de las vacaciones era un intento de Federico y María por salvar su matrimonio de 21 años, que enfrentó una crisis en 2023 tras la publicación de fotos de Federico con una socialité mexicana en Madrid. La revista Woman’s Day citó una fuente anónima que afirmó: “Mary y Federico están esforzándose por reparar su matrimonio. Este verano es una oportunidad para crear nuevos recuerdos y reiniciar su relación”. La ausencia de declaraciones oficiales y la inactividad en las redes sociales de la casa real durante este período, salvo por publicaciones sobre los compromisos de Margarita, intensificaron las especulaciones, especialmente porque el palacio no desmintió estas afirmaciones.

El Château de Cayx, adquirido por Margarita y su difunto esposo, el príncipe Enrique, en 1974, ha sido un refugio estival para la familia real danesa durante décadas. Sus orígenes se remontan al siglo XV, y aunque inicialmente fue una fortificación, hoy es un símbolo de la conexión de la realeza con la región de Cahors. La decisión de Federico y María de permanecer allí más tiempo del previsto, aunque comprensible dado el encanto del lugar, contrastó con los desafíos en Dinamarca, donde la avanzada edad de Margarita y su reciente hospitalización por un resfriado añadieron tensión a su retorno temporal al deber.

El regreso de los reyes está programado para el 28 de julio, cuando se reunirán con Margarita y la princesa Benedicta en Gråsten, donde serán recibidos oficialmente por el alcalde local y el concejo municipal. El yate real Dannebrog llegará al puerto de Sønderborg el 6 de agosto, marcando el fin oficial de las vacaciones. Mientras tanto, las especulaciones sobre el estado del matrimonio de Federico y María persisten, alimentadas por la falta de presencia pública de la pareja y el eco de rumores pasados. Lo que comenzó como un descanso estival se ha transformado en un capítulo de intriga, subrayando tanto los placeres como las presiones de la vida real en el siglo XXI.

Artículo original de Monarquias.com / Fuentes: Daily Mail, Billed-Bladet y Woman’s Day.