Las reinas que nadie conoce: las esposas “invisibles” de los reyes de Arabia Saudita

La Casa de Al Saud, reinante en Arabia Saudita, es una de las más numerosas del mundo: se dice que actualmente viven unos 50.000 príncipes y princesas, producto de los múltiples matrimonios de los sucesivos monarcas.

Acogidos al derecho coránico de la poligamia, desde la fundación del reino, hace 90 años, los reyes han tenido decenas de esposas que, a su vez, proveyeron a la dinastía cientos de hijos. Sin embargo, en obediencia a la ley musulmana, ninguno nunca tuvo más de cuatro esposas a la vez.

Desde entonces, apenas se conocieron los nombres de un puñado de las consortes de los siete sucesivos reyes, y la mayoría de ellas fue relegada a las penumbras. Por esta razón, este artículo no puede ser ilustrado con fotografías de sus protagonistas.

El rey Abdulaziz (1880-1953), el jeque que fundó el reino en 1932 después de unificarlo a través de una serie de campañas militares los territorios del Nejd y el Hejaz, fue el más prolífico: se dice que tuvo 22 esposas oficiales, sin contar las casi 300 concubinas o ‘esclavas’ de las que dispuso a lo largo de toda su vida.

Hassa Al Sudairi e Iffat Al Thunayan, dos favoritas entre decenas de consortes invisibles

Gracias a esta extensa lista de esposas, el rey tuvo nada menos que 77 hijos varones y 44 mujeres. Una de las esposas más prominentes, y la favorita, del rey Abdulaziz fue Hassa bint Ahmad (1900-1969), que procedía de la influyente tribu beduina de los Al Sudairi. Fue madre de la rama más nutrida e influyente de su extensa progenie, formada por siete príncipes y seis princesas.

Los siete hijos varones, apodados Los Siete Sudairi“, establecieron un clan basado en la solidaridad de sangre y bastante cerrado en la defensa de los intereses dinásticos de sus miembros frente a las ambiciones de otros príncipes que eran hermanos solo por la vía paterna. Dos de ellos fueron reyes.

Proclamado rey en 1953 y derrocado por un golpe palaciego en 1964, el rey Saud bin Abdulaziz (1902-1969) tuvo 30 esposas que le dieron tuvo un total entre 100 y 115 hijos, aunque solo unos pocos desempeñaron funciones públicas y la mayoría se dedicó a despilfarrar el dinero familiar. La mayoría de ellos apenas terminó la escuela secundaria.

El sucesor del rey Saud, su hermanastro el rey Faisal (1906-1975) tuvo siete esposas, de las cuales la primera, una joven del clan Sudairi, a quien conoció el día de la boda, tenía dieciséis años cuando tuvo a su primer hijo. Las otras seis esposas le dieron diecisiete hijos en total: todos los varones fueron enviados a escuelas y universidades en el extranjeros, mientras las hijas fueron educadas por tutores europeos o en colegios suizos.

La más importante de las esposas de Faisal fue Iffat Mounira, del poderoso clan Al Thunayan. Nacida en Estambul, la mujer descendía por parte de su padre de una familia árabe relacionada con la familia real. Según el autor Joseph Kéchichian, el rey Faisal y la reina Iffat eran socios en el gobierno y ella fue una fuerza impulsora en la política saudita de educación y salud.

Definido como el “más poderoso gobernante árabe en siglos”, el rey Faisal fue asesinado en 1975 por un sobrino conservador que se oponía a la modernización del reino. Fue sucedido por su hermanastro, el rey Khalid (1913-1982) hijo del rey Abdulaziz. Su madre, Jawhara bint Musaid bin Jiluwi, murió cuando él tenía solo seis años.

El rey Khalid estuvo casado seis veces, aunque dos de sus matrimonios fueron extremadamente brees. Sus otras esposas, Latifa Al Sudairi, Tarfa Al Saud, Noura Al Saud y Sitah Al Damer le dieron al rey un total de 10 hijos, cuatro varones y seis mujeres.

No sabe exactamente cuántas esposas tuvo el rey Fahd (1923-2005): se dice que fueron tres o cuatro, que le dieron un total de trece hijos. De las cinco hijas no se sabe nada, pero entre los ocho varones figuraron los príncipes Faysal, Muhammad, Saud, Sultán, Jalid y Abdulaziz, que ocuparon importantes cargos en el estado saudí.

El siguiente rey, Abdallah (1924-2012) era hijo de Fahda bint Asi Ash Shuraim, la décima de las 22 esposas reconocidas de Abdulaziz e hija de un jeque del clan Rashid de la influyente tribu beduina Bani Shammar, la cual se encontraba viuda cuando fue tomada en matrimonio por el entonces emir saudí.

Para tomar su primera esposa, el príncipe Abdallah había acudido a la tribu de los Shammar y la elegida fue la hija de un jeque, lo que reforzó el componente beduino de su linaje. Abdullah, que ascendió al trono en 2005, tuvo nueve esposas y se divorció de dos de ellas. Todas le dieron al príncipe al menos 20 hijas y 15 hijos.

La influyente Fahda bint Falah, esposa del rey Salman

La muerte del rey Abdallah el 23 de enero de 2015, tras una década de reinado, colocó en el trono saudita a su hermanastro Salmán, por entonces de 79 años. La madre del actual rey fue la mencionada Hassa Al Sudairi, octava de las 22 esposas oficiales de Abdulaziz.

Nacido en 1935, Salman era un príncipe veinteañero cuando empezó a formar su propia familia, que siguiendo con la costumbre iba a ser prolífica: tuvo tres esposas de noble cuna, las princesas Sultana bint Turki y Sarah bint Faysal, ambas del clan Al Sudairi y primas hermanas suyas, y Fahda bint Falah, del clan Al Hithalayn, las cuales le dieron en total 13 hijos. La princesa Sultana murió en 2011 mientras Sarah y Fahda son las actuales “reinas” de Arabia Saudita.

Con Sultana, el rey Salman tuvo a los príncipes Fahd, Ahmad, Sultán, Abdulaziz y Faysal, y a la princesa Hussa. Con su segunda esposa, Sarah, concibió al príncipe Saud y con la tercera, Fahda, a los príncipes Mohammed, Turki, Jalid, Nayif, Bandar y Rakan. Mohammed, nacido en 1985, es actualmente el príncipe heredero y el hombre fuerte del reino.

Si bien la reina Fahda evita ser el centro de atención, parece que su influencia resuena en las decisiones tomadas tanto por su esposo como por su hijo, el futuro rey. Por ejemplo, durante la purga política de 2017, se dice que fue “una fuerza silenciosa pero potente”, que asesoró sobre la reestructuración de la dinastía y el poder del reino. Es una firme defensora del papel de las mujeres sauditas en la fuerza laboral y está interesada en brindarles las herramientas necesarias para ascender en la escala social y corporativa.

La princesa Sarah, esposa del futuro rey

El príncipe heredero está casado con Sarah Bint Mashour Al Saud, una prima hermana, hija del príncipe Mashour bin Abdulaziz, el trigésimo cuarto varón del rey Abdulaziz.

La princesa rara vez aparece en público y, siguiendo las reglas del cerrado reino saudita, no es fotografiada. Según un reportaje de Harper’s Bazaar Saudi Arabia, la princesa Sarah tiene estudios secundarios y su principal ocupación es la presidencia del consejo de administración de “Almi”, una ONG que apoya el desarrollo comunitario. Además, se la define como “una apasionada de la ciencia”.

En 2018, durante un viaje oficial a Francia, la prensa le preguntó al príncipe heredero si esperaba que su esposa estuviera a su lado en su próxima visita al país. El príncipe respondió diciendo: “Tengo esposa y 4 hijos… y ellos tienen mucho cuidado de que sus vidas normales no se vean afectadas por mi posición actual. Quiero que mis hijos vivan una vida muy normal, lejos de los focos y de la presión política y de demasiada atención. Quiero que vivan con mucha normalidad, y mi esposa también quiere esto, y lo respeto por mi esposa y mis hijos”.

El matrimonio tiene cinco hijos -los príncipes Salman, Mashour y Abdulaziz, y las princesas Fahda y Noura- nacidos entre 2008 y 2021: la pareja nombró a sus primeros cuatro hijos en honor a sus abuelos, mientras que el quinto hijo recibió el nombre de su bisabuelo, el rey Abdulaziz. Si, cuando sea rey, Mohammad instaura una línea sucesoria de padres a hijos, uno de ello será algún día el noveno rey saudita.

Artículo original de Monarquias.com