La reina Silvia fue un golpe de suerte para el rey y salvó a la monarquía sueca

A principios de la década de 1970, la familia real sueca llevaba una existencia menguante. El rey Gustavo VI Adolfo era viejo y frágil y cuando murió en 1973 fue reemplazado por su nieto, el joven e inseguro rey Carlos XVI Gustavo. Por entonces, solo la línea sucesoria contaba con solo un príncipe mayor de setenta años.

En aquellos tiempos, los republicanos esperaban que la monarquía sueca pronto desapareciera y fuera reemplazada por una república. Pero en marzo de 1976 el viento cambió: la alemana Silvia Sommerlath, una joven tímida pero bonita, fue presentada por primera vez al pueblo sueco como la prometida del rey Carlos XVI Gustavo.

En las siguientes cinco décadas, la reina Silvia, de orígenes alemanes y brasileños, profesionalizó y modernizó la monarquía, la acercó al pueblo y la convirtió en un activo útil que hace retroceder incluso a los republicanos. Además, fundó una gran familia y los matrimonios de sus hijos acercaron la realeza a la gente común.

En su cumpleaños 80, la reina Silvia de Suecia es única en muchos sentidos

Reina Silvia de Suecia
La reina Silvia, esposa del rey Carlos XVI Gustavo, fue la primera reina “plebeya” de Europa y se le reconoce el mérito de haber modernizado y popularizado a la monarquía.

Ninguna de las reinas de Suecia, desde la Edad Media, ha vivido tantos años y sido reina durante tanto tiempo como Silvia: de sus 80 años de vida, ha sido reina consorte durante 47.

Además, es casi la primera “mujer del pueblo que se casó con un rey sueco: antes que ella, en 1567, Erik XIV se casó con Karin Mansdotter, que no pertenecía ni a la nobleza, y la nombró reina de Suecia.

Muy consciente de la debilidad de una monarquía en el siglo XXI, la reina Silvia supo comunicarse con la gente, y aprovechó los nuevos medios de comunicación para mostrar a los suecos la utilidad de la familia real. 

Desde su boda en 1976, se han escrito más entrevistas y artículos sobre ella que sobre cualquier otra reina sueca, mientras que compite con la histórica reina Cristina en cuanto a la cantidad de libros de historia que la tienen como protagonista. 

Por otro lado, ninguna otra de las anteriores reinas ha viajado tanto y tan lejos como Silvia, a más de 80 países de todos los continentes. Tampoco nadie pudo cultivar sus intereses en el extranjero como lo hace la esposa del rey Carlos XVI Gustavo, con su fundación para niños y otras actividades.

Reina Silvia de Suecia
Nacida en la ciudad alemana de Heidelberg, Silvia se casó con el rey en 1976 y ha sido la reina durante los últimos 47 años.

Pero la mayor aportación de la reina Silvia es que salvó la monarquía sueca

“Puede que no todo el mundo lo vea como un esfuerzo positivo, pero todos aquellos que quieran custodiar nuestra monarquía milenaria pueden agradecer a Silvia que todavía exista”, dijo uno de los periódicos más importantes de Suecia.

A los 80 años, la reina Silvia ha manifestado que todavía siente deseos de seguir trabajando en bien de Suecia, y su currículum en el sitio web de la casa real da cuenta de su incansable labor.

La agenda de la reina incluye visitas periódicas a organizaciones públicas, privadas y sin fines de lucro, inauguraciones de congresos, simposios y eventos oficiales, muchas veces relacionados con su compromiso personal con cuestiones sociales.

Silvia es patrona de muchas organizaciones y también es presidenta honoraria y miembro honoraria de decenas de organizaciones y asociaciones sociales y humanitarias, una labor por la que la reina ha recibido numerosos premios y reconocimientos.

Quién es Silvia, la reina que salvó a la monarquía de Suecia

Reina Silvia de Suecia
De orígenes alemanes y brasileños, antes de su matrimonio la reina Silvia trabajó como traductora y más tarde como encargada de entrenamiento de las azafatas olímpicas en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972.

Silvia Renate Sommerlath nació en Heidelberg (Alemania) el 23 de diciembre de 1933, como hija del comerciante alemán Walther Sommerlath y su esposa brasileña, Alice Soares de Toledo.

En 1963, se graduó en la Luisenschule de Düsseldorf y entre 1965 y 1969 se formó como intérprete en el Sprachen-und-Dolmetscher-Institut de Munich, con títulos de español. Luego trabajó en el consulado argentino en Múnich.

En los años 1971-73, Silvia fue contratada como encargada de entrenamiento de las azafatas olímpicas en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972 y más tarde fue nombrada jefa adjunta de protocolo en el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Innsbruck, Austria. 

Fue precisamente durante la inauguración de los Juegos de Múnich que conoció al entonces príncipe heredero de Suecia, un despreocupado soltero de 26 años. Por entonces, reinaba en Suecia el abuelo del joven, el nonagenario rey Gustavo VI Adolfo.

En Suecia soplaban fuertes vientos de izquierda y el primer ministro Olof Palme dijo entonces que el país estaba “a un paso de la República”. Y cuando el anciano y generalmente respetado rey Gustavo VI Adolfo murió en septiembre de 1973, la izquierda vio su oportunidad.

Reina Silvia de Suecia
La boda del rey de Suecia con una ciudadana común fue el reflejo de un cambio de costumbres en la época.

El nuevo rey, Carlos XVI Gustavo, era joven e inexperto y muchos temían que se arrojara a los brazos de una esposa inadecuada después de haberse liberado del juicio de su conservador abuelo, para quien los matrimonios desiguales eran inapropiados.

Dos de los hijos del rey (Carlos Juan y Sigvard) fueron despojados de sus títulos reales y sus derechos al trono después de casarse con plebeyas y el derecho de sucesión al trono. 

Sólo el príncipe Bertil, aún soltero, quedó como reserva en los años 70, pero a sus 60 años vivía “en pecado” con la galesa Lilian Davies. El príncipe sacrificó la posibilidad de casarse y tener hijos para ejercer como heredero de repuesto en caso de que su sobrino Carlos Gustavo hiciera algo inapropiado. 

Unos meses antes de su llegada al trono, Carlos Gustavo XVI apareció con el torso desnudo en las páginas de un semanario popular que lo consagró en un inesperado sex symbol de los años 70. “Yo no soy un viejo arqueólogo”, dijo para diferenciarse de su abuelo.

Los primeros años de su reinado estuvieron marcados por su pasión por los autos deportivos y su gusto por las fiestas y más tarde se habló incluso de que tuvo supuestas relaciones extraconyugales.

Roger Lundgren, especialista de la realeza y autor de una reciente biografía del rey, considera que el comportamiento del monarca cuando subió al trono fue el reflejo de un cambio de costumbres en la época.

“Era un periodo particular en Europa a inicios de los años 70. Había que ser moderno y su consigna era que se debía vivir con su tiempo”, dijo.

“Fue Silvia quien salvó a la casa real sueca cuando la monarquía pendía de un hilo muy frágil”

Reina Silvia de Suecia
La reina Silvia de Suecia

Carlos Gustavo y la señorita Sommerlath salieron en secreto, y cuando el príncipe se convirtió en rey en 1973, pudo decidir por sí mismo con quién se casaría. Tuvo suerte, porque su bella y encantadora novia era totalmente apropiada para ser reina y los suecos quedaron encantados.

El rey y Silvia se casaron en junio de 1976. Solo unos meses después, Carlos Gustavo cumplió la promesa que había hecho a su tío Bertil y le otorgó el permiso para casarse con su propia plebeya, a quien convirtió en la princesa Lilian. En los años siguientes, Silvia fue madre de tres niños y 

Gracias a la popularidad de la reina Silvia, Olof Palme (asesinado en 1986) perdió la oportunidad de abrir el debate sobre la monarquía y se cree que pasará mucho tiempo antes de que se presente una nueva oportunidad. 

En las siguientes décadas, a la vez que la reina Silvia consolidaba su posición y ejercía de relacionista pública en jefe de la monarquía, no hubo ningún político que quisiera ser reelegido y que se atreviera abiertamente a hablar de república.

Fue Silvia quien salvó a la casa real sueca cuando la monarquía pendía de un hilo muy frágil”, opinó el historiador Herman Lindqvist. “Después de todo, ella controlaba la imagen de la corte. El rey fue un hombre feliz en su juventud y podría haberse asustado por completo”.

En una reciente entrevista en la que se le preguntó al rey qué significó la reina como apoyo durante los 50 años en el trono, el monarca respondió: “Ayuda enormemente tener a alguien a tu lado, para que puedan apoyarse uno al otro… Somos un equipo o como quieras llamarlo. Cuando estamos en Suecia y viajamos, representamos a la familia, la monarquía, la historia y el futuro”, dijo el rey.

El éxito de Silvia se traduce en las cifras de apoyo a la monarquía. Según un reciente sondeo del diario “Dagens Nyheter” y del instituto Ipsos, el 62% de las personas interrogadas afirman que apoyan a la monarquía, una tasa constante desde hace 20 años.

La princesa Victoria, hija de Carlos XVI Gustavo y heredera del trono, goza de una popularidad récord. Según encuesta de “Dagens Nyheter”, la mayoría de las personas interrogadas desearían incluso que suceda desde ya a su padre.

¿Quién es quién en la familia real sueca?

La famillia real de Suecia
La familia real de Suecia: el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia con sus hijos y nietos.

El rey Carlos XVI Gustavo (nacido en 1946) es el séptimo monarca de la dinastía Bernadotte y se casó en 1976 con la reina Silvia (nacida en 1943).

La princesa heredera Victoria, duquesa de Västergötland (nacida en 1977), es su hija mayor y heredera al trono. Está casada con el príncipe Daniel, duque de Västergötland, y tienen a la princesa Estelle, duquesa de Östergötland, nacida en 2012, y al príncipe Oscar, duque de Skåne, nacido en 2016.

El único hijo varón de los reyes es el príncipe Carlos Felipe, duque de Värmland (nacido en 1979). Está casado con la princesa Sofía, duquesa de Värmland, y tienen tres hijos: los príncipes Alejandro, duque de Södermanland, nacido en 2016, Gabriel, duque de Dalarna, nacido en 2017, y Julian, duque de Halland, nacido en 2021.

La hija menor de los reyes es la princesa Madeleine, duquesa de Hälsingland y Gästrikland, nacida en 1982, que está casada con Christopher O’Neill. Tienen tres hijos: la princesa Leonore, duquesa de Gotland, nacida en 2014; Nicolás, duque de Ångermanland, nacidos en 2015, y Adrienne, duquesa de Blekinge, nacida en 2018. 

El rey Carlos Gustavo tiene cuatro hermanas mayores, de las cuales solo la segunda, la princesa Birgitta, es considerada miembro de la Casa Real porque contrajo un matrimonio real con el príncipe alemán Johann Georg de Hohenzollern, del que se divorció.

Las otras tres hermanas del rey no tienen el estatus de Altezas Reales: Margaretha, divorciada del empresario británico John Ambler; Désirée, casada con el barón Niclas Silfverschiöld; y Christina, casada con Tord Magnuson, empresario sueco y cónsul general honorario de la República de Mauricio.