La princesa Kako no tiene derechos de sucesión al trono de Japón y tampoco tiene chances de seguir siendo un miembro trabajador de la familia imperial si alguna vez se casa, pero la sobrina del emperador Naruhito concluyó una visita oficial de seis días a Perú donde representó magistralmente a su país.
La hija del príncipe heredero Fumihito, viajó a Perú con el encargo de conmemorar los 150 años de lazos diplomáticos entre ese país latinoamericano y el suyo. En el transcurso de la visita, fue recibida por la presidenta Dina Boluarte en el Palacio de Gobierno de Lima, visitó la ciudadela inca de Machu Picchu, en Cusco, uno de los símbolos del imperio inca.
Kako, que realizó de esta forma el segundo viaje oficial de su vida a un país extranjero -desde su visita a Austria y Hungría en 2019- ha estado asumiendo los compromisos que le correspondían a su hermana mayor Mako, quien abandonó la familia imperial tras casarse en 2021 con el abogado Kei Komuro y radicarse en Estados Unidos.
Desde entonces la princesa de 28 años es presidenta honoraria de la Asociación Japonesa de Tenis y de la Asociación Japonesa Kogei, y suele asistir a eventos de infraestructura verde urbana a los que solía asistir su hermana.
La princesa Kako es nieta del ex emperador Akihito y la hija menor del príncipe heredero y la princesa Kiko. Su padre asumió en 2020 como príncipe heredero del trono ya que el emperador Naruhito no tiene hijos varones. Los siguientes en la línea sucesoria son el hermano menor de Kako, el príncipe Hisahito, de 17 años, y el príncipe Hitachi, de 83 años.
El título completo de la Princesa Kako es Su Alteza Imperial Princesa Kako de Akishino, y ha declarado su deseo de apoyar a su tío, el emperador, en lugar de continuar su educación o emprender una carrera. Sin embargo, las leyes imperiales impiden que una mujer se ubique en la línea de sucesión al trono y tradicionalmente todas las princesas deben abandonar su título y su estatus imperial cuando contraen matrimonio.
Cuando cumplió 28 años, en diciembre de 2022, la princesa Kako expresó públicamente su esperanza de que la sociedad evolucione hacia una en la que a las personas se les ofrezca una gama más amplia de opciones en la vida para desarrollar todo su potencial. “Esta esperanza parece fortalecerse a medida que (la princesa) experimenta varias cosas en la vida”, dijeron entonces los funcionarios de la Agencia de la Casa Imperial.
La hermana mayor de Kako, Mako (30), perdió su título imperial, recibió una indemnización de 1,3 millones e inició una nueva vida como una ciudadana común. Actualmente vive con su marido en un lujoso apartamento de un dormitorio en Hell’s Kitchen y trabaja como voluntaria no remunerada en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
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