La princesa Ana de Inglaterra viajó a la capital de Namibia para representar a su hermano, el rey Carlos III, en los funerales del presidente Hage Geingob, al que asistieron líderes de 27 naciones de África y Europa.
La princesa Ana, de 73 años, apareció vestida totalmente de negro al llegar a Casa Rosalía, la residencia privada del difunto presidente, donde ofreció sus condolencias a la viuda, la ex primera dama Monica Geingos y firmó un libro pésame.
Posteriormente, la princesa asistió al masivo funeral en el cementerio Acre de los Héroes Nacionales, a las afueras de Windhoek, capital del país, junto a otras personalidades internacionales, como el presidente de Alemania o el emir Tamim de Qatar.
El presidente Geoigob, murió de cáncer el 2 de febrero a los 82 años en un hospital de Windhoek, se dedicó al activismo contra el régimen sudafricano del apartheid. Fue electo presidente en 2014, después de doce años como primer ministro.

País semidesértico en la costa sudoccidental de África, Namibia fue uno de los últimos Estados del continente en lograr la independencia, en 1990, aunque sigue formando parte de la Commonwealth, cuya cabeza es el rey Carlos III.
En 2022, Geoigob asistió en la abadía de Westminster, en Londres, al funeral de la reina Isabel II, la madre de la princesa Ana, y recordó en esa ocasión el “sentido del humor y compromiso infatigable de servicio” de la fallecida monarca.
La princesa Ana dio un paso al frente tras la baja por enfermedad del rey Carlos III
El viaje de la princesa Ana, que semanas atrás visitó oficialmente Sri Lanka en representación de la corona, llega mientras Carlos III es sometido a tratamiento ambulatorio por un cáncer diagnosticado a principios de febrero.
La princesa real es la persona más trabajadora de la familia real británica en 2023, llevando a cabo 457 compromisos, cerca de 13 actividades oficiales por semana. Los expertos coinciden en que Carlos III puede encontrar en la princesa, de 73 años, un respaldo firme cuando la familia real se reduce.
El rey, de 75 años, pospuso todas sus apariciones públicas pero continúa trabajando en los documentos estatales, reuniéndose con el Consejo Privado y el primer ministro, entre otras obligaciones.
La princesa real es uno de los pocos miembros trabajadores con los que Carlos III cuenta para reemplazarlo durante su tratamiento. Además, puede oficiar como Consejera de Estado en caso de que la enfermedad del monarca se agrave.
El príncipe Guillermo, heredero al trono, está regresando a la vida pública después de semanas de ausencia por la cirugía a la que fue sometida su esposa, la princesa Catalina de Gales.
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