El príncipe Hitachi de Japón, tío del emperador Naruhito, cumplió 88 años este 28 de noviembre siendo el más longevo de los únicos tres herederos que tiene la línea sucesoria al trono imperial, una cuestión que ha desvelado durante años a quienes temen por la supervivencia de la monarquía.
Según la Agencia de la Casa Imperial, el príncipe pasa ahora la mayor parte del tiempo en una silla de ruedas. No obstante, también hace ejercicios de la marcha y estiramientos con un fisioterapeuta dos veces por semana en su hogar y tres veces al mes en un hospital. En su residencia, situada en el distrito de Shibuya de Tokio, el príncipe ve televisión y juegos deportivos y cuida de una perra dachshund miniatura a la que nombró Fukuhime y, cuando hace buen tiempo, disfruta paseando por su jardín junto a su esposa, la princesa Hanako, y en ocasiones observando aves.
Nacido en el Palacio Imperial de Tokio en 1935, el príncipe Hitachi es el hijo menor del emperador Hirohito, el último soberano “divino” de la monarquía nipona, y de la emperatriz Nagako. Al nacer recibió de su padre el nombre de infancia de Príncipe Yoshi (o Yoshi-no-miya) y se le dio el nombre de adultez Masahito.
El príncipe Masahito recibió su educación primaria y secundaria en la prestigiosa Escuela de Nobles de Gakushuin, a la que asistían los hijos de la realeza y la alta nobleza, pero su educación se interrumpió con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, que despojó a la familia imperial de sus poderes y obligó al emperador a renunciar a sus orígenes divinos.

Masahito fue uno de los príncipes japoneses mejor educados. Estudió química en la Universidad de Gakushuin y realizó trabajos de posgrado en la Universidad de Tokio. Más tarde se convirtió en investigador asociado de la Fundación Japonesa para la Investigación del Cáncer, especializándose en el estudio de la división celular y los resultados de su investigación se publicaron en revistas científicas. Más tarde recibió doctorados en las universidades estadounidenses de George Washington y Minnesota y fue premiado varias veces por sus contribuciones científicas al campo de la investigación del cáncer.
El príncipe Masahito recibió el título de Príncipe Hitachi (Hitachi-no-miya) al casarse en septiembre de 1964 con Hanako Tsugaru, descendiente de una antigua familia noble, y aunque recibió el permiso para establecer una nueva rama de la familia imperial (“miyake”), el príncipe y su esposa, ahora conocida como la princesa Hitachi, no tuvieron hijos. En 2024 se aprestan a conmemorar sus 60 años de matrimonio.
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El estatus del príncipe cambió en 2019, cuando su hermano mayor, el emperador Akihito, abdicó al trono en una histórica ceremonia y su hijo se convirtió en el 126° emperador de Japón. A partir de entonces, el príncipe Hitachi ocupa el tercer lugar en la sucesión al trono -después del príncipe heredero Fumihito y del príncipe Hisahito- pero no hay nadie más detrás de él, una situación que renovó el debate sobre la sucesión exclusivamente masculina en la monarquía.
Las encuestas muestran que la mayoría de los japoneses están a favor de permitir que las mujeres tomen el trono y luego lo pasen a sus hijos, pero los conservadores no están de acuerdo.

En 2021, el nombre de Hitachi fue mencionado en plena cuestión de la sucesión al trono cuando el gobierno conservador dijo que podría autorizar al príncipe a “adoptar” a un miembro de las antiguas familias colaterales imperiales, que fueron abolidas por las fuerzas de ocupación estadounidenses en 1947.
La idea consistía en que los descendientes de estas 11 familias colaterales del linaje imperial, que compartieron un ancestro común con la actual familia imperial hace 600 años, suministrarán los hijos que el emperador y su familia no pudieron tener por sí mismos y, de esta forma, revitalizar a la familia con sangre imperial antigua.
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Japón tuvo varias emperadoras en el período premoderno, pero esa práctica terminó con la promulgación de la Ley de la Casa Imperial en 1889, que estipulaba la sucesión únicamente de hombres. El emperador Meiji, que murió en 1912, fue el último monarca en tener concubinas, y las familias colaterales fueron despojadas del estatus real por la ocupación aliada después de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial.
Los tradicionalistas creen que, con un emperador y un príncipe heredero de mediana edad saludable y un príncipe adolescente en la reserva, tienen al menos una generación para encontrar una solución alternativa al problema.
La avanzada edad del príncipe Hitachi y sus frecuentes problemas de salud hacen esperar que la situación sucesoria de Japón empeore próximamente. A finales de febrero de 2023 sufrió fiebre alta y fue hospitalizado en marzo. Se le diagnosticó cálculos ureterales y tuvo que ser sometido a una cirugía. Al mes siguiente fue reingresado en un hospital con fiebre y pérdida de apetito y se le diagnosticó una infección del tracto urinario.
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