El príncipe Hisahito de Japón alcanza la mayoría de edad con una crisis de sucesión en puerta

En una ceremonia solemne celebrada en el Palacio Imperial, el príncipe Hisahito, sobrino del emperador Naruhito y segundo en la línea de sucesión al Trono del Crisantemo, marcó su paso a la adultez. Este evento, el primero de su tipo para un miembro masculino de la familia imperial en cuatro décadas, resalta no solo el cumplimiento de tradiciones ancestrales, sino también la inminente crisis sucesoria que enfrenta la monarquía japonesa más antigua del mundo.

La ceremonia de mayoría de edad del príncipe Hisahito

Ceremonia de mayoría de edad de Hisahito de Japón
Japón celebró este sábado la mayoría de edad del príncipe Hisahito, sobrino del emperador Naruhito, que por ser varón puede ser heredero al trono. El príncipe, segundo en la línea de sucesión tras su padre, recibió una cofia tradicional de seda negra y laca, símbolo de madurez, durante una ceremonia oficial en el Palacio Imperial de Tokio.

Los rituales de la ceremonia, conocidos colectivamente como “Seijinshiki” o ceremonia de mayoría de edad, se extendieron desde la residencia familiar del príncipe hasta el Palacio Imperial. Iniciaron en la mañana con el “Kan wo Tamau no Gi”, donde un mensajero del emperador entregó una corona de seda negra y laca al príncipe, quien vestía un esmoquin para la ocasión. Posteriormente, en el salón Shunju-no-Ma del palacio, se llevó a cabo el “Kakan no Gi”, el ritual central de colocación de la corona

Durante este acto, un asistente imperial colocó el “kanmuri” –un tocado negro tradicional– sobre la cabeza del príncipe, atando y cortando una correa de papel washi japonés con tijeras especiales, un sonido que resonó en el silencio del salón. 

El príncipe, ataviado con una túnica beige de seis metros que simboliza la preadultez, se inclinó profundamente ante el emperador Naruhito, la emperatriz Masako y sus padres, expresando gratitud y compromiso con sus deberes: “Gracias por otorgarme la corona hoy en la ceremonia de mayoría de edad. Como miembro adulto de la familia imperial, soy consciente de mis responsabilidades y me esforzaré por cumplirlas“.

Ceremonia de mayoría de edad de Hisahito de Japón
“Cumpliré con mis deberes, consciente de mis responsabilidades como miembro adulto de la familia imperial”, declaró el príncipe, que primero llevaba un traje amarillo tradicional reservado a los menores de edad, ante el emperador Naruhito y la emperatriz Masako. Luego se puso un atuendo oscuro reservado a los miembros adultos de la familia real y se subió a un carruaje para asistir al resto de la ceremonia.

Tras el ritual principal, el príncipe cambió su atuendo a una vestimenta adulta tradicional y recorrió el palacio en un carruaje tirado por caballos para rendir homenaje en los tres santuarios imperiales (Kyuchu Sanden), reportando la conclusión de la ceremonia. 

La jornada continuó con el “Choken no Gi”, una audiencia formal en el salón Matsu-no-Ma, donde saludó al emperador y la emperatriz, y recibió la Gran Cordón de la Suprema Orden del Crisantemo, el honor más alto de la nación. 

Los eventos se prolongarán hasta el 10 de septiembre, incluyendo visitas al Santuario de Ise, el mausoleo del emperador Jinmu en Nara y el del emperador Hirohito, así como un almuerzo con el primer ministro Shigeru Ishiba y otros dignatarios. Esta ceremonia, pospuesta un año después de que el príncipe cumpliera 18 años en 2024 para priorizar sus exámenes universitarios, subraya la adaptación de las tradiciones imperiales a las demandas modernas.

El príncipe Hisahito, nacido el 6 de septiembre de 2006 en el Hospital Aiiku de Tokio, es el único hijo varón del príncipe heredero Akishino y la princesa Kiko, y cuenta con dos hermanas mayores: la princesa Kako y la ex princesa Mako, quien perdió su estatus real al casarse con un plebeyo en 2021. Su nacimiento generó un júbilo nacional, ya que fue el primer varón en la familia imperial en 41 años, culminando en celebraciones y ediciones especiales de periódicos. 

Ceremonia de mayoría de edad de Hisahito de Japón
Hisahito cumplió 19 años este sábado. Aunque había cumplido ya 18 años, la ceremonia se retrasó un año para permitirle finalizar sus estudios secundarios. Es el único hijo del príncipe Akishino, de 59 años, hermano del emperador Naruhito, de 65, y de la princesa Kiko, de 58 años.

En cuanto a su educación, el príncipe asistió a la Escuela Primaria y Secundaria de la Universidad Ochanomizu, y posteriormente a la Escuela Secundaria de la Universidad de Tsukuba, graduándose en la primavera de 2025. Actualmente, como estudiante de primer año en la Universidad de Tsukuba, cerca de Tokio, se especializa en biología con un enfoque en libélulas; incluso coautoró un artículo académico sobre un estudio de estas especies en la finca Akasaka. Disfruta del bádminton y ha expresado interés en proteger poblaciones de insectos en entornos urbanos, equilibrando sus estudios con responsabilidades reales.

Este hito personal del príncipe Hisahito se enmarca en una profunda crisis sucesoria. La Ley de la Casa Imperial de 1947, influida por la Constitución de 1889, mantiene la sucesión exclusivamente por línea masculina, excluyendo a las mujeres del trono a pesar de precedentes históricos como ocho emperatrices, la última siendo Gosakuramachi en el siglo XVIII. 

Tras el emperador Naruhito, de 65 años, sigue el príncipe Akishino, de 59, y luego Hisahito; no hay más herederos varones, lo que amenaza la continuidad de la dinastía de 2.600 años. La hija única de Naruhito, la princesa Aiko, de 23 años, está marginada por estas normas, aunque encuestas muestran un amplio apoyo público para permitir emperatrices. 

En 2005, un panel gubernamental propuso permitir la sucesión al primogénito independientemente del género, pero el nacimiento de Hisahito en 2006 detuvo el debate. Opositores conservadores defienden la “línea imperial ininterrumpida” como pilar nacional, mientras que propuestas modernas incluyen retener el estatus real de princesas casadas o adoptar descendientes de ramas colaterales extintas. 

Sin embargo, el estancamiento político, agravado por presiones sobre mujeres reales –como el estrés postraumático de la ex princesa Mako–, resalta la urgencia de reformas para preservar la institución en una sociedad envejecida y con baja natalidad. Mientras el príncipe Hisahito asume su rol adulto, el futuro de la monarquía japonesa ahora pende de un hilo delicado, equilibrando tradición y modernidad en un contexto de cambio demográfico inevitable.

(Artículo original de Monarquias.com)