El príncipe Andrés, hermano del rey británico Carlos III, ha vuelto a ser el centro de atención en el caso de Jeffrey Epstein tras los recientes interrogatorios de Ghislaine Maxwell, la exsocia del pedófilo, condenada por tráfico sexual, con altos funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). Ocurre cuando se cumplen seis años de la muerte de Epstein en una prisión de Nueva York, que las autoridades estadounidenses sentenciaron en junio de este año que se trató de un suicidio.
Ghislaine Maxwell, quien cumple una sentencia de 20 años en una prisión de Florida, habló sobre el príncipe Andrés durante una serie de reuniones de dos días con el Vicefiscal General Todd Blanche en Tallahassee, Florida, a finales de julio de 2025. Estas conversaciones, descritas como un intento del presidente Donald Trump de controlar el escándalo Epstein, han generado especulaciones sobre nuevas repercusiones legales y públicas para Andrés, quien ha negado repetidamente cualquier delito relacionado con las acusaciones de abuso sexual en su contra.
El caso Epstein puede volverse nuevamente en contra del príncipe Andrés

Maxwell, de 63 años, fue condenada en 2021 por reclutar y traficar con menores para Epstein, un financiero estadounidense que se suicidó en 2019 mientras aguardaba juicio por cargos de tráfico sexual. Maxwell, conocida por su red de contactos entre la élite global, fue una figura clave en la introducción de Epstein a personalidades de alto perfil, incluido el príncipe Andrés, a quien conoció en la década de 1980 mientras estudiaba en Oxford. Andrés y Epstein fueron presentados a través de Maxwell en 1999, aunque otros informes sugieren que su relación pudo haber comenzado en los años 90. Esta conexión ha sido un punto de controversia constante, especialmente tras las acusaciones de Virginia Giuffre, quien afirmó que fue traficada por Epstein y Maxwell para tener relaciones sexuales con Andrés cuando era menor de edad en 2001.
Durante los interrogatorios de julio de 2025, Maxwell fue cuestionada sobre “cientos de nombres”, entre los que se cuenta el príncipe británico, según informó The Daily Mail. Una fuente citada por el medio afirmó que fue la primera vez que Maxwell fue interrogada específicamente sobre el príncipe por las autoridades gubernamentales. El abogado de Maxwell, David Oscar Markus, confirmó que ella respondió “cada pregunta” durante las sesiones, que duraron más de nueve horas, sin invocar privilegios ni negarse a contestar. Aunque los detalles exactos de lo que Maxwell dijo sobre Andrés no han sido revelados públicamente, el periódico The Mirror cita a una víctima de Epstein que afirmó que Maxwell tiene un conocimiento profundo de la relación del duque con Epstein, lo que podría ponerlo “extremadamente temeroso” de posibles revelaciones.
Andrés, de 65 años, ha enfrentado acusaciones graves relacionadas con Epstein durante años. Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein, alegó en una demanda civil que tuvo relaciones sexuales con Andrés en tres ocasiones en 2001, cuando tenía 17 años, en Londres, Nueva York y la isla privada de Epstein en el Caribe. Una fotografía tomada en la casa de Maxwell en Londres, que muestra a Andrés con su brazo alrededor de Giuffre y Maxwell sonriendo al fondo, se convirtió en una prueba central en el caso. Aunque Andrés ha negado conocer a Giuffre y cuestionó la autenticidad de la foto en una desastrosa entrevista con la BBC en 2019, la imagen ha sido ampliamente aceptada como genuina por los tribunales y los medios.
En febrero de 2022, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre, pagando una suma reportada de £12 millones (aproximadamente $16 millones), sin admitir responsabilidad. Este acuerdo marcó el fin de la demanda civil, pero no eliminó las sospechas públicas sobre su relación con Epstein y Maxwell. La convicción de Maxwell en 2021 por tráfico sexual reforzó la percepción de que las acusaciones de Giuffre eran creíbles, ya que un jurado estadounidense aceptó los testimonios de las víctimas de Epstein y Maxwell, lo que, según el exfiscal Bradley Simon, no augura bien para Andrés en caso de futuras investigaciones.
El reciente interrogatorio de Maxwell ha reavivado el interés en el caso Epstein, especialmente en un contexto político volátil en EE.UU. El diario británico The Guardian señala que las reuniones de Maxwell con el DOJ se producen en medio de la presión sobre la administración Trump para divulgar archivos relacionados con Epstein, una promesa de campaña que no se ha cumplido completamente. La decisión del DOJ de no publicar ciertos documentos ha generado críticas entre los seguidores de Trump y víctimas de Epstein, lo que podría incentivar a las autoridades a buscar nueva información de Maxwell para mitigar el daño político.
Expertos legales citados por The Mirror sugieren que Maxwell podría estar negociando una reducción de sentencia o incluso un indulto presidencial a cambio de información sobre figuras prominentes asociadas con Epstein. Alan Dershowitz, exabogado de Epstein, afirmó que Maxwell “sabe dónde están los cuerpos” y que su testimonio podría ser crucial, aunque advirtió que cualquier información debe ser verificada cuidadosamente debido a su historial de negación de las acusaciones en su contra. Si Maxwell proporciona pruebas creíbles que impliquen a Andrés en actividades ilícitas, podría enfrentarse a una nueva investigación criminal, a pesar de que las acusaciones de Giuffre ya fueron resueltas en el ámbito civil. La prensa británica cree que la información de Maxwell podría generar un “escrutinio renovado” sobre el papel del príncipe en la red de Epstein.
Maxwell, en entrevistas previas desde prisión, ha defendido a Andrés, afirmando en 2022 a Sky News que sentía “pena” por su “querido amigo” y cuestionando la autenticidad de la foto con Giuffre. Sin embargo, su cooperación con el DOJ podría indicar un cambio de estrategia, especialmente si busca beneficios legales. Maxwell expresó emociones durante los interrogatorios, lo que sugiere que sus revelaciones podrían ser significativas, aunque su credibilidad sigue siendo cuestionada debido a sus negativas previas de responsabilidad en los crímenes de Epstein. Por su parte, el príncipe Andrés ha mantenido su inocencia, y sus representantes han declinado comentar sobre los recientes acontecimientos.
Artículo original de Monarquias.com