La duquesa viuda de Württemberg, Diana de Orleáns, denunció que se cometió una “injusticia” al ser desalojada del castillo alemán donde vivió casi toda su vida.
“Pensé que podría disfrutar de mi paz… pero la voluntad de mi marido, el duque Carlos de Württemberg, se ha mostrado especialmente desventajosa para mí. Por eso tengo que soportar las injusticias de la vida”, lamentó la duquesa, de 83 años.
Nacida como la princesa Diana de la casa real francesa de Orleáns, a la duquesa viuda se le ha pedido que abandone la residencia para que su nieto, el duque Guillermo, pudiera hacerse cargo del patrimonio familiar.
Junto a ella, debe irse su colección de arte: “Siento que estoy perturbando. Mi arte es inquietante… Incluso las estatuas de ángeles de 6 metros de alto son inquietantes… Destruyeron toda mi decoración”, dijo a “Paris Match”.
La princesa Diana de Orleáns, a punto de ser desalojada a los 83 años: “Tengo que soportar injusticias de la vida”

Diana de Orleáns enviudó del duque Carlos de Württemberg en 2022, después de 62 años de matrimonio.
“Antes me sentía sola a veces. Hoy estoy aún más sola”, afirmó la duquesa viuda, que dice que ninguno de sus cinco hijos la apoyó para que permaneciera en el Castillo de Altshausen, la residencia ancestral construida por los duques de Wurttenberg en el suroeste de Alemania.
La casa real dejó de reinar en Württemberg en 1918, tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y el último rey, Guillermo II, murió en 1921.
Según las leyes dinásticas, el patrimonio familiar debía pasar al hijo mayor de Carlos y Diana, el duque Friedrich, quien murió en 2018 en un accidente de tránsito cuando intentaba adelantar a un tractor en una carretera rural del suroeste de Alemania.
De esta forma, la herencia de la casa de Württemberg pasó al primer hijo de Friedrich, el príncipe Guillermo, que se convirtió automáticamente en el duque.

La duquesa Diana, una talentosa artista desde su niñez, explicó: “Le imploré a los empresarios, diciendo: ‘Ayúdenme… No podemos dejar nuestros tesoros relegados a los sótanos, como ustedes sugirieron. Tirarlos a la basura simplemente no es una opción”.
Pero lamentó: “Para algunos miembros de mi familia, el dinero es el rey. Parecen importarles poco los sentimientos de una viuda, o incluso de su madre. En el fondo, estoy segura de que saben que no es justo, pero no se mueven. Siento que estoy molestando”.
Quién es la princesa Diana de Orleáns, duquesa viuda de Württenberg
Nacida en 1940, la princesa Diane Françoise Maria da Gloria de Orléans es la hija del célebre conde de París, Enrique de Orleáns, y de su esposa Madame Isabelle de Orléans-Braganza.
La princesa, sus padres y sus diez hermanos nacieron y vivieron en el exilio, ya que como posibles pretendientes al trono, no eran bien recibidos en Francia en este momento. La princesa tenía trece años cuando conoció Francia y la familia pudo establecerse en Louveciennes.

La princesa comenzó a pintar a los 14 años y desde entonces se mostró especialmente interesada en la pintura y la escultura.
Según su biografía oficial, a los 16 años perfeccionó su técnica en la Académie Julian de París y amplió su experiencia con otras técnicas artísticas, como la serigrafía, la pintura al óleo, los estucos y la pintura sobre vidrio y madera.
Desde entonces, la talentosa princesa firmó sus obras como “DxDiane” (la letra D colocada delante de Diana significa “Domingo de Pascua”, el día de su nacimiento).
En 1960, Diana protagonizó una de las bodas más glamurosas de la época al casarse con Carlos, el heredero de la casa ducal de Württemberg. Establecidos en el Palacio de Friedrichshafen, a orillas del lago de Constanza, los duques tuvieron seis hijos: Friedrich, Mathilde, Eberhard, Philipp, Michael y Fleur. Se mudaron al palacio de Altshausen en 1975.
El fallecido duque de Württemberg reconoció el fuerte impulso creativo de su esposa y la apoyó en su trabajo artístico.
Su primera exposición se produjo en 1972, en la Galería de Escultura de París y en la década de 1980 la duquesa inició su obra escultórica, particularmente con bronce fundido.
La artista, además, desarrolló obras de pintura sobre vidrio, cerámica, porcelana y creaciones de patchwork, hasta la confección de muñecas de trapo. Otra especialidad son sus creaciones de alta costura, que le han dado un perfil inconfundible como diseñadora de moda.

A partir del inminente desalojo de Altshausen, que fue su hogar durante los últimos 48 años, la duquesa enviará sus obras de arte a un nuevo museo y las que no pueda instalar allí se venderán en un mercado navideño en beneficio de niños y ancianos.
La revista francesa Paris Match plantea la posibilidad de que la duquesa se vaya a vivir a la localidad española de Palma de Mallorca, donde tiene muchos amigos.
“Me gustaría simplemente tener un pequeño lugar allí, con un taller, donde poder conocer artistas. Y a veces volver a Altshausen”, dijo.
La Casa de Württemberg. La Casa de Württemberg está formada por descendientes de la antigua familia real del Reino de Württemberg, que existió desde 1805 hasta 1918, anteriormente el Ducado de Württemberg, que comenzó en 1495. El último rey de Württemberg, Guillermo II, no el ex emperador alemán, fue destituido de su cargo en 1918, cuando todas las monarquías alemanas fueron abolidas al final de la Primera Guerra Mundial. La familia dirige ahora la Hofkammer de la Casa de Württemberg, que posee 5.500 hectáreas de bosque y 50 hectáreas de viñedos, y también conserva sus castillos en Monrepos, Altshausen y Friedrichshafen. El duque Guillermo, de 29 años, es el actual jefe de la dinastía.