Los expresidentes del gobierno español José María Aznar y Mariano Rajoy cerraron filas en torno al rey Felipe VI y criticaron a los sectores políticos que pretenden desprestigiar al sistema monárquico.
Rajoy dijo que la monarquía fue “fundamental” para el progreso de España y censuró que “algunos” pongan en “tela de juicio” las reglas de juego fijadas en la Constitución y sus instituciones, en alusión a las últimas declaraciones del vicepresidente Pablo Iglesias o el ministro de Consumo, Alberto Garzón. Por eso, remarcó que en su condición de expresidente quería mostrar su apoyo a la Carta Magna y a la monarquía.
Rajoy dijo que él escucha a “mucha gente” y se dio cuenta de que “muchos españoles tienen temor por la pandemia” pero también “temor por lo que está pasando” porque, según dijo, con el Gobierno actual “parece que se quiere poner en tela de juicio todo”, de forma que “todo lo que se hizo en los últimos 40 años en España no vale para nada”.
La monarquía “ha dado estabilidad” al país
El exmandatario dijo que los españoles que “creen” en la Constitución refrendada en 1978, con la que fueron “capaces de superar una etapa de enfrentamiento”, tienen que “defenderla”. Afirmó que la Ley Fundamental llevó a fijar una serie de “normas de juego” que “todos” aceptaron, incluyendo la monarquía, que ha dado “estabilidad” a España.
En el caso concreto de la monarquía parlamentaria Rajoy señaló que la estabilidad que dio a España esta institución “ha sido fundamental para conseguir el mayor progreso económico y social de la historia de España”. “Por eso yo, aunque sea en mi condición de expresidente, quiero mostrar mi apoyo a la Constitución, a las normas y a las reglas de juego de la Constitución, a la reconciliación entre españoles, a la monarquía y a nuestras instituciones”, puntualizó.
Dos días después, el expresidente José María Aznar alertó que España “se mueve hacia un populismo autoritario” que busca “destruir” el sistema constitucional de 1978 desde el Gobierno, de Pedro Sánchez, una estrategia en la que, a su juicio, “hace falta primero deslegitimar” instituciones como la Monarquía.
Aznar señaló que él hace tiempo que vaticinó que España se podía encaminar hacía “un cambio de régimen” y resaltó que lo que está sucediendo ahora evidencia que no le “faltaba razón”. “Vivimos en ese proceso de reconstrucción constitucional en el que ya no se propone la reforma de la Constitución sino que se trata de desmantelarla, dejarla invalidada y plantear un proceso constituyente”, dijo citado por Europa Press.
Felipe VI reina con “mucha eficacia”
Según Aznar, para “destruir” un sistema y un régimen constitucional “hace falta primero deslegitimar las instituciones”. “Y en eso es en lo que estamos, en la deslegitimación de las instituciones y de la monarquía constitucional de la Corona y de la figura del Rey”. Esto es “extraordinariamente grave” porque detrás viene el “cuestionamiento y deslegitimación del sistema de la Transición”, afirmó.
Aznar aprovechó su participación para defender la institución de la Monarquía y subrayó que si hay una persona que cometió “errores” (en alusión a Juan Carlos I) su aporte a la convivencia y el progreso de los españoles es “extraordinario”.
Tras asegurar que la monarquía es “base de la estabilidad”, Aznar dijo que Felipe VI ejerce sus funciones con “toda normalidad”, con “toda neutralidad” y “con mucha eficacia”. “Hay mucho que agradecer a lo que hace el Rey Felipe VI y por eso se trata de acabar con él. Hay que deslegitimarlo primero para luego reconstruir todo el sistema”, agregó.
Lo que está ocurriendo con la monarquía y la “operación” para “intentar ocupar” instituciones como la Justicia muestran que España “se está moviendo hacia un movimiento populista autoritario que no se oculta”, afirmó Aznar. España vive una “deriva populista autoritaria extraordinariamente peligrosa e intentos muy claros de cambios de régimen y un intento de regresión hacia los momentos más oscuros de la historia” del país, alejándolo de la historia y acuerdos básicos, cerró.





