La casa granducal de Luxemburgo compartió estos días estos retratos de los grandes duques herederos con su primer hijo, el príncipe Carlos, en lo que significa la primera Navidad para el bebé.
Puede decirse que el nacimiento de Carlos, el 10 de mayo, fue una de las pocas noticias felices de la realeza europea en este 2020, marcado por la pandemia y una sucesión de problemas que afectaron a casi todas las familias reales.
El niño, hijo del príncipe Guillermo y la princesa Estefanía, sexto nieto de los grandes duques y segundo en la línea sucesoria al trono, nació en la Maternidad Gran Duquesa Charlotte, en la ciudad de Luxemburgo.
El niño, quien nació ocho años después de la boda de sus padres, recibió los nombres de Charles Jean Philippe Joseph Marie Guillaume, con los títulos de Príncipe de Luxemburgo y príncipe de Nassau.
Los reyes y la familia de los príncipes herederos fueron retratados tras asistir a una misa de Adviento en el palacio de Oslo. Celebrarán juntos la Navidad.
Tras un año marcado por la distancia familiar y los problemas de salud del rey Harald V, el monarca volvió a reunirse con parte de su familia para un servicio religioso de Adviento en el Palacio Real de Oslo.
La casa real publicó una serie de nuevas fotografías oficiales en las que aparecen el monarca, de 83 años, la reina Sonia, el príncipe heredero Haakon Magnus, su esposa Mette-Marit y los dos hijos de la pareja, la princesa Ingrid Alejandra y el príncipe Sverre Magnus.
Este año, sin embargo, las fotos son diferentes, marcadas por el distanciamiento personal obligado para evitar un posible contagio de coronavirus. Esto es importante dada la avanzada edad de los monarcas y el delicado estado de salud del rey, que estuvo internado y fue operado por problemas cardíacos en octubre.
“Hay una gran diferencia con respecto a años anteriores. La familia del Príncipe Heredero y la pareja real se encuentran a una gran distancia. El famoso metro de distancia. Por supuesto, esto se debe a razones de control de infecciones y al hecho de que son dos núcleos familiares diferentes”, explicó la experta de la realeza Caroline Vagle en la revista Se Og Hor.
Vagle también presta especial atención al rey, que apareció con un bastón: “El rey Harald se ve muy bien después de la operación, lo cual es muy gratificante. El rey ha luchado contra los problemas de movilidad durante mucho tiempo, lo que es completamente independiente del curso de su enfermedad en el último año. Creo que es bueno que ahora esté usando un bastón”, agregó la periodista.
Hasta ahora, ha habido cierta incertidumbre sobre dónde celebrará la familia real la festividad cristiana de este año. Según un comunicado de prensa, la familia real pasará unida la Nochebuena y la Navidad en la residencia real de Skaugum pero respetará las reglas de control de infecciones, tanto nacionales como locales. Sin embargo, los reyes solo irán a Skaugum para la celebración, y se instalarán estos días en la finca real de Bygdøy.
La semana pasada, la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, remarcó que las medidas para contener la pandemia de coronavirus seguirán en vigor al menos hasta Semana Santa y anticipó que, pese al inminente inicio de la campaña de vacunación, la población “debe estar preparada para que el verano de 2021 no sea como el verano de 2019”.
Al mismo tiempo, el país nórdico mantiene en vigor una serie de restricciones, entre ellas límites para las reuniones públicas y privadas, una prohibición a la venta de alcohol pasada la medianoche o cuarentenas de diez días para los viajeros que lleguen al país nórdico desde zonas de riesgo, informó Europa Press. Recientemente también ha cerrado sus fronteras con el Reino Unido debido al brote de una nueva cepa del virus.
El nieto de Margarita II, que pasó dos semanas en aislamiento junto a su familia en en Copenhague, aparece en un video publicado con motivo de la Navidad.
El príncipe Christian de Dinamarca, de 15 años, fue visto por primera vez en público 15 días después de haber sido diagnosticado con Covid-19.
El segundo en línea de sucesión al trono danés apareció junto a su familia en un video publicado por la casa real en Instagram en la que encienden velas navideñas en su residencia oficial.
La familia del príncipe heredero Federico ingresó en cuarentena el pasado 7 de diciembre después de que el hijo mayor dio positivo al Covid-19 tras el hallazgo de un caso en la escuela a la que asiste y no tuvo contactos con otros miembros de la familia real, incluyendo a la abuela, la reina Margarita II, con la única excepción de sus padres y tres hermanos.
Como medida preventiva, la familia de Federico se aisló en el palacio de Federico VIII, en Copenhague, donde reside. Posteriormente tanto el príncipe heredero como su esposa, la princesa Mary, y sus otros hijos -los príncipes Isabella, Vincent y Josephine- se realizaron pruebas de coronavirus que dieron resultado negativo.
Desde el comienzo de la pandemia, Dinamarca registró más de 132.000 contagios y 1.020 muertos sobre 5,8 millones de habitantes, clasificándose entre los países más afectados de Europa.
Pero el aumento de los casos fue exponencial durante varias semanas, y el gobierno anunció la introducción a principios de diciembre nuevas restricciones sociales, como el cierre de colegios, escuelas superiores, universidades, bares, restaurantes y centros deportivos.
Casi tres años después de su muerte, grabaciones de audio inéditas formarán parte de un nuevo documental sobre el esposo de la reina Margarita II.
Un nuevo documental sobre el príncipe Enrique de Dinamarca revelará los sentimientos del fallecido esposo de la reina Margarita II durante sus últimos años de vida y la frustración que sufría por no ser titulado “rey”. “Quiero una identidad. Estoy sin identidad y sin igualdad”, dice en el documental el príncipe consorte, fallecido en 2018.
“A través de grabaciones de audio, que nunca antes se habían reproducido en público, nos acercamos al príncipe Enrique y su lucha por encontrar su lugar en Dinamarca y su papel como marido de la reina”, anunció la cadena DR1 en un comunicado de prensa.
El príncipe Henrik de Dinamarca estuvo constantemente a la sombra de su esposa, la reina Margrethe, y nunca aceptó su papel secundario. Sus últimos días de vida se volvieron oscuros, su demencia lo atormentó severamente y expresó en varias ocasiones lo insatisfecho que estaba con la situación de ser el esposo de la reina que no era rey.
“Era emocionante y divertido, pero también temperamental”, dijo la periodista Stéphanie Surrugue, biógrafa del príncipe y colaboradora del documental. “No tengo miedo de ofender a nadie, porque lo conocí muy bien durante los años que trabajamos juntos. No tengo miedo de mostrar las múltiples facetas de Enrique. Fue maravilloso, pero también duro”.
“El príncipe era muy divertido, muy sensible, muy terco, muy talentoso, irónico y un amante de la vida que amaba la buena comida”, dijo Surrugue. “Escuchar su voz de nuevo y recordar lo honesto que eligió ser y la confianza que eligió mostrarme, en realidad ha sido una agradable sorpresa recordarlo”, agregó.
En los últimos años, expresó cada vez más su amargura, y culminó cuando anunció que no quería ser enterrado al lado de su esposa en la Catedral de Roskilde como estaba planeado. Seis meses después murió en el castillo de Fredensborg a los 74 años.
A principios de este año, la reina Margarita II habló sobre cómo fue la última vez que estuvo con su esposo y contó sobre la demencia de su esposo: “Empecé a notar que no todo estaba como de costumbre. Pero cuando se trata de la demencia, se necesita un tiempo antes de que comprenda qué está mal. No fue fácil los últimos años, él no estaba bien”, dijo la soberana.
Margarita II conoció al francés Henri-Marie-Jean André de Laborde de Monpezat, en una cena en Londres en 1965 y estuvo tranquilamente casada con él durante 53 años. Pero los últimos tiempos fueron muy amargos: “Es difícil ser familiar de una persona que sufre demencia porque esa persona cambia. No es la misma persona con la que ha vivido durante tantos años”, dijo la reina.
Algunos afirman que el rey emérito, de 82 años, está ansioso por retornar a su país desde Abu Dhabi. Muchos piensan que será perjudicial para una casa real que no reacciona.
La opinión pública española se hace eco estos días de distintos rumores e interrogantes que rodean la figura del rey emérito Juan Carlos de Borbón, después de que decidiera abonar una abultada deuda tributaria para tratar de evitar un proceso judicial. Su incierto futuro alimentó además un nuevo conflicto en la coalición de gobierno y la monarquía.
El rey emérito, padre del actual rey Felipe VI y rey de 1975 a 2014, se encuentra exiliado desde agosto en Abu Dhabi, adonde se instaló en agosto tras multiplicarse los indicios de que mantenía una fortuna opaca en el extranjero. Dado el historial de investigaciones en su contra, los españoles se preguntan hoy si merece que siga teniendo el título de ‘Su Majestad el Rey Emérito’.
La primera incógnita está en ver si Juan Carlos, que el 5 de enero cumplirá 83 años, regresará a España en la Navidad, un escenario sobre el que la Casa Real no se pronunció de momento. También hay expectación sobre si Felipe VI hará o no alguna alusión en su tradicional mensaje navideño, la noche del 24 de diciembre.
“El rey Felipe debería hacer una declaración al respecto”, dijo Euprepio Padula, experto en asesoría política, ante lo que califica de “daño enorme” a la reputación de la monarquía.
Según el diario El País, que citó fuentes del entorno de Juan Carlos, el rey emérito “quiere volver por Navidad”, porque “está solo, cansado y aburrido en Abu Dhabi”, y “desea pasar unos días con su familia”. Sin embargo, la publicación aclara que Casa del Rey considera su regreso “prematuro e inoportuno” y teme que pueda perjudicar a la Corona, según fuentes gubernamentales.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, dijo que “tiene que ser la Casa Real quien anuncie cuál es su parecer sobre una eventual vuelta, o no, del rey Juan Carlos”, pero la casa real no ha reaccionado. La última vez que lo hizo fue en agosto, al anunciar que Juan Carlos decidió irse al extranjero para facilitar a Felipe VI el ejercicio de sus funciones “desde la tranquilidad y el sosiego”.
“Nada impide a Juan Carlos I regresar cuando quiera: no hay orden judicial en su contra. Algunas de las personas con las que habla con frecuencia desde Abu Dhabi le animan a que lo haga, incluso en contra de la opinión del Gobierno y de La Zarzuela, con argumentos como que hasta los presos salen de permiso para pasar la Navidad con su familia”, dijo El País.
Citando fuentes gubernamentales, el periódico dijo que “estiman que un regreso en esas condiciones supondría un elemento de tensión y podría agravar la crisis institucional”.
Un escollo para la popularidad de la Monarquía
El ex rey de España reside en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) desde el pasado mes de agosto.
En los últimos años, los problemas de don Juan Carlos se convirtieron en un verdadero drama para la estabilidad de una Corona a cuya popularidad y aceptación había contribuido tan eficazmente. Las acusaciones de corrupción hundieron la imagen de un monarca durante décadas blindado por la prensa y la clase política y apodado cariñosamente “el campechano”, por su trato con el pueblo.
Pero sobre todo, los escándalos suyos y de su familia -su yerno Iñaki Urdangarin cumple pena de cárcel por corrupción- dieron alas al discurso republicano de Podemos, uno de los socios del actual gobierno socialista de Pedro Sánchez.
En un reciente artículo en el diario Público, el líder de la izquierda radical y vicepresidente del ejecutivo, Pablo Iglesias, afirmó que en España hay “un debate creciente sobre la utilidad de la monarquía y sobre un nuevo horizonte republicano como punto de llegada”.
El presidente del ejecutivo, Pedro Sánchez, tuvo que reaccionar esta semana en una entrevista televisiva, afirmando que “aquí lo que estamos haciendo es juzgar personas, no instituciones”, por lo que “no podemos mezclar una cosa con la otra”.
Padula dice que para el Partido Socialista de Sánchez “la monarquía no está en discusión como institución del Estado”, lo que, sumado a los partidos de derecha, garantiza un apoyo suficiente como para afirmar que “la monarquía no está en juego en este momento”.
Los expertos creen que el rey Felipe pierde puntos al no pronunciarse públicamente sobre su padre. Alberto Núñez Feijoo, presidente regional de Galicia y prohombre del conservador y monárquico Partido Popular (PP), dijo en ese sentido que no sería “un mal planteamiento” elaborar una ley específica que regule más estrictamente las actividades del rey, lo que de paso ayudaría a una comunicación más fluida.
“Probablemente sean [Juan Carlos y Felipe] los dos únicos españoles que tengan dificultades para defenderse”, porque sus capacidades para hacerlo en público “están muy limitadas por los usos y costumbres”, dijo en televisión.
Después de superar el Covid-19, los príncipes Carlos Felipe y Sofía anunciaron que esperan a su tercer hijo para marzo o abril de 2021 y sin complicaciones.
La princesa Sofía y el príncipe Carlos Felipe de Suecia serán padres por tercera vez, de un niño o niña que ocupará el 7º lugar en la línea sucesoria al trono pero no tendrá el tratamiento oficial de Alteza Real. “El príncipe Carlos Felipe y la princesa Sofía tienen el gran placer de anunciar que esperan su tercer hijo”, publicó este viernes la casa real sueca.
“Estamos felices y expectantes y esperamos dar la bienvenida a nuestro tercer hijo, un hermano del príncipe Alejandro y el príncipe Gabriel. Un nuevo pequeño miembro de nuestra familia “, escribieron los príncipes en su cuenta de Instagram.
Carlos Felipe de Suecia, segundo hijo de los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia, se casó en 2013 con la exmodelo Sofía Hellqvist. Titulada princesa de Suecia y duques de Varmland por su matrimonio, Sofía ya es madre de dos niños, los príncipes Alejandro (2016) y Gabriel (2017), y se espera que a finales de marzo o abril de 2021 nazca el tercero.
La princesa Sofía y el príncipe Carlos Felipe de Suecia
De acuerdo con las nuevas reglas dinásticas, el próximo bebé real ostentará el título de Príncipe de Suecia y el apellido Bernadotte (además de un título ducal aún no decidido), pero no recibirá el tradicional tratamiento de Alteza Real, una decisión del rey Carlos Gustavo que incluye a todos los hijos de Carlos Felipe y de su hermana, Madeleine.
El anuncio se considera muy bienvenido en un momento por lo demás sombrío, dijo la directora de prensa de la Casa Real, Margareta Thorgren. “Es una buena noticia que el príncipe y la princesa ahora estén esperando un hijo en un momento que de otra manera ha sido bastante sombrío, un niño siempre es bienvenido”, dice Thorgren. Agregó que los príncipes están “muy felices y expectantes”, al igual que toda la familia real.
Días atrás se anunció que Carlos Felipe y Sofía se infectaron de Covid-19, pero esta condición no influyó en el embarazo. “La princesa ha tenido médicos adicionales involucrados debido a esto. Según el médico de la princesa, el virus de Covid-19 no afectó su embarazo. Por supuesto, ha habido controles adicionales sobre la condición de la princesa debido al hecho de que está embarazada”, dijo Thorgren. “Ahora la princesa está sana y bien”, agregó.
Las hijas de los reyes Felipe VI y Letizia posan en Somao, el “pueblo ejemplar” de Asturias que visitaron este año.
El tradicional saludo navideño de la familia real española, en forma de tarjeta, llegó este año con una imagen de la heredera del trono, la princesa Leonor, y su hermana, la infanta Sofía. También se publicó la postal navideña firmada por los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía, con una imagen religiosa.
El rey Felipe VI y la reina Letizia emitieron este año una una fotografía de la Princesa de Asturias y su hermana en Somao (Pravia), el “pueblo ejemplar” que visitaron en el marco de los actos de los Premios Princesa de Asturias, repitiendo la tradición de los últimos años al optar por felicitaciones vinculadas a viajes realizados a Asturias.
11/12/2020 Lor Reyes felicitan la Navidad con una imagen de Leonor y Sofía en Somao (Pravia) POLITICA CASA REAL
El pasado año, los reyes eligieron una tarjeta con una fotografía en la que posaban junto a sus hijas en Asiegu, el “pueblo ejemplar” de 2019, y en 2018 usaron una foto de los lagos de Covadonga, en el principado de Asturias.
Las tarjetas, que pueden verse en la web de la Casa del Rey, van acompañadas de un mensaje firmado por los reyes, la heredera de la Corona y la Infanta Sofía, tanto en castellano como en inglés. “Que esta Navidad nos traiga un Año Nuevo 2021 especialmente lleno de esperanza. May this Christmas bring us a specially hopeful New Year 2021. Con nuestros mejores deseos”, dice el texto.
El rey emérito, quien se encuentra en Emiratos Árabes desde el pasado mes de agosto en medio de noticias sobre su deseo de volver a España, y la reina Sofía firmaron una tarjeta con el mensaje “Felices Fiestas y Año Nuevo 2021” y una imagen de una obra de arte religioso, el Retablo de la Natividad de Juan Correa de Vivar.
Era “totalmente feliz” de no ser la heredera, dijo la hija mayor del rey Harald, y manifestó que “no estaba celosa en absoluto” de su hermano menor al ser entrevistada por Insider.
En una entrevista en la que habló sobre sexismo y discriminación de la mujer dentro de la realeza, la princesa noruega Martha Luisa, la hija mayor del rey Harald y la reina Sonia, reveló que cuando era una adolescente el gobierno pensó que sería un gesto de modernidad declararla princesa heredera del trono.
Martha Luisa nació en 1971 como la hija mayor del entonces príncipe heredero Harald y su esposa plebeya, Sonia Haraldsen. Como mujer, no tenía entonces derecho de sucesión al trono y fue desplazada por el nacimiento de su hermano Haakon en 1973. Sin embargo, en declaraciones a Insider, Martha Luisa, ahora de 49 años, reveló que hubo discusiones internas sobre si la casa real debería cambiar sus reglas sucesorias e incluso se le preguntó a la joven princesa si quería ser reina.
“Estaba totalmente feliz” de no ser la heredera, dijo Martha Luisa, quien manifestó que “no estaba celosa en absoluto” de su hermano menor. “Pero cuando tenía 15 años, la Primera Ministra en ese momento era una mujer, y de repente se le ocurrió la idea de que esto estaba mal. Recuerdo que vino a casa con nosotros, con el abuelo [el rey Olav V], y discutieron sobre si deberíamos cambiar todo el sistema y yo debería ser reina”. “Dijeron: ‘¿Qué quieres, Martha?’ Y yo dije ‘Tengo 15 años, no sé sobre estas cosas’”, agregó.
La princesa dijo que sintió que no podría tomar una decisión tan importante sobre su futuro a esa edad, por lo que finalmente se decidió que su hermano mantuviera su lugar en la línea del trono por ser el varón. “Para mí, fue como, ‘uf’ [alivio]. Es mucha presión, y realmente es una vida que debes elegir y estar comprometido al 100%. Estoy muy feliz de que mi hermano sea el siguiente en la sucesión y esté haciendo un trabajo increíble. Está concentrado en todas las cosas correctas”, dijo Martha Luisa.
Al abonar antes de ser notificado por Hacienda o por la Justicia, el ex monarca evita ser imputado por un delito fiscal de acuerdo con la legislación española.
El rey emérito de España, Juan Carlos I, abonó voluntariamente a Hacienda una deuda tributaria por importe de 678.393,72 euros para regularizar su situación fiscal y evitar así que se abra una investigación judicial sobre sus presuntas tarjetas opacas.
Según un comunicado de su bufete de abogados citado por el diario El País, el rey Juan Carlos de Borbón procedió a presentar una declaración “sin requerimiento previo ante las Autoridades Tributarias competentes” con el fin de satisfacer la deuda que ascendía a más de medio millón de euros.
“En cualquier caso, el rey emérito continúa, como siempre lo ha estado, a disposición del Ministerio Fiscal para cualquier trámite o actuación que considere oportunos”, sostiene la nota publicada por El País.
El ex rey de España reside en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) desde el pasado mes de agosto, cuando la Casa Real confirmó su traslado al extranjero. Su traslado ocurrió en medio de los escándalos que envuelven al rey emérito, actualmente bajo investigación de la Fiscalía del Tribunal Supremo de España por el presunto cobro de comisiones ilegales procedentes de Arabia Saudí.
Con el pago de esta deuda tributaria, que incluye intereses y recargos, el monarca consigue regularizar unos fondos que presuntamente recibió de su amigo y empresario mexicano Allen Sanginés-Krause entre 2016 y 2018. Al abonar la cantidad antes de ser notificado por Hacienda o por la Justicia, Juan Carlos evita ser imputado por un delito fiscal de acuerdo con la legislación española.
“El delito fiscal es el único que puede eludirse con la confesión y la reparación del daño. En cualquier otro, esta reparación solo serviría para atenuar una futura pena; pero, en el caso del delito contra la Hacienda Pública, el pago de lo defraudado libera al contribuyente de la sanción administrativa y de la actuación judicial”, explicó el citado periódico.
La Fiscalía Anticorrupción española indagaba desde 2019 sobre el origen de estas cantidades no declaradas, que se gastaron a través de varias tarjetas de crédito empleadas por miembros de la familia real. Según la información revelada por varios medios, ni el rey Felipe, la reina Letizia, la Princesa de Asturias o la Infanta Sofía fueron beneficiados por el uso de estas tarjetas.
Juan Carlos I no puede ser investigado por cualquier hecho anterior a 2014, cuando todavía era Rey e inviolable, pero la justicia sí le puede imputar por posibles delitos cometidos después de su abdicación. (Sputnik)
La hija mayor de los reyes habló sobre discriminación sexual en una entrevista y reveló que se le dio la opción de ser reina en lugar de su hermano, pero no aceptó la oferta.
La princesa noruega Martha Luisa, la hija mayor del rey Harald y la reina Sonia, reconoció que su nacimiento significó un “problema” dinástico, al hablar por primera vez sobre la discriminación sexual, y reveló que estuvo a punto de convertirse en la heredera del trono cuando era una adolescente.
En el momento del nacimiento de la princesa, en 1971, solo los varones podían heredar el trono noruega, lo que, según Martha Luisa, la convirtió en un problema desde el momento en que nació. “Lo primero que pasó cuando nací fue básicamente ‘¡Dios mío, es una niña! ¿Qué hacemos?’ Básicamente, era un problema cuando nací, del que no estaba enterada”, dijo.
“Mi madre y mi padre siempre quisieron una niña, así que nunca sentí que me debilitara por ser una mujer”, dijo Martha Luisa, quien agregó en declaraciones a Insider que se sintió aliviada cuando descubrió que su hermano menor, el príncipe Haakon, sería el heredero del trono y se convertiría en monarca en lugar de ella.
Sin embargo, cuando Martha Luisa era una adolescente, hubo discusiones sobre si la casa real debería cambiar sus reglas sobre la línea de sucesión e incluso se le preguntó a la joven princesa si quería ser reina, algo que nunca antes había considerado.
“Estaba totalmente feliz de crecer, no estaba celosa en absoluto”, dijo la princesa. “Pero cuando tenía 15 años, la Primera Ministra en ese momento era una mujer, y de repente se le ocurrió la idea de que esto estaba mal. Recuerdo que vino a casa con nosotros, con el abuelo [el rey Olav V], y discutieron sobre si deberíamos cambiar todo el sistema y yo debería ser reina”. “Dijeron: ‘¿Qué quieres, Martha?’ Y yo dije ‘Tengo 15 años, no sé sobre estas cosas’”, agregó.
Martha Luisa no sintió que podría tomar una decisión tan importante sobre su futuro a esa edad, por lo que finalmente se decidió que su hermano mantuviera su lugar en la línea del trono por ser el varón. “Para mí, fue como, ‘uf’ [alivio]. Es mucha presión, y realmente es una vida que debes elegir y estar comprometido al 100%. Estoy muy feliz de que mi hermano sea el siguiente en la sucesión y esté haciendo un trabajo increíble. Está concentrado en todas las cosas correctas”, dijo Martha Luisa.
La princesa se ha labrado una vida sin obligaciones reales desde 2002, cuando denunció su título de “Alteza Real” para trabajar como una ciudadana privada. Con su novio, Durek Verrett, la hija del rey Harald se embarcó en una gira de espiritualidad el año pasado, titulada “La princesa y el chamán”. Ella también tiene su propio documental de televisión en proceso, aunque la producción está actualmente detenida debido a la pandemia.
Un largo camino hacia la igualdad de género
Noruega finalmente cambió sus reglas en torno a la línea de sucesión para que los nacidos después de 1990 sucedan al trono independientemente del género. El país es considerado pionero en llevar la igualdad a las reglas sucesorias al trono, ya que cambió su ley 23 años antes que el Reino Unido, que cambió las reglas en su propia línea de sucesión antes del nacimiento del príncipe Jorge de Cambridge en 2013.
No obstante, incluso Martha Luisa sabe que las reinas no son inmunes a la desigualdad de género dentro de una casa real, y recordó que su madre, la reina Sonia, enfrentó el sexismo desde el interior del palacio real cuando comenzó su relación con el entonces príncipe heredero Harald en los años 60. “Tenemos un largo camino por recorrer para lograr la igualdad de derechos para las mujeres. He visto a mi madre luchar, porque cuando llegó al palacio tuvieron que esperar nueve años para casarse porque ella no era aristocracia ni tenía ningún origen real”, recordó Martha Luisa.
La princesa agregó que cuando llegó su madre, el palacio era “una organización impulsada por militares donde las mujeres habían estado fuera durante muchos años” (de hecho, la última reina, Maud, había muerto tres décadas antes). Según Martha Luisa, a su madre no se le permitió tener su propia oficina, y los funcionarios del palacio cuestionaron su solicitud de tener su propio personal. “Ni siquiera la aceptaron en el edificio”, dijo Martha Luisa.
Sonja fue nombrada reina consorte de Noruega después de que el padre de Martha Luisa se convirtiera en rey en 1991. Desde entonces, la reina ha estado luchando por la igualdad en el palacio y según Martha Luisa, al menos el 50% del personal del palacio son ahora mujeres “gracias a mi madre”.
“Verla luchar por la igualdad, y cómo se las arregló con pequeñas victorias allí, pequeñas pérdidas aquí, y mi padre apoyándola, viéndola persistir durante tanto tiempo que al final valió la pena, aprendí mucho de ella”, dijo la princesa. “Y creo que todo esto, el hecho de que yo fuera un problema cuando nací, también despertó en mí un entendimiento sobre cómo funciona este mundo”.
“Es esta cosa subconsciente dentro de nosotros: todavía esperamos que el director ejecutivo sea un hombre, o que el médico o cirujano sea un hombre y no una mujer”, agregó en la entrevista. “Hemos tratado de ser iguales durante mucho tiempo y las mujeres han sido sobrecompensadas para estar en el mundo de los hombres. Y creo que ahora está regresando, donde las mujeres pueden ser mujeres y es respetado”.