La duquesa de Cambridge y sus tres hijos, el príncipe Jorge, la princesa Carlota y el príncipe Luis, saludaron a las multitudes en Londres al comenzar con estilo las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
Tres carruajes salieron del Palacio de Buckingham llevando a miembros de la familia real por la céntrica avenida The Mall, el primero de los cuales condujo a Camilla, duquesa de Cornualles -esposa del príncipe Carlos- junto a Kate Middleton y sus hijos.
La familia real asistió al Trooping the Colour, un tradicional desfile militar que se celebra anualmente para conmemorar el cumpleaños de la reina Isabel II y que en 2020 y 2021 fue suspendido a causa de la pandemia de Covid.
El segundo carruaje estuvo ocupado por el príncipe Eduardo, hijo menor de la reina, con su esposa Sophie, condesa de Wessex, su hijo James, vizconde Severn y su hija Lady Louise. Los duques de Gloucester y el vicealmirante sir Tim Laurence ocuparon el tercer carruaje.
Se trata de la primera vez que el príncipe Jorge, tercero en la línea sucesoria al trono (8 años) y sus hermanos Carlota (6) y Luis (4) asisten a esta ceremonia.
La reina fue remplazada en el desfile por su heredero, el príncipe Carlos, que a sus 73 años va poco a poco asumiendo funciones oficiales en nombre de la monarca.
En la céntrica plaza de la Horse Guards Parade, cerca de Downing Street, el príncipe de Gales inspeccionó las tropas en nombre de la reina, acompañado por su hijo Guillermo (duque de Cambridge y segundo en la sucesión al trono), de 39 años, y su hermana la princesa real Ana, de 71 años, los tres montados a caballo y luciendo uniforme militar.
Organizado anualmente desde hace 250 años para conmemorar el cumpleaños oficial del monarca británico, este desfile militar tiene su origen en los antiguos preparativos para la guerra, cuando se exhibían todas las banderas del ejército para que los soldados las reconocieran en el fragor de la batalla.
Cancelado en 2020 y 2021 debido a la pandemia, este año coincide con el inicio del “jubileo de platino” y debe atraer a una inmensa multitud de admiradores. Algunos acamparon varias noches en los laterales de The Mall, la gran avenida londinense decorada con inmensas banderas británicas que conduce al palacio, para reservarse un buen lugar.
El príncipe Harry de Inglaterra y su esposa Meghan Markle, duquesa de Sussex, así como el príncipe Andrés, no fueron invitados por la reina para saludar a la multitud desde el balcón del Palacio de Buckingham aunque sí presenciaron el desfile.
El acto terminará con unos 70 aviones de las fuerzas aéreas, incluida la patrulla acrobática Red Arrows, sobrevolando el palacio y una segunda aparición de la reina, flanqueada por los principales miembros de la familia real -incluidos los tres hijos pequeños de Guillermo y Catalina- para saludar a la multitud.
El Papa Francisco envió este jueves sus mejores deseos a la reina Isabel II con motivo de su 70 aniversario en el trono, deseándole a ella, a su familia y a su pueblo “unidad, prosperidad y paz”.
Francisco dijo a la soberana que está en “sus oraciones” para que “Dios Todopoderoso le conceda a Usted, a la familia real y a todo el pueblo de la nación las bendiciones de la unidad, la prosperidad y la paz”, según una misiva redactada en inglés.
“Al celebrar este año el jubileo de platino, le envío mis cordiales saludos y mis mejores deseos”, dice el telegrama del pontífice, que conoció a la monarca británica en 2014.
A lo largo de estos 70 años de reinado, Isabel II se ha reunido con cuatro Papas en visitas oficiales durante su reinado: Juan XXIII (1961), Juan Pablo II (1980, 1982 y 2000), Benedicto XVI, el actual papa emérito (2010) y finalmente Francisco (2014).
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que su país le regalaría un caballo a la reina Isabel II de Inglaterra con motivo de sus 70 años en el trono.
Macron decidió regalarle a la reina, conocida amante de los caballos, un caballo castrado gris de siete años que pertenece a la Guardia Republicana francesa, en gran parte ceremonial, llamado Fabuleu de Maucour.
El caballo estaba entrenado para llevar al portaestandarte de la Guardia y desfiló en la avenida de los Campos Elíseos de París el 8 de mayo, por delante del cortejo presidencial, para la ceremonia que marca el aniversario de la victoria de las fuerzas aliadas sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Macron rendirá un homenaje formal a la monarca británica, que visitó Francia en 14 ocasiones durante las últimas siete décadas, durante una ceremonia de reavivado de llamas en el Arco del Triunfo que se celebrará el jueves 3 de junio.
El presidente francés depositará una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido, en presencia de la embajadora británica en Francia, Menna Rawlings y en la ceremonia se tocará el himno nacional británico, God Save The Queen.
El Reino Unido comienza este 2 de junio un fin de semana largo para celebrar el Jubileo de platino, los 70 años de reinado de Isabel II, con pomposos desfiles, fiestas barriales, un gran concierto y la presencia de una familia real en plena transición.
Tras los difíciles años de la pandemia, todo el país saldrá a festejar durante cuatro días festivos, de jueves a domingo, en los que las calles se llenarán de banderas británicas y el aire del olor a barbacoas.
Los vendedores de comida, bebida y recuerdos esperan hacer su verano antes de tiempo y se consumirán unos 45 millones de litros de cerveza, según la asociación de cervecerías y pubs que podrán permancer abiertos hasta la 1 de la madrugada en lugar de las 23.
Pero los festejos encuentran a su protagonista con una salud en declive.
La monarca dijo que está decidida a participar de los festejos nacionales siempre que su cuerpo se lo permita. Para este 2 de junio está previsto que aparezca dos veces en el balcón del palacio de Buckingham para presenciar un desfile militar y saludar a la multitud.
Fue anulando su participación en innumerables eventos y a penas se la vio durante meses, hasta que en las últimas semanas reapareció sonriente en concursos hípicos o la inauguración de una línea de metro con su nombre, actos previos a las celebraciones de un jubileo que no parece dispuesta a perderse, para satisfacción de sus súbditos.
Estas apariciones parecen buscar tranquilizar a los británicos sobre la salud de la monarca y el hecho de que podrá asistir a los festejos del jubileo previstos a principios de junio pese a sus problemas de movilidad.
En los últimos meses la monarca ha cancelado su asistencia a varios eventos importantes, incluida la inauguración de la nueva sesión parlamentaria, a la que faltó por primera vez en 59 años y fue sustituida por el príncipe Carlos.
El partido republicano irlandés Sinn Fein agradeció a la reina Isabel II de Gran Bretaña por su papel en el proceso de paz en Irlanda del Norte, algo inimaginable durante la mayor parte de su reinado, que cumple 70 años.
En una carta enviada el mes pasado, Michelle O’Neill, líder adjunta del Sinn Fein, destacó “la importante contribución [de la Reina] a la paz y la reconciliación”, informó el Belfast Telegraph este 2 de junio, al iniciar los cuatro días de celebraciones por el jubileo de platino de la reina.
Una carta así del Sinn Fein, exbrazo político del desaparecido grupo armado IRA, hubiera sido inimaginable durante mucho tiempo.
El reinado de Isabel II estuvo marcado por tres décadas de conflicto entre los republicanos, en su mayoría católicos, que querían la reunificación con Irlanda, y los unionistas, en su mayoría protestantes, que querían seguir formando parte de la corona.
Una carta así del Sinn Fein, exbrazo político del desaparecido grupo armado IRA, hubiera sido inimaginable durante mucho tiempo.
La reina Isabel II agradeció al Reino Unido por las las históricas celebraciones del Jubileo de Platino que comenzarán este 2 de junio y la casa real publicó un nuevo retrato oficial de la monarca.
En un mensaje especial publicado antes de que mientras millones de personas celebren sus 70 años de reinado, la reina dijo que se formarían “muchos recuerdos felices” durante los cuatro días de homenajes y fiestas callejeras.
Isabel II, de 96 años, dijo que esperaba que el fin de semana del Jubileo brindara la oportunidad de reflexionar sobre los logros de los últimos 70 años y aconsejó a los británicos mirar al futuro con “confianza e ilusión” cuando el mundo intenta recuperarse del impacto devastador de la pandemia.
“Gracias a todos los que han participado en la convocatoria de comunidades, familias, vecinos y amigos para conmemorar mi Jubileo de Platino, en el Reino Unido y en todo el Commonwealth”, escribió la reina. “Sé que se crearán muchos recuerdos felices en estas ocasiones festivas”.
“Sigo inspirada por la buena voluntad que me han mostrado y espero que los próximos días brinden la oportunidad de reflexionar sobre todo lo que se ha logrado durante los últimos setenta años, mientras miramos hacia el futuro con confianza y entusiasmo”, finalizaba el mensaje firmado como ‘Elizabeth R’.
Junto con el mensaje se dio a conocer el retrato oficial del Jubileo de Platino que muestra a la monarca posando en su residencia del Castillo de Windsor, con la famosa Torre Redonda de la residencia histórica visible en la distancia.
La imagen, que muestra a la reina con un abrigo azul de su amiga y vestidora Angela Kelly, fue tomada por el fotógrafo Ranald Mackechnie en el Vestíbulo Victoria en los apartamentos privados de la reina en Windsor.
Tras un Brexit que sumió al país en división política y social, una pandemia que dejó 178.000 muertos y una inflación récord del 9% que impone estrecheces, para muchos de los 67 millones de británicos esta celebración debe ser un momento de unidad.
Espectaculares desfiles, misa de acción de gracias, carreras de caballos y un concierto pop… los grandes elementos de la cultura británica estarán presentes en este “jubileo de platino”, celebración de las siete décadas pasadas por la reina en un trono al que ascendió en 1952 con solo 25 años.
Continúe leyendo: el programa completo del jubileo de platino
El desfile es la celebración oficial del cumpleaños del monarca y este año tendrá marco las celebraciones del jubileo de platino de la reina Isabel II, es decir sus 70 años de reinado.
Trooping the Colour remonta sus orígenes al siglo XVII.
Los guardias que participan en el desfile forman uno de los regimientos más antiguos del ejército británico: la Household Division (División Doméstica).
El desfile comienza con la procesión de carruajes de la familia real desde desde el Palacio de Buckingham, a través de la avenida The Mall, hasta Horse Guard’s Parade, en Whitehall, donde tiene lugar la presentación.
La reina Isabel II solía asistir a caballo y ataviada con uniforme militar, pero desde mediados de los años 80 ha viajado en carruaje.
A su llegada a la Horse Guard’s Parade, la monarca realiza una inspección de las tropas, que son soldados completamente entrenados y operativos que visten el uniforme ceremonial de túnicas rojas y sombreros de piel de oso.
Después de que las bandas militares hayan actuado, desfilan los estandartes o “Colours”, e el nombre que recibieron las banderas que representaban a los diferentes regimientos del ejército británico.
Todas las banderas se ven diferentes, dependiendo de los colores y símbolos de cada regimiento.
El ejército usaba estas banderas para que los soldados pudieran detectar fácilmente su unidad cuando estaban en el campo de batalla, porque solía ser muy fácil perderse en la batalla.
Estar atentos a los ‘colores’ de su propio regimiento era una manera fácil de mantener a todos juntos. Debido a esto, era importante que los soldados supieran qué colores pertenecían a qué regimiento, por lo que debían mostrarse regularmente.
Para hacer esto, los oficiales marchaban frente a las tropas (esto se llama ‘trooping’), ondeando sus banderas (o ‘colores’), para que todos pudieran ver qué banderas pertenecían a qué regimiento.
De aquí viene el nombre ‘Trooping the Colour’, cuando se exhibían los colores de los diferentes regimientos del ejército británico.
Una vez que todos los regimientos hayan marchado frente a la reina, ella regresa al Palacio de Buckingham a la cabeza de los soldados.
Fue la reina Victoria, la primera monarca que habitó oficialmente en Buckingham, quien inauguró esta forma de saludar a sus súbditos en 1851, con motivo de la Exposición Universal, y siete años después, la monarca y su familia reaparecieron en el balcón para la boda de su hija mayor, la princesa Victoria, con el heredero del trono de Prusia.
El 4 de agosto de 1914, la multitud pidió ver al rey Jorge V cuando el Reino Unido acababa de declarar la guerra a Alemania y, cuatro años más tarde, miles de londinenses volvieron a reunirse ante el palacio para vitorear a los reyes tras el armisticio de la Primera Guerra Mundial. Luego vinieron las bodas reales, los jubileos, las coronaciones…
En 1935, la actual reina era una princesa de 9 años, que todavía no sabía que iba a ser reina, cuando saludó a la multitud con motivo del jubileo de plata del rey Jorge V y la reina María, sus abuelos. Dos años después, la princesa volvió al balcón ya como heredera del trono el día de la coronación de sus padres, el rey Jorge VI y la reina Isabel.
Algunos se han tomado libertades y atrevimientos, como cuando el príncipe Carlos y la princesa Diana se dieron un beso tras su boda en 1981, copiado después por el príncipe Andrés y Sarah Ferguson (1986), y luego por el príncipe Guillermo y Kate Middleton (2011). Toda la familia estuvo con Isabel II en el balcón en sus jubileos de oro (2002) y diamante (2012).
En un momento en que se prepara la sucesión, la reina “quiere que el mundo vea latir el corazón de su familia y el futuro de la monarquía”, asegura el periódico The Mirror.
Pero para este festejo histórico Isabel II decidió que sólo los miembros de la familia real que “trabajan” para la monarquía puedan salir a saludar a la multitud el jueves, durante el tradicional “Desfile del Estandarte” que abrirá las celebraciones.
Tras dos años complicados para la familia real, el balcón, que se viste de rojo y oro para las ocasiones especiales, no debe ser escenario de ninguna tensión.
La princesa Eugenia de Inglaterra rindió un emotivo homenaje personal a su abuela, la reina Isabel II, en la vísperas de las históricas celebraciones del Jubileo de Platino, los 70 años de reinado.
En un artículo publicado en la revista The Spectator, Eugenia dijo que esperaba que su hijo August Brooksbank, de un año de edad, tuviera la “paciencia, la calma y la amabilidad” de su bisabuela y que sea capaz de “reírse de sí mismo y mantener un brillo en sus ojos”, como la monarca.
Eugenia, de 32 años, describió a la reina como alguien que trascendió el tiempo y ha sido “una roca constante para mucho”.
“Pienso en mi abuela y en lo que ha representado, para tanta gente y para nuestra familia durante estos 70 años. Me encantaría que Augie tuviera su paciencia, su calma y su amabilidad, que siempre pueda reírse de sí mismo y mantener el brillo en sus ojos”, escribió.
En el artículo titulado ‘Mi orgullo por Grannie‘, la princesa dijo: “Setenta años es realmente algo, ¿no es así? El Jubileo se erige como testimonio de una mujer que ha trascendido el tiempo y ha sido esa roca constante para tantos cuando el mundo puede sentirse tan frágil”.
La princesa Eugenia, de 34 años, es la segunda hija del príncipe Andrés, duque de York, y Sarah Ferguson, y trabaja en la galería de arte Hauser & Wirth. En 2018 la princesa se casó con el empresario Jack Brooksbank.