“S.A.S. la Princesa Charlène debe ser sometida hoy, viernes 13 de agosto, a una operación de cuatro horas bajo anestesia general”, indicó la nota, sin ofrecer más detalles sobre el lugar, la hora y la naturaleza de la intervención quirúrgica. “S.A.S. el Príncipe Alberto y sus hijos, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella se reunirán con ella durante su periodo de recuperación”, agregó el comunicado, nuevamente sin precisar fechas.
Al menos 250 rinocerontes fueron cazados durante el primer semestre de 2021 en Sudáfrica, tras un aumento de la caza furtiva favorecido por la disminución de las restricciones por el Covid-19, una causa para la cual la princesa consorte Charlene de Mónaco ha comenzado a trabajar con intensidad.
El número de rinocerontes cazados aumentó en 83 respecto al mismo periodo del año pasado y miles fueron cazados durante la última década, sobre todo para vender sus cuernos en el mercado asiático. La mayoría de ellos fueron abatidos en el famoso Parque Nacional Kruger de Sudáfrica, donde murieron 132.
En un video publicado en Instagram, Charlene de Mónaco hizo un intenso llamado a la defensa y protección de los rinocerontes en un vi: “¡Los cuernos de rinocerontes no son cool! Es hora de actuar, es urgente hacer algo ahora”, dijo, para luego explicar que participó de una campaña para quitarles los cuernos y evitar así que sean ejecutados por los cazadores furtivos.
“Romper el cuerno no es genial”, dijo la princesa recordando que la pandemia de Covid-19 agravó la situación llevando a una reducción en la vigilancia y un aumento simultáneo de la caza ilegal. “Ser testigo de esto es algo horrible, pero no es malo. Esta especie está al borde de la extinción. Llevan millones de años y ahora es urgente que hagamos algo por ellos”.
El aristócrata francés Louis de Vincens de Causans, descendiente del príncipe del siglo XVIII Honorato III de Mónaco, reclamó ante la justicia que Francia le pague 351 millones de euros por una presunta maniobra diplomática encubierta que en los años 1920 privó a su familia del trono monegasco.
El conde de Causans, de 47 años, dice que un tribunal francés señaló su intención de escuchar su afirmación de que a su familia le negaron sus derechos al trono después de que la hija de una lavandera fuera adoptada por el príncipe Luis II de Mónaco (1922-1949) para ser su heredera, a instancias de los políticos parisinos.
Causans es bisnieto de Aynard Guigues de Moreton, décimo marqués de Chabrillan (1869-1950) y nieto de la princesa Honorina de Mónaco.
La demanda inicial del conde Causans fue desestimada en 2019 por el tribunal administrativo de París, que dijo que no había podido probar su ascendencia real. Su segunda demanda, que incluye un informe de un genealogista, tuvo mayor éxito, según su abogado Jean-Marc Descoubes, citado por el periódico francés Le Parisien.
El príncipe Luis II, bisabuelo del actual soberano Alberto II, nunca se casó pero para asegurar que el trono monegasco no cayera en manos de sus parientes alemanes adoptó a la que era una hija natural suya, hija de una lavandera de Tanger. La niña, Charlotte Louvett, se convirtió entonces en la princesa Carlota de Mónaco, duquesa de Valentinois.
La demanda inicial del conde Causans fue desestimada en 2019 por el tribunal administrativo de París, que dijo que no había podido probar su ascendencia real.
Sin esta jugada, que según el conde Causans contó con el apoyo silencioso del gobierno de Francia, la corona de Luis II debió ser heredada por los descendientes de la princesa Florestine de Mónaco (1833-1897), hija de Florestan I, casada con el duque alemán Wilhelm von Urach, miembro de una rama secundaria de la familia real de Württenberg.
Se alega que el conde von Urach renunció a sus derechos al trono de Mónaco en 1925 a favor de su primo Aynard Guigues de Moreton, décimo marqués de Chabrillan (1869-1950) y descendiente de la princesa Honorina de Mónaco, quien reclamó su derecho al trono en detrimento de la adoptada princesa Carlota. Su pretensión fue heredada finalmente por su tataranieto, el conde Causans.
“Inicialmente se suponía que debía estar aquí durante 10 a 12 días, desafortunadamente, tuve un problema para igualar mis oídos y descubrí a través de los médicos que tenía una infección de los senos nasales y bastante grave”, explicó Charlene.
La princesa Charlene, de 43 años, también dijo que debía someterse a otro procedimiento médico, pero reveló que “se siente bien, me siento bien”. “No puedo forzar la curación, así que estaré en Sudáfrica hasta finales de octubre”, agregó en declaraciones a la cadena sudafricana Radio 702.
Por otra parte, los populares tabloides europeos Bunte y Paris Match han profundizando en el tema coincidiendo en que la separación de Charlene y Alberto II es mucho más profunda de lo que el palacio reconoce.
“La princesa ‘no tiene, por el momento, en realidad, ninguna intención de regresar’”, según fuentes de Paris Match , mientras que Bunte escribió que Charlene está buscando una casa cerca de Johannesburgo.
Paris Match también especuló sobre el cambio de apariencia de la princesa y atribuyó su traslado a mayores tensiones dentro de la corte en Mónaco: “Estaba llena de buena voluntad, pero rápidamente se sintió juzgada e incomprendida”, dijo una de sus amigas en el Principado. “Así que cerró para protegerse”.
Por el momento, las declaraciones de Charlene no contribuyeron a despejar los rumores de crisis matrimonial, diciendo que son momentos “difíciles” y “dolorosos”. “Mis conversaciones diarias con Alberto y mis hijos me ayudan mucho a mantener el ánimo, pero extraño mucho su presencia”, le dijo en junio. “No puedo esperar a que estemos juntos”.
La princesa Charlene de Mónaco, consorte del príncipe soberano Alberto II, ha estado fuera del Principado y lejos de sus dos hijos durante más de tres meses. Mientras la especulación gira en torno al matrimonio real de Mónaco, después de la aparición de un posible hijo secreto del soberano, la ex nadadora olímpica permanece en Sudáfrica. Pero, ¿qué está pasando exactamente?
A mediados de junio, la princesa emitió un comunicado desde Sudáfrica, su país natal, diciendo que no estaría con su esposo en su décimo aniversario de bodas. En su mensaje, Charlene agradeció a Alberto II por ser “el apoyo más increíble” para ella y anunció que se estaba sometiendo a “múltiples y complicados procedimientos después de contraer una infección grave de oído, nariz y garganta en mayo”.
A pesar de la separación, la princesa dijo que tenía conversaciones diarias con su esposo e hijos para “mantener su ánimo”. Después, en una entrevista con la revista sudafricana You, la princesa consorte dijo que su estadía en su país de origen ha sido la más larga desde 2007, antes de mudarse a Mónaco. En julio de 2011, se casó con Alberto en el palacio principesco.
Su estado de salud, revelado
En la entrevista, la princesa Charlene explicó que la infección fue el resultado de un levantamiento de senos nasales y un injerto óseo que había hecho antes de llegar a Sudáfrica en mayo. El viaje estaba planeado, pero cuando le empezaron a doler los oídos, acudió a un especialista en la provincia de KwaZulu-Natal para comenzar el tratamiento.
La princesa dijo que se sometió a varios procedimientos, que le impidieron regresar a casa, explicando que debido a sus problemas en los oídos no puede volar más de 6.000 metros debido a la presión.
Mientras tanto, Charlene se mantiene ocupada. En la página web de su fundación, dijo que se ha estado hospedando en el Thanda Safari en KwaZulu-Natal, involucrándose en proyectos de conservación que involucran rinocerontes. Esto incluye ejercicios de monitoreo, rastreo, lanzamiento de rinocerontes blancos y descornado.
“Me llenó de inmensa alegría volver a conectar con el pueblo y el espíritu africanos”, dijo. “Me fascinó aprender más sobre la historia y la cultura de la zona. ¡Qué apropiado redescubrir mi amor por África en un lugar acertadamente llamado Thanda, que significa ‘amor‘ en el idioma zulú!”
Como los rinocerontes no pueden hablar por sí mismos, la princesa instó a sus seguidores a respaldar a la Fundación Thanda, que acepta donaciones y ofrece oportunidades de trabajo voluntario. Publicó varias imágenes de sus salidas en su cuenta de Instagram, destacando su compromiso de ayudar a la conversación con los rinocerontes.
Aunque la princesa no pudo salir de Sudáfrica hasta el momento, su esposo y sus hijos –el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella-viajaron a visitarla una vez, con otro viaje preparado. Ella publicó fotos de su familia reunida en KwaZulu-Natal celebrando el quinto cumpleaños de su sobrina. En otra imagen, se ve a Alberto II jugando con los gemelos, de 6 años.
Lo último sobre el escándalo del hijo amoroso de Alberto II
En diciembre de 2020, la prensa británica informó que el príncipe pronto se enfrentaría a acciones tras alegarse que engendró un hijo amoroso con una mujer brasileña en 2005, cuando ya había entablado relación con Charlene Wittstock. La mujer le pidió a Alberto que se sometiera a una prueba de ADN para demostrar que era el padre de el niño.
Ante los informes de divorcio, Charlene dijo a la revista frances Point de Vue en enero de este ño que se quedaría con su esposo sin importar nada: “Cuando mi esposo tiene problemas, me lo cuenta. A menudo le digo: ‘Pase lo que pase, estoy mil por ciento detrás de ti. Te apoyaré en todo lo que hagas, en las buenas o en las malas’”.
A sus 22 años, Camille Gottlieb es la más parecida a Grace Kelly de todos los nietos de esta legendaria actriz de Hollywood convertida en princesa de Mónaco. Sin embargo, pese a ser nieta de Rainiero III, la joven quedó fuera de la línea de sucesión del trono principesco debido a una disputa sobre el secreto de paternidad.
El embarazo de Estefanía, por entonces la “princesa rebelde” de Mónaco, sorprendió mucho. Cuando Camille nació en 1998, el nombre de su padre no se incluyó en su certificado de nacimiento, lo que generó especulaciones sobre quién era realmente, dudas que no se disciparon sino hasta que, en 2017, la joven compartió una foto suya siendo bebé en brazos de Jean-Raymond Gottlieb, un guardaespaldas del palacio.
Estefanía de Mónaco, actualmente decimocuarta en la línea de sucesión al trono, escandalizó en los años 90 cuando comenzó una relación secreta con otro guardaespaldas, Daniel Ducruet. La princesa dio a luz a sus dos hijos, Louis (1992) y Pauline (1994) que no tuvieron derecho sucesorio a la corona sino hasta que sus padres finalmente se casaron en 1995.
Estefanía y Daniel se divorciaron un año después, en un proceso que colmó las portadas de las revistas europeas, y la princesa tuvo a Camille en 1998. El palacio no informó quién era el padre de la niña, lo que generó especulaciones de que el nacimiento se debió a una aventura secreta con otro guardaespaldas del palacio.
No era la primera vez que había un hijo ilegítimo en la familia real monegasca; ha habido al menos uno en cada generación durante el último siglo y muchos obtuvieron derechos de sucesión más tarde en la vida mediante adopción o legitimación. El caso más famoso fue el de la princesa Carlota, hija bastarda de Luis II (1922-1949), que fue adoptada e incluida en la sucesión por miedo a que la dinastía Grimaldi se extinguiera. Fue la madre de Rainiero III y bisabuela de Camille.
“No cambiaría a mi familia por otra, por nada en el mundo”
Deseoso de reordenar las cosas, el príncipe Rainiero III introdujo nuevas leyes que imposibilitaron la obtención de derechos de esta manera. El cambio constitucional de 2002, promulgado tres años antes de la muerte del príncipe, restringe la sucesión a una simple cuestión directa y legítima. Y como los padres de Camille no estuvieron casados, ella no tiene derecho sucesorio.
A pesar de no estar en la línea del trono, Camille siempre ha hablado afectuosamente de sus padres: “Mi padre es mi pulmón derecho, mi madre es mi pulmón izquierdo. Sin ellos, no podría vivir”, dijo en una ocasión. “No estuvieron mucho tiempo juntos, pero siempre me decían: ‘Te hemos deseado y nuestra felicidad es que estés aquí’.
“Soy muy afortunada. No cambiaría a mi familia por otra, por nada en el mundo”, reflexionó Camille en cierta ocasión, en la que también habló de sus medio hermanos Louis y Pauline Ducret. “Entre nosotros, nos llamamos los ‘Tres mosqueteros’. Con Pauline, no necesitamos llamarnos por teléfono o enviar mensajes para saber que todo está bien. Louis es muy protector con nosotras tres, es el más serio, el más sabio. Mi hermana es más rockera, quizás más rebelde”.
La esposa del príncipe Alberto de Mónaco, la princesa consorte Charlene, tomó la “difícil” decisión de ausentarse del Principado en su décimo aniversario de bodas por problemas de salud.
“Este año será la primera vez que no estaré con mi esposo en nuestro aniversario de bodas en julio, lo cual es difícil y me entristece”, dijo Charlene al medio en un comunicado. “Sin embargo, Albert y yo no tenemos más remedio que seguir las instrucciones del equipo médico, incluso si era extremadamente difícil. Ha sido el apoyo más increíble para mí”, agregó.
El palacio de Mónaco confirmó que la princesa se está recuperando en Sudáfrica después de que se sometiera a una cirugía esta semana “para abordar las complicaciones de una operación anterior”. La princesa, de 43 años, se sometió a una cirugía a mediados de mayo por una infección grave de oído, nariz y garganta que contrajo durante una visita de regreso al país donde se crió.
Según el palacio, la recuperación del procedimiento le impidió a Charlene realizar cualquier tipo de viaje y, dado que aún necesita someterse a otros procedimientos adicionales, permanecerá “indefinidiamente”en Sudáfrica, adonde viajó en mayo para participar en actividades de apoyo a su fundación en Sudáfrica y la protección de la vida silvestre
“Mis conversaciones diarias con Alberto y mis hijos me ayudan mucho a mantener el ánimo, pero extraño mucho su presencia”, admitió la princesa, que es madre de la princesa Gabriela y el príncipe Jacques. “Tuve la suerte de tener su visita a Sudáfrica, y fue realmente maravilloso verlos. No puedo esperar a que estemos juntos”.
La ex nadadora olímpica se casó con el hijo de Grace Kelly el 1 de julio de 2011. La boda fue un espectáculo, con un costo estimado de $ 70 millones para el evento de cuatro días. Dieron la bienvenida a gemelos en 2014. Las celebraciones por el décimo aniversario de Alberto II y Charlene fueron canceladas debido a la pandemia de Covid-19.
El príncipe Alberto II de Mónaco criticó la explosiva entrevista que el príncipe Harry de Inglaterra y su esposa Meghan Markle dieron a la presentadora estadounidense Oprah Winfrey, definiéndola como “inapropiada”.
Según el príncipe, soberano de Mónaco desde 2005, en lugar de compartir “públicamente” su “insatisfacción”, los duques de Sussex hubieran debido hablar “en la intimidad de la familia”.
Hablando con la BBC, el príncipe Alberto dijo comprender la presión que sufre la pareja, pero “no era necesario exponerla así”. “Me molestó un poco, creo que no era el lugar adecuado para tener este tipo de discusiones”, afirmó.
En su entrevista con la estrella de la televisión estadounidense, la pareja hizo alusión a conversaciones de un miembro no identificado de la familia real acerca del color de piel que tendrían sus hijos, dado que la madre de Meghan es negra.
El soberano comparecerá ante el tribunal en Italia para rechazar el reclamo de paternidad de una niña nacida en 2005, cuando ya había conocido a su ahora esposa.
El príncipe Alberto II de Mónaco comparecerá ante el tribunal de Milán en febrero de 2021 para luchar contra las afirmaciones de que engendró un tercer hijo amoroso con una novia secreta poco antes de casarse con su ahora esposa, la princesa Charlene.
El príncipe soberano Alberto II, de 62 años, que ya mantiene a dos hijos ilegítimos nacidos antes de su matrimonio, supuestamente tuvo una relación con una mujer brasileña que tuvo una hija en 2005. Este reclamo es calificado por sus abogados como un “engaño”, dijo el diario británico The Daily Mail, que reveló la noticia en forma exclusiva.
En declaraciones a la revista francesa Le Point, el abogado de Alberto, Thierry Lacoste, dijo: “No hay fotos íntimas, ni hechos tangibles que rodeen una posible relación”. Agregó que el príncipe está considerando presentar una contrademanda por “intento de fraude y chantaje” porque la demandante amenazó con publicar su historia si no recibía dinero en efectivo.
Jacques y Gabriella, los únicos hijos de Alberto II con derechos sucesorios al trono de Mónaco.
Los abogados de la demandante solicitaron al príncipe de Mónaco que se sometiera a una prueba de ADN, tal como lo hizo antes de ser finalmente identificado como el padre de dos hijos ilegítimos, Alexandre Coste y Jazmine Grace Rotolo-Grimaldi, nacidos en la década de 1990 y principios de la de 2000.
“Esto fue antes de que Charlene y Alberto se conocieran, pero el último caso cubre un momento en que ella ya estaba enamorada de él”, dijo una fuente del palacio de Mónaco al Daily Mail. “Charlene ha tenido un año terrible, con una crisis familiar tras otra, incluyendo a Alberto enfermo de coronavirus, y ahora se está preparando para este infierno”, agregó.
Quiénes son los otros hijos reconocidos por Alberto II
Jazmine Grace (centro) y su hermano Alexandre Coste-Grimaldi, los otros hijos de Alberto II.
La princesa Charlene, cuyo apellido de soltera era Wittstock, era una nadadora olímpica de Sudáfrica cuando conoció a Alberto en una competición acuática de Mónaco en 2000, cinco años antes de que él sucediera en el trono a Rainiero III. En 2011, Charlene se convirtió en la princesa consorte al casarse en una espectacular boda en Mónaco con Alberto II y sus gemelos, la princesa Gabriella y el príncipe heredero Jacques, nacieron tres años después.
Para entonces, Alberto II ya había reconocido como hijos a Alexandre y Jazmine. En mayo de 2005, justo antes de ser entronizado, confirmó que era el padre biológico del niño de 2 años, cuya madre era Nicole Coste, una ex asistente de vuelo de Air France de Togo. Una prueba de ADN en mayo de 2006 confirmó que Alberto era el padre de Jazmine Grace, fruto de un romance con Tamara Rotolo, una agente inmobiliaria estadounidense.
La hija de Alberto II, Jazmin Grace Grimaldi, ahora de 28 años, ni su hermano, Alexandre Grimaldi-Coste, de 17, no pueden reclamar el trono de Mónaco, según los acuerdos financieros negociados con sus respectivas madres. En cambio, la línea de sucesión favorece al príncipe heredero Jacques y a la princesa Gabriella, que acaban de cumplir seis años.