Categoría: GRAN BRETAÑA

  • Carlos III mantiene viva la tradición de los tartanes reales en Escocia

    Cuando visita las tierras altas de Escocia, el rey Carlos III se presenta como un guardián de una tradición milenaria: el tartán. Con su kilt ondeando bajo el cielo de Aberdeenshire, el monarca no solo honra su amor por Escocia, sino que también encarna el legado de la Casa de Estuardo, tejiendo su propia narrativa en los hilos de la historia. Desde su coronación en 2023, Carlos ha hecho del tartán un símbolo de su reinado, luciendo diseños que conectan el pasado con el presente, desde el exclusivo Balmoral hasta el recién creado King Charles III Tartan. Como señaló el Daily Telegraph, “el tartán del rey es más que una prenda; es un emblema de su compromiso con la cultura escocesa”. 

    El uso de tartanes por parte de Carlos III es un acto de preservación cultural. Como señala The Scotsman, “el tartán es un lenguaje tejido que cuenta historias de clanes, lealtades y lazos inquebrantables”. A diferencia de su hijo, el príncipe Guillermo, quien como Duque de Rothesay ha evitado el kilt en público, Carlos abraza el tartán con entusiasmo, como destaca la revista Tatler: “Con un legado tan rico y un monarca marcando el ejemplo, tal vez sea solo cuestión de tiempo antes de que Guillermo lo adopte”. Los tartanes de Carlos, desde el exclusivo Balmoral hasta el accesible Prince Charles Edward Stewart, no solo visten al rey, sino que tejen una narrativa de tradición, sostenibilidad y orgullo escocés, asegurando que el legado de los Estuardo perdure en cada hilo.

    A continuación, exploramos los tartanes asociados con Carlos III, sus orígenes, telas, tradiciones y su significado en el contexto de su reinado.

    El “King Charles III Tartan”: un homenaje a la coronación

    "King Charles III Tartan"
    “King Charles III Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)

    El 2 de septiembre de 2023, en el Braemar Gathering, Carlos III debutó un kilt tejido con el King Charles III Tartan, un diseño creado por la Scottish Tartans Authority para conmemorar su coronación el 6 de mayo de 2023. Según Tatler, este tartán de colores verde, azul y rojo “reconoce el fuerte apoyo de Su Majestad a la preservación de la cultura del vestido de las Tierras Altas y los tartanes escoceses”. Basado en el Balmoral Tartan de alrededor de 1850, el diseño incorpora un motivo de triple franja central (una ancha y dos estrechas), un rasgo característico de los tartanes reales que Carlos ha lucido previamente, como el Duke of Rothesay Hunting y el Lord of the Isles Hunting

    El rey Carlos III
    El rey Carlos III

    El tartán, tejido por Lochcarron of Scotland en Selkirk, utiliza lana 100% escocesa de ovejas Cheviot y Romney Marsh, obtenida a través del depósito de British Wool en Selkirk, garantizando trazabilidad regional. La tela, conocida como Strome, se produce en un telar de ancho simple adaptado para replicar detalles históricos, como el borde de orillo en espiga, que evita que el kilt se deshilache . Los colores, inspirados en tintes naturales del siglo XVIII, reflejan tonos suaves que evocan los tartanes históricos, un guiño a la admiración de Carlos por la artesanía tradicional. El tartán fue registrado en el Scottish Register of Tartans.

    El “Balmoral Tartan”, exclusivo de la realeza

    “Balmoral Tartan”
    “Balmoral Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)

    El Balmoral Tartan, diseñado alrededor de 1850 por el príncipe Alberto, consorte de la reina Victoria, es el tartán más exclusivo asociado con la familia real británica. Según Kinloch Anderson, “es el tartán más protegido de todos, reservado únicamente para el monarca reinante, los miembros de la familia real y el gaitero del soberano”. Inspirado en los paisajes de la finca de Balmoral, este tartán gris, rojo y negro es un emblema de la conexión de la monarquía con Escocia. 

    Carlos, como príncipe de Gales, encargó dos variaciones: una con un sobrecheque verde para una chaqueta a medida y otra con un sobrecheque azul, utilizada para tapicería en Birkhall- El Balmoral Tartan, según The Daily Mail, fue usado por Carlos en su juventud, incluyendo una fotografía de su 18º cumpleaños en 1966, y sigue siendo un símbolo de su amor por Escocia. Su exclusividad se mantiene estrictamente, con el personal de Balmoral usando un tweed gris en lugar del tartán, informó The Scotsman.

    El “Royal Stewart Tartan”, herencia de la Casa de los Estuardo

    “Royal Stewart Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)
    “Royal Stewart Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)

    El Royal Stewart Tartan, con su vibrante fondo rojo atravesado por franjas amarillas, blancas, azules y negras, es el tartán más reconocible asociado con la realeza británica. Sus orígenes se remontan a la Casa de Estuardo, con registros que lo vinculan al rey Jorge IV, quien lo lució durante su histórica visita a Escocia en 1822. Aunque hay rumores de su uso por los partidarios de Bonnie Prince Charlie en el levantamiento jacobita de 1745, esto no está confirmado. 

    Carlos III ha usado el Royal Stewart Tartan en múltiples ocasiones, incluyendo una recepción en el extremo norte de Escocia en julio de 2025. Su popularidad, impulsada por la reina Victoria, hizo imposible restringirlo exclusivamente a la realeza, pero sigue siendo un favorito de Carlos, quien lo llevó en eventos como el Ghillie Ball en Balmoral. Una variante, el Dress Stewart Tartan, con grandes áreas blancas, fue usado por Carlos en una visita a Edimburgo en 1979 y por Isabel II en forma de faja de seda.

    Carlos III

    El 28 de julio de 2025, Carlos III (en la foto de arriba) llegó a Scrabster Harbour en Caithness, luciendo un kilt en el Royal Stewart Tartan, un diseño que, según The Daily Mail, resaltó su “afecto de toda la vida” por esta región del norte de Escocia. La visita, organizada por la Nuclear Decommissioning Authority para conmemorar el 70º aniversario del sitio nuclear de Dounreay, vio al rey en un kilt rojo vibrante, combinado con una chaqueta gris y un sporran marrón, saludando a cadetes navales y voluntarios de la Royal National Lifeboat Institution.

    El “Prince Charles Edward Stewart Tartan”: un vínculo con Escocia

    “Prince Charles Edward Stewart Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)
    “Prince Charles Edward Stewart Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)

    El Prince Charles Edward Stewart Tartan, una variante del Royal Stewart con menos cuadrados rojos, es otro diseño que Carlos ha adoptado con orgullo. Según The Daily Mail, el rey lo lució durante su primera visita a Escocia como monarca en 2022, en el Parlamento Escocés y en la Catedral de St. Giles, donde participó en la vigilia por el féretro de su madre. Este tartán, que data del siglo XIX y fue usado por los hombres del Regimiento 72nd Duke of Albany’s Own, refleja el “amor y respeto” de Carlos por Escocia, según el kiltmaker Gordon Nicolson. A diferencia del Balmoral, este tartán no está restringido, lo que lo hace accesible para quienes deseen emular al rey.

    El “Balmoral Glen Gelder Tartan”: un vínculo con la historia antigua de Escocia

    “Balmoral Glen Gelder Tartan”
    “Balmoral Glen Gelder Tartan” (Foto: Scottish Register of Tartans)

    En noviembre de 2024, se presentó el Balmoral Glen Gelder Tartan, diseñado para el uso exclusivo en el castillo de Balmoral, tanto en muebles como en uniformes del personal. Inspirado en un fragmento de tartán rural de las Tierras Altas hallado en Glen Affric, datado entre 1500 y 1600, este diseño es el tartán más antiguo conocido en Escocia, posiblemente originado durante los reinados de James V, María Estuardo o James VI y I. Según John McLeish, “los tonos específicos del tartán personal de Su Majestad permiten disfrutar de los suaves matices admirados por el rey”. Este tartán, registrado en el Scottish Register of Tartans, estará disponible en productos limitados para el público en Balmoral a partir de 2025.

    Artículo original de Monarquias.com con información de Tatler, Scottish Daily Express, The Scotsman, The Daily Mail y The Daily Telegraph

  • El caso Epstein aún persigue al príncipe Andrés, seis años después de la muerte del pedófilo

    El príncipe Andrés, hermano del rey británico Carlos III, ha vuelto a ser el centro de atención en el caso de Jeffrey Epstein tras los recientes interrogatorios de Ghislaine Maxwell, la exsocia del pedófilo, condenada por tráfico sexual, con altos funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). Ocurre cuando se cumplen seis años de la muerte de Epstein en una prisión de Nueva York, que las autoridades estadounidenses sentenciaron en junio de este año que se trató de un suicidio.

    Ghislaine Maxwell, quien cumple una sentencia de 20 años en una prisión de Florida, habló sobre el príncipe Andrés durante una serie de reuniones de dos días con el Vicefiscal General Todd Blanche en Tallahassee, Florida, a finales de julio de 2025. Estas conversaciones, descritas como un intento del presidente Donald Trump de controlar el escándalo Epstein, han generado especulaciones sobre nuevas repercusiones legales y públicas para Andrés, quien ha negado repetidamente cualquier delito relacionado con las acusaciones de abuso sexual en su contra.

    El caso Epstein puede volverse nuevamente en contra del príncipe Andrés

    Príncipe Andrés, duque de York
    El hermano del rey, que siempre negó los hechos, llegó a un acuerdo amistoso en febrero de 2022 con Virginia Giuffre, de 40 años, quien le acusó de haberla agredido sexualmente en 2001, cuando tenía 17 y formaba parte de la red de tráfico de menores dirigida por Jeffrey Epstein.

    Maxwell, de 63 años, fue condenada en 2021 por reclutar y traficar con menores para Epstein, un financiero estadounidense que se suicidó en 2019 mientras aguardaba juicio por cargos de tráfico sexual. Maxwell, conocida por su red de contactos entre la élite global, fue una figura clave en la introducción de Epstein a personalidades de alto perfil, incluido el príncipe Andrés, a quien conoció en la década de 1980 mientras estudiaba en Oxford. Andrés y Epstein fueron presentados a través de Maxwell en 1999, aunque otros informes sugieren que su relación pudo haber comenzado en los años 90. Esta conexión ha sido un punto de controversia constante, especialmente tras las acusaciones de Virginia Giuffre, quien afirmó que fue traficada por Epstein y Maxwell para tener relaciones sexuales con Andrés cuando era menor de edad en 2001.

    Durante los interrogatorios de julio de 2025, Maxwell fue cuestionada sobre “cientos de nombres”, entre los que se cuenta el príncipe británico, según informó The Daily Mail. Una fuente citada por el medio afirmó que fue la primera vez que Maxwell fue interrogada específicamente sobre el príncipe por las autoridades gubernamentales. El abogado de Maxwell, David Oscar Markus, confirmó que ella respondió “cada pregunta” durante las sesiones, que duraron más de nueve horas, sin invocar privilegios ni negarse a contestar. Aunque los detalles exactos de lo que Maxwell dijo sobre Andrés no han sido revelados públicamente, el periódico The Mirror cita a una víctima de Epstein que afirmó que Maxwell tiene un conocimiento profundo de la relación del duque con Epstein, lo que podría ponerlo “extremadamente temeroso” de posibles revelaciones.

    Andrés, de 65 años, ha enfrentado acusaciones graves relacionadas con Epstein durante años. Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein, alegó en una demanda civil que tuvo relaciones sexuales con Andrés en tres ocasiones en 2001, cuando tenía 17 años, en Londres, Nueva York y la isla privada de Epstein en el Caribe. Una fotografía tomada en la casa de Maxwell en Londres, que muestra a Andrés con su brazo alrededor de Giuffre y Maxwell sonriendo al fondo, se convirtió en una prueba central en el caso. Aunque Andrés ha negado conocer a Giuffre y cuestionó la autenticidad de la foto en una desastrosa entrevista con la BBC en 2019, la imagen ha sido ampliamente aceptada como genuina por los tribunales y los medios.

    En febrero de 2022, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre, pagando una suma reportada de £12 millones (aproximadamente $16 millones), sin admitir responsabilidad. Este acuerdo marcó el fin de la demanda civil, pero no eliminó las sospechas públicas sobre su relación con Epstein y Maxwell. La convicción de Maxwell en 2021 por tráfico sexual reforzó la percepción de que las acusaciones de Giuffre eran creíbles, ya que un jurado estadounidense aceptó los testimonios de las víctimas de Epstein y Maxwell, lo que, según el exfiscal Bradley Simon, no augura bien para Andrés en caso de futuras investigaciones.

    El reciente interrogatorio de Maxwell ha reavivado el interés en el caso Epstein, especialmente en un contexto político volátil en EE.UU. El diario británico The Guardian señala que las reuniones de Maxwell con el DOJ se producen en medio de la presión sobre la administración Trump para divulgar archivos relacionados con Epstein, una promesa de campaña que no se ha cumplido completamente. La decisión del DOJ de no publicar ciertos documentos ha generado críticas entre los seguidores de Trump y víctimas de Epstein, lo que podría incentivar a las autoridades a buscar nueva información de Maxwell para mitigar el daño político.

    Expertos legales citados por The Mirror sugieren que Maxwell podría estar negociando una reducción de sentencia o incluso un indulto presidencial a cambio de información sobre figuras prominentes asociadas con Epstein. Alan Dershowitz, exabogado de Epstein, afirmó que Maxwell “sabe dónde están los cuerpos” y que su testimonio podría ser crucial, aunque advirtió que cualquier información debe ser verificada cuidadosamente debido a su historial de negación de las acusaciones en su contra. Si Maxwell proporciona pruebas creíbles que impliquen a Andrés en actividades ilícitas, podría enfrentarse a una nueva investigación criminal, a pesar de que las acusaciones de Giuffre ya fueron resueltas en el ámbito civil. La prensa británica cree que la información de Maxwell podría generar un “escrutinio renovado” sobre el papel del príncipe en la red de Epstein.

    Maxwell, en entrevistas previas desde prisión, ha defendido a Andrés, afirmando en 2022 a Sky News que sentía “pena” por su “querido amigo” y cuestionando la autenticidad de la foto con Giuffre. Sin embargo, su cooperación con el DOJ podría indicar un cambio de estrategia, especialmente si busca beneficios legales. Maxwell expresó emociones durante los interrogatorios, lo que sugiere que sus revelaciones podrían ser significativas, aunque su credibilidad sigue siendo cuestionada debido a sus negativas previas de responsabilidad en los crímenes de Epstein. Por su parte, el príncipe Andrés ha mantenido su inocencia, y sus representantes han declinado comentar sobre los recientes acontecimientos.

    Artículo original de Monarquias.com

  • La princesa Margarita sufría de “síndrome de alcoholismo fetal”, revela una nueva biografía

    Una nueva biografía no oficial escrita por Meryle Secrest sugiere que la fallecida princesa Margarita de Inglaterra, tía del rey Carlos III, podría haber padecido síndrome alcohólico fetal, una afección derivada de la exposición al alcohol durante el embarazo. Según el libro titulado Princess Margaret and the Curse: An Inquiry into a Royal Life, Secrest, nominada al Premio Pulitzer, reexaminó la vida de la princesa y encontró similitudes entre sus comportamientos y las características asociadas con la afección.

    El síndrome alcohólico fetal (SAF) se produce cuando un feto está expuesto al alcohol en el útero materno, lo que puede provocar dificultades de aprendizaje, problemas de regulación emocional y el desarrollo de rasgos faciales distintivos. Si bien la princesa carecía de algunas de las características físicas típicas del SAF, como labios lisos y ojos pequeños, Secrest argumenta que presentaba otros signos, como retraso en el crecimiento, cambios de humor y dificultades de aprendizaje.

    La princesa Margarita de Inglaterra (1930-2002)La princesa Margarita de Inglaterra (1930-2002)
    Hija menor del rey Jorge VI y hermana de Isabel II, la princesa Margarita de Inglaterra (1930-2002) es recordada por su belleza y su espíritu rebelde.

    La princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II, falleció en 2002 a los 71 años tras sufrir una serie de derrames cerebrales. Era conocida por su carácter rebelde y juguetón. Su tendencia a decir la verdad impulsivamente es un comportamiento frecuente en personas con síndrome de alcoholismo fetal. La autora analizó relatos que la describían como “traviesa” y “provocadora”, complementando sus observaciones con anécdotas sobre incidentes curiosos de su infancia.

    Uno de los episodios más notables citados trata de un accidente en el que la princesa se prendió fuego al cabello durante una cena de Navidad en Sandringham. El excaballero mayor Colin Burgess relató que la princesa era tan inconsciente del peligro que no se dio cuenta de que las llamas consumían su cabello hasta que alguien intervino para extinguirlo.

    Margarita de Inglaterra
    Margarita de Inglaterra y su madre, la reina Isabel

    Secrest también menciona el consumo regular de alcohol de la reina madre durante el embarazo de Margarita. La información de Burgess reveló que disfrutaba de ginebra con Dubonnet y vino durante todo el día. Sin embargo, según relatos históricos, los riesgos asociados al consumo de alcohol durante el embarazo no se comprendían del todo en aquel momento.

    Aunque el libro establece comparaciones entre Margarita y personas diagnosticadas con síndrome alcohólico fetal, no existen pruebas definitivas que respalden que padeciera esta afección. El Dr. Kenneth Jones, reconocido experto en SAF, identificó formalmente el síndrome en 1973, mucho después del nacimiento de la princesa.

    El síndrome alcohólico fetal es un trastorno crónico sin cura conocida. Sus efectos pueden variar considerablemente entre las personas afectadas y abarcan desde dificultades de aprendizaje hasta problemas físicos y emocionales. El tratamiento puede incluir terapia conductual, medicamentos para controlar síntomas específicos y apoyo educativo, informó el periódico The Daily Mail.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Esta terapeuta estadounidense dice ser fruto del amor secreto de la reina Victoria

    La reciente revelación de que una terapeuta estadounidense, Angela Webb-Milinkovich, podría ser descendiente de un supuesto romance secreto de la reina Victoria ha generado considerable interés y especulación en Gran Bretaña. La historiadora británica Fern Riddell ha señalado a Webb-Milinkovich como posible prueba viviente de una relación extramatrimonial que la reina supuestamente mantuvo con John Brown, un escocés que formó parte de su séquito.

    Se dice que John Brown, conocido por su cercanía a la monarca, salvó a la reina de un intento de asesinato. Su relación estuvo marcada por comentarios atrevidos e incluso coquetos sobre la apariencia de la reina, lo que ha intrigado a muchos historiadores y biógrafos a lo largo de los años.

    La reina Victoria y John Brown
    La reina Victoria y John Brown

    Las especulaciones sobre este romance se vieron alimentadas por un artículo de un periódico suizo que afirmaba que Brown y la reina Victoria se habían casado en 1866. Además, un clérigo confesó en su lecho de muerte haber casado a la pareja, lo que reforzó las teorías sobre su relación. Esto dio lugar a rumores de que Mary Ann Brown, bisabuela de Webb-Milinkovich, era fruto de esta relación secreta.

    En una entrevista con The Times, Angela Webb-Milinkovich expresó su confianza en la posibilidad de que su linaje pudiera estar arraigado en esta historia. “Estoy bastante segura de que esta teoría tiene cierta validez. Es algo que nunca pude confirmar personalmente. La historia que escuché durante mi infancia es que John Brown y la reina Victoria tuvieron una relación romántica”, comentó.

    Angela Webb-Milinkovich
    Angela Webb-Milinkovich

    Webb-Milinkovich también mencionó un viaje en barco que la pareja hizo, tras el cual nació un hijo que formaría su familia: “Hicieron un largo viaje en barco. Después de eso, nació un hijo, y de ese hijo surgió mi linaje”, añadió.

    El supuesto romance se retrató en la gran pantalla en la película de 1997 “La Señora Brown”, protagonizada por la reconocida actriz Judi Dench, quien recibió una nominación al Oscar por su papel como la Reina.

    Si bien muchos historiadores han descartado la idea de una relación romántica entre ambos, Riddell afirma haber descubierto nuevas pruebas que podrían indicar lo contrario. “Su relación ha sido minimizada y desinformada. Espero devolverle a John Brown su lugar en la historia y su legado, que es haber sido el consorte real de Victoria durante 20 años“, declaró.

    Además, en 2024, se descubrió una extraordinaria colección de prendas personales de la Reina Victoria en un armario tras más de 120 años de ocultación. Entre los artículos se encontraban piezas como bragas voluminosas, un kimono y delicadas zapatillas.

    Estas reliquias históricas se han conservado durante generaciones dentro de la misma familia aristocrática desde que fueron donadas a una de las damas de compañía de la soberana, que murió en enero de 1901.

    Artículo original de Monarquias.com

  • ¿Tuvo la reina Victoria un matrimonio y un hijo secretos con su caballerizo?

    Un nuevo libro publicado en el Reino Unido por la historiadora Fern Riddell y Angela Webb-Milinkovich, descendiente de John Brown, afirma que la reina Victoria (1837-1901) pudo haber tenido un hijo secreto con su sirviente escocés y llega a decir que se casaron y tuvieron un hijo secreto.

    Webb-Milinkovich ha expresado su disposición a investigar la veracidad de su propia historia familiar, que afirma descender de un hijo secreto de la pareja. “Estoy bastante segura de que esta historia tiene cierta legitimidad. Para mí, es simplemente una historia divertida que mi familia comparte“, declaró.

    Riddell, por su parte, afirmó haber encontrado pruebas sustanciales que sugieren un romance entre Victoria y Brown. Para comprender mejor esta afirmación, es importante remontarse al pasado. Tras la muerte de su esposo, el príncipe Alberto, en 1861, Victoria se retiró del mundo y se volvió cada vez más dependiente de Brown, quien había sido uno de los sirvientes más cercanos de la corte desde 1848.

    John Brown con la reina Victoria
    John Brown con la reina Victoria y sus hijos.

    La reina no dudó en demostrar su afecto por Brown aumentando su salario e incluso incluyendo su imagen en los retratos oficiales. Su muerte fue lamentada oficialmente, y la Circular de la Corte describió el evento como un “profundo pesar” para la Reina.

    Aunque Victoria descartó los rumores de una aventura como “chismorreos de la alta sociedad”, la colección de Riddell presenta evidencia de lo contrario. Entre las pruebas más impactantes se encuentra una fotografía de un molde de la mano de Brown, encargada por Victoria poco después de su muerte en 1883. Este gesto evoca una práctica similar que tuvo con Alberto, demostrando un profundo vínculo emocional.

    Además, un diario familiar Brown, sin editar, revela detalles íntimos de la relación entre ambos. En un pasaje, Victoria describe a Brown como su “amado John” y utiliza términos cariñosos que refuerzan el vínculo especial que compartían. Una nota manuscrita también expresa sus sentimientos por él. Sin embargo, los críticos argumentan que Victoria se refería frecuentemente a Brown como amigo, lo que sugiere que su relación podría interpretarse de forma más platónica. Riddell rebate esta opinión, afirmando que el uso de estos términos no debería ocultar los profundos sentimientos que existían entre ellos.

    La reina Victoria y John Brown
    La reina Victoria y John Brown

    Además, la historiadora enfatiza que la imagen de la Reina como una mujer reservada pudo haber eclipsado su verdadera identidad femenina. “Es esencial restaurar la feminidad de Victoria”, argumenta Riddell. Incluso sugiere la posibilidad de un matrimonio irregular entre ellos, algo común en Escocia en aquella época. Una confesión tardía de un capellán de la Reina mencionó arrepentimiento por haber realizado tal ceremonia. Aunque esta información ha sido controvertida a lo largo de los años, Riddell cree que merece una consideración más detenida.

    Recientemente, Webb-Milinkovich compartió una historia familiar sobre un supuesto hijo fruto de la relación entre Victoria y Brown. Afirma que su familia solía mencionar esta historia en reuniones sociales: “Crecimos escuchando que John Brown y la Reina Victoria tuvieron una relación romántica y que terminaron teniendo un hijo”, dijo. La veracidad de esta afirmación sigue siendo incierta, pero Riddell considera que vale la pena investigar esta hipótesis. Para validar esta teoría, sería necesario realizar pruebas de ADN a los descendientes de Victoria para determinar si existe algún vínculo sanguíneo con Webb-Milinkovich.

    “Estoy dispuesta a hacerme la prueba y aceptar los resultados”, dijo Webb-Milinkovich al ser entrevistado por The Times. “Estoy orgullosa de mi historia familiar y me encantaría que se hiciera pública si es legítima”. La búsqueda de respuestas no solo podría ofrecer una nueva perspectiva sobre la vida de la reina Victoria, sino también arrojar luz sobre aspectos menos conocidos de la historia real británica.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Un joven rey en formación: cómo están preparando al príncipe Jorge para el trono británico

    El 22 de julio de 2025, el príncipe Jorge, segundo en la línea de sucesión al trono británico, celebró su duodécimo cumpleaños con una fotografía encantadora tomada en Norfolk. Capturado por el fotógrafo Josh Shinner, el joven príncipe aparece sonriendo, apoyado en una valla de madera rústica, vestido con una camisa a cuadros blancos y un chaleco caqui, complementado con una pulsera de hilos azules al estilo de Taylor Swift. La imagen, compartida por el Palacio de Kensington, desató comentarios de los seguidores reales, quienes destacaron su sorprendente parecido con su padre, el príncipe Guillermo, a esa edad. Pero más allá de los rasgos físicos, Jorge comparte con su padre un destino singular: liderar algún día la familia real británica como rey.

    A diferencia de su padre, quien según relatos recibió “lecciones de rey” de la fallecida reina Isabel II durante sus días escolares, los príncipes de Gales, Guillermo y Kate, adoptan un enfoque más pausado con su hijo mayor. Ingrid Seward, redactora jefe de la revista Majesty, explicó a The Daily Mail que no hay prisa por iniciar a Jorge en un entrenamiento real formal. “No lo presionarán, no hay necesidad de hacerlo. No son ese tipo de padres, pero lo alentarán cuando muestre interés”, afirmó Seward. Este enfoque busca que Jorge se acostumbre gradualmente a su futuro rol, participando en eventos públicos que disfrute, como tés en el Palacio de Buckingham o partidos deportivos junto a su padre.

    Un momento significativo ocurrió en mayo de 2025, cuando Jorge, sin sus hermanos Charlotte (10 años) y Louis (7 años), asistió a un té en el Palacio de Buckingham para conmemorar el 80º aniversario del Día de la Victoria en Europa. Elegante con un traje y corbata azul, el joven príncipe conversó con veteranos de la Segunda Guerra Mundial, mostrando cortesía y atención. Richard Fitzwilliams, experto real, describió el evento como “inesperado pero oportuno”, destacando su éxito y anticipando más apariciones similares. “Jorge está bendecido con padres que lo preparan de manera práctica y privada para sus deberes”, añadió.

    La preparación de Jorge no se limita a eventos públicos. Según Fitzwilliams, sus padres y abuelos lo están guiando en privado, enseñándole sobre sus futuras responsabilidades, que incluyen no solo el trono, sino probablemente el liderazgo de la Mancomunidad. Sin embargo, Joe Little, editor de Majesty, subrayó que los príncipes de Gales son selectivos con las apariciones públicas de sus hijos. “No veremos mucho más de Jorge, ni de sus hermanos, pronto. Su prioridad es la educación y la mayor normalidad posible”, afirmó. Además de eventos emblemáticos como el desfile por el cumpleaños del rey o Wimbledon, George se enfrenta al próximo desafío de cambiar de escuela en otoño de 2026, con Eton College, donde estudió su padre, como posible destino.

    Un video conmovedor, lanzado el mismo día de su cumpleaños, mostró a Jorge jugando con sus hermanos durante la sesión fotográfica en Norfolk. Las imágenes, llenas de risas y complicidad, capturaron a los tres hermanos caminando de la mano y a Jorge y Carlota levantando a un sonriente Louis. Este vistazo detrás de escena reflejó la intención de Guillermo y Kate de equilibrar la vida pública de Jorge con momentos de infancia despreocupada.

    Desde su nacimiento el 22 de julio de 2013 en el Hospital St. Mary de Londres, Jorge ha estado en el centro de atención. Su primera aparición pública, en los brazos de Kate y Guillermo frente al ala Lindo, marcó el inicio de su vida bajo los reflectores. Ahora, mientras estudia en Lambrook School en Berkshire, sus padres se preparan para su transición a la educación secundaria, con especulaciones sobre Eton o Marlborough, la escuela de Kate, como posibles opciones.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Fort Belvedere: un refugio de la realeza con mucha historia y algún escándalo

    Enclavado en la frondosa extensión del Gran Parque de Windsor, Fort Belvedere se alza como testigo silencioso de siglos de historia real. Sus torres góticas y extensos terrenos susurran historias de opulencia, romance y una abdicación trascendental que sacudió a la monarquía británica. Esta casa de campo, catalogada como Grado II*, encaramada en Shrubs Hill, en Surrey, ha evolucionado de una caprichosa locura a un escenario crucial para uno de los episodios reales más dramáticos del siglo XX.

    La historia comienza a mediados del siglo XVIII, cuando Henry Flitcroft construyó la estructura original, entonces llamada Torre de Shrubs Hill, entre 1750 y 1755 para el príncipe Guillermo Augusto, duque de Cumberland, hijo menor del rey Jorge II. Diseñada como casa de verano, su forma triangular y con torretas era más artística que funcional: una auténtica locura que ofrecía vistas panorámicas de siete condados desde su torre de asta. Enclavada entre densas plantaciones y con vistas al río Virginia Water, era un refugio para el ocio, no para la defensa, a pesar de su nombre militar. Grabados de 1753 y 1754 capturan su encanto inicial, describiéndola como el “Nuevo edificio en Shrubb’s Hill”.

    Fort Belvedere, el castillo donde abdicó el rey Eduardo VIII
    Fort Belvedere, el castillo donde abdicó el rey Eduardo VIII

    Para la década de 1820, los modestos inicios del fuerte dieron paso a la grandeza. El arquitecto Jeffry Wyatville, encargado de remodelar el Castillo de Windsor durante el reinado de Jorge IV, amplió Fort Belvedere para convertirlo en una residencia digna con un coste de 4.000 libras esterlinas. Añadió un comedor octogonal donde el rey cenaba regularmente, realzando su estética neogótica con ladrillos revestidos con un lavado que imitaba la piedra. Las pretensiones militares del fuerte eran puramente decorativas, con 31 cañones —fundidos entre 1729 y 1749— utilizados para saludos ceremoniales hasta 1907, controlados por un bombardero alojado en una cabaña anexa.

    La reina Victoria reconvirtió Fort Belvedere en casa de té, abriéndolo al público en la década de 1860. Para 1910, servía como residencia de gracia y favor para Sir Malcolm Murray, interventor del Príncipe Arturo, Duque de Connaught, quien vivía cerca, en Bagshot Park. Las ampliaciones realizadas entre 1911 y 1912, que incluían un ala de servicio y pabellones de entrada, fueron demolidas posteriormente, pero el comedor y los salones del fuerte se ampliaron. Tras la partida de Murray, la casa cayó en el abandono, con informes de “cuyas capas de polvo, puertas astilladas y suelos hundidos” para 1929.

    El capítulo más infame del fuerte comenzó en 1929, cuando el rey Jorge V se lo cedió a su hijo mayor, Eduardo, príncipe de Gales. Eduardo, posteriormente rey Eduardo VIII, transformó la ruinosa finca en un moderno refugio, invirtiendo 21.000 libras esterlinas (equivalentes a 1,84 millones de libras esterlinas actuales) en reformas. Instaló una piscina, una pista de tenis, establos, calefacción central, baños en suite y un baño de vapor, comodidades poco comunes en los hogares británicos de la época. El salón, diseñado a imagen de un pabellón de caza escocés, fue un raro superviviente de sus cambios. La pasión de Eduardo por el fuerte se extendió a sus jardines, donde trabajó junto a la diseñadora Norah Lindsay para crear vibrantes bordes, priorizando brevemente la horticultura sobre el golf.

    Fort Belvedere se convirtió en el santuario de Eduardo, un lugar para el entretenimiento y el romance. Fue aquí donde su relación con Wallis Simpson, una estadounidense divorciada en dos ocasiones, se profundizó, desatando una crisis constitucional. En diciembre de 1936, tras un reinado de tan solo 325 días, Eduardo firmó el Instrumento de Abdicación en el fuerte, ante la presencia de sus hermanos, incluido el futuro Jorge VI. El acto, impulsado por su determinación de casarse con Simpson, marcó un punto de inflexión en la historia real. Multitudes se congregaron a las puertas, ajenas al drama que se desarrollaba en su interior. El discurso radiofónico de Eduardo a la nación tuvo lugar desde el Castillo de Windsor, y pronto partió hacia Austria, donde posteriormente se casó con Simpson en Francia en 1937.

    Tras su abdicación, Fort Belvedere permaneció prácticamente vacío. Durante la Segunda Guerra Mundial, albergó la Oficina de los Comisionados de Tierras de la Corona, evacuada de Londres. En 1955, Gerald Lascelles, primo de la reina Isabel II, alquiló Fort Belvedere por 99 años, restaurando la abandonada propiedad. Eliminó gran parte de las modernizaciones de Eduardo, conservando únicamente la piscina y las almenas. En 1976, el contrato de arrendamiento pasó a manos de un hijo del Emir de Dubái, y desde principios de la década de 1980 hasta 2021, el multimillonario canadiense Galen Weston y su esposa Hilary lo ocuparon. La familia Weston permanece, manteniendo estrechos vínculos con la realeza.

    Hoy en día, Fort Belvedere está cerrado al público; su finca de 23 hectáreas y sus jardines, catalogados como Grado I, constituyen un enclave privado dentro de la Corona. En 2022 y 2025, rumores apuntaban a que podría ser el hogar del príncipe Guillermo y Kate, atraídos por su proximidad al Castillo de Windsor y su encanto rural, aunque optaron por Adelaide Cottage. Los cañones del fuerte, antaño símbolos de su pasado seudomilitar, han desaparecido, pero su legado perdura, ligado a la abdicación de Eduardo y a su función como lugar de retiro real.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Los príncipes de Gales podrían mudarse a Fort Belvedere, el castillo donde abdicó el rey Eduardo VIII

    El príncipe Guillermo y la princesa Kate están considerando mudarse, en busca de más espacio y privacidad para su familia, a Fort Belvedere, una mansión histórica ubicada cerca del Castillo de Windsor donde, hace 79 años, el rey Eduardo VIII firmó su abdicación.

    Durante los últimos tres años, el Príncipe y la Princesa de Gales han criado a sus hijos en Adelaide Cottage, un tranquilo refugio enclavado en los terrenos del Castillo de Windsor. Sin embargo, esta modesta casa de cuatro habitaciones no estaba destinada a ser la residencia permanente de Guillermo, Catalina y sus hijos, el Príncipe Jorge, la Princesa Carlota y el Príncipe Luis.

    Fuentes cercanas a la familia real informaron a The Mail on Sunday que la pareja real está considerando mudarse a una propiedad más espaciosa. Una opción que se está considerando es Fort Belvedere, una impresionante mansión neogótica enclavada en un rincón apartado del Gran Parque de Windsor.

    Guillermo y Kate: posible mudanza a Fort Belvedere

    Fort Belvedere, el castillo donde abdicó el rey Eduardo VIII
    Vista aérea de Fort Belvedere, una casa de campo del siglo XVIII en Windsor Great Park, antigua residencia del rey Eduardo VIII, el 5 de julio de 1976. (Foto: Central Press/Hulton Archive/Getty Images)

    Construido en el siglo XVIII, Fort Belvedere fue la residencia favorita de Eduardo VIII, quien vivió allí antes y después de su abdicación para casarse con Wallis Simpson. Fue aquí donde firmó los documentos que sellaron su famosa abdicación en 1936.

    La extensa finca, catalogada como Patrimonio de Grado II, se extiende por 24 hectáreas y cuenta con una piscina al aire libre y una pista de tenis, características que atraen especialmente a Catalina y Carlota, ambas entusiastas del tenis.

    Además, la casa de campo conocida como “The Fort” incluye un jardín de rosas, un jardín amurallado, un huerto, un gran invernadero, establos, dos lagos, pastos y tres casas para el personal. Los cañones utilizados en el Levantamiento Jacobita se colocaron antiguamente a lo largo de sus muros.

    Una fuente con buenos contactos declaró al Ministerio de Asuntos Exteriores: “Sienten que el espacio en Adelaide Cottage se les ha quedado pequeño y necesitan algo más grande. Este es el nuevo hogar perfecto para ellos. Con piscina y pista de tenis, a Carlota le encanta jugar al tenis”.Aunque la pareja está considerando sus opciones, fuentes indican que no hay una mudanza inminente. Guillermo y Catalina, ambos de 43 años, han sido vinculados con una posible mudanza a Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones en Windsor, donde reside el príncipe Andrés; sin embargo, este se ha resistido a la presión del rey para que desaloje la propiedad.

    Aunque la pareja está considerando sus opciones, fuentes indican que no hay una mudanza inminente. Guillermo y Catalina, ambos de 43 años, han sido vinculados con una posible mudanza a Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones en Windsor, donde reside el príncipe Andrés; sin embargo, este se ha resistido a la presión del rey para que desaloje la propiedad.

    Según informes, también existía un plan alternativo para que el príncipe y la princesa se mudaran a un ala del Castillo de Windsor; sin embargo, esta opción parece ya no ser viable. La familia se mudó del Palacio de Kensington en Londres a Adelaide Cottage en agosto de 2022, acompañada de sus hijos: Jorge (12), Carlota (10) y Luis (7). Esta mudanza coincidió con un período difícil para la Familia Real, marcado por el fallecimiento de la Reina Isabel en Balmoral unas semanas después.

    Adelaide Cottage también proporcionó un entorno privado y tranquilo para la recuperación de Kate tras el tratamiento contra el cáncer que le diagnosticaron el año pasado. Fuentes cercanas afirman que la mudanza a una propiedad más grande representaría una nueva etapa para la familia.

    Además, el príncipe Guillermo y Kate están evaluando opciones de educación secundaria para el príncipe Jorge, siendo Eton, con una matrícula anual que supera las 63.000 libras esterlinas, la principal candidata.

    La privacidad y un entorno rural son prioridades importantes para la pareja y se espera que sigan siendo factores importantes si deciden mudarse a The Fort. Eduardo VIII revitalizó este edificio histórico, que anteriormente servía como salón de té de verano de la Reina Victoria, con la instalación de una piscina, una pista de tenis e incluso un baño turco.

    Durante las dos décadas siguientes a su partida, la propiedad permaneció prácticamente desocupada hasta 1956, cuando Gerald Lascelles, primo de la reina Isabel, se instaló allí. Originalmente una mansión con entre 30 y 40 habitaciones, se cree que redujo la estructura a ocho.

    A principios de la década de 1980, fue alquilada al multimillonario canadiense Galen Weston y a su esposa, Hilary. Los Weston construyeron una granja de caballos en la propiedad y recibieron a invitados distinguidos como la reina Isabel II y el príncipe Felipe durante las celebraciones del 60.º cumpleaños de Hilary en una gran carpa junto a la casa.

    Galen Weston falleció en 2021 a los 80 años; sin embargo, su familia continuó residiendo en la propiedad, propiedad de Crown Estate.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Un popular comediante alemán dice ser descendiente del rey británico Eduardo VIII, tatarabuelo de Carlos III

    Lo que hay que saber:

    • Hape Kerkeling hizo investigaciones genealógicas que lo llevaron a hallazgos sorprendentes durante la pandemia.
    • El comediante afirma que encontró que su abuela Bertha era hija “ilegítima” del rey británico.
    • Eduardo VII, que reinó entre 1901 y 1910, fue conocido por sus muchos amores y aventuras extramaritales.

    El popular comediante alemán Hape Kerkeling dice haber descubierto que es es bisnieto del rey Eduardo VII de Gran Bretaña (1841-1910) mediante pruebas de ADN e investigaciones genealógicas. 

    “Es gracioso, pero es muy en serio”, dijo Kerkeling al periódico alemán Zeit. Relató que aprovechó la pandemia de Covid-19 para hacerse inicialmente una prueba de ADN llevado por la curiosidad, ya que tiene parientes holandeses, británicos, polacos e italianos. 

    ¿Es el comediante alemán Hape Kerkeling descendiente de un rey británico?

    Hape Kerkeling
    Hape Kerkeling. Foto: Fränkischer Tag

    El comediante relató en la entrevista que recibió una carta del pueblo de la región de Bohemia de donde es originaria su abuela, y en la que una señora le decía que su abuela era hija del rey Eduardo VII, hijo de la reina Victoria y del príncipe alemán Alberto de Sajonia-Coburgo. 

    En la carta, se le rebeló al comediante que el certificado de nacimiento de su abuela decía que era “ilegítima”. Cuando encontró más evidencia de su ascendencia real, le irritó que su querida abuela Bertha le hubiera ocultado este “secreto increíble”, dijo Kerkeling . 

    Kerkeling, que creció con su abuela en Recklinghausen después de la temprana muerte de su madre, escribió un libro (“Dale un poco de tiempo”) sobre sus descubrimientos y en el que habla, entre otras cosas, de su infancia en los años 70, informó la Deutsche Presse-Agentur.

    Obituario: Miguel de Grecia, el príncipe que renegó de su herencia y se convirtió en historiador (1939-2024)

    Siendo Príncipe de Gales, Eduardo VII se casó con la princesa Alejandra de Dinamarca en 1863, pero fue conocido por sus muchos amores y aventuras extramaritales. 

    Entre sus amantes más famosas estaban Lillie Langtry, una actriz irlandesa, y Alice Keppel, una aristócrata británica que fue la bisabuela de la actual reina consorte, Camilla.

    Aunque su vida privada fue objeto de controversias, Eduardo VII es recordado como un monarca innovador y progresista que trabajó para modernizar Gran Bretaña y promover la cultura, el arte y las nuevas tecnologías durante su reinado, la “Era Eduardiana”.

    Monarquias.com

  • La salud de la princesa de Gales: Catalina participará de un desfile militar el 8 de junio

    La princesa Catalina de Gales, todavía convaleciente tras ser sometida a una operación abdominal en enero, asistirá a un evento militar de alto nivel el 8 de junio, según anunció el Ministerio de Defensa británico.

    Catalina (Kate Middleton), esposa del príncipe Guillermo, no es vista en público desde el Día de Navidad aunque el pasado lunes el medio estadounidense TMZ publicó una foto de la princesa en un automóvil y en compañía de su madre.

    La princesa Catalina, que fue operada el 16 de enero, pasará en junio revista a los soldados dentro de los actos relacionados con el aniversario del rey Carlos III, dijo el ministerio. Sin embargo, el Palacio de Kensington aún no confirmó su participación en el evento.

    El evento al que podría asistir la princesa de Gales es parte de las celebraciones oficiales del cumpleaños de su suegro, el rey Carlos III. Tradicionalmente, el cumpleaños del monarca s celebrado en junio, una época que ofrece mejor clima para eventos públicos.

    El rey Carlos, que actualmente está siendo tratado de un cáncer, tiene previsto pasar revista a las tropas en el evento principal de los actos de cumpleaños, el “Trooping the Colour”, un masivo desfile militar que tendrá lugar el 15 de junio, según el comunicado del Ministerio.

    La salud de la princesa de Gales: el palacio de Kensington dijo que “está bien”

    Guillermo, príncipe de Gales, y su esposa Catalina en mayo de 2023, tras la coronación del rey Carlos III.
    Guillermo, príncipe de Gales, y su esposa Catalina en mayo de 2023, tras la coronación del rey Carlos III.

    Extremadamente popular en el Reino Unido, Catalina ingresó en la London Clinic a mediados de enero para someterse a una intervención quirúrgica abdominal de la que también se desconoce la naturaleza, aunque medios británicos afirman que no se trata de un cáncer. 

    Tras la operación, la princesa de Gales, de 42 años, pasó 13 días en el hospital para continuar una larga convalecencia en su casa Adelaide Cottage, en el Castillo de Windsor, en compañía del príncipe Guillermo y de sus tres hijos, los príncipes Jorge, Carlota y Luis.

    El 29 de febrero, el Palacio de Kensington emitió una declaración sobre la salud de la princesa Catalina, después de que los medios británicos y las redes sociales se vieran colmados de conjeturas sobre su paradero y su verdadero estado.

    Según el palacio, la princesa no realizará apariciones públicas hasta finales de marzo, cuando se espera que retome sus compromisos oficiales dos meses tras una cirugía abdominal programada a la que fue sometida el 17 de enero. 

    En la última actualización sobre su salud, un portavoz intentó tranquilizar a los seguidores de la realeza diciendo: “El Palacio (…) dejó claro en enero los plazos de recuperación de la princesa y solo proporcionaríamos actualizaciones significativas. Esa orientación se mantiene”.

    El Palacio de Kensington, donde se encuentran las oficinas de los príncipes de Gales, reiteró sin embargo que la futura reina de Gran Bretaña está “bien” y recordó que planea regresar a trabajar en compromisos reales después de Semana Santa. 

    Las especulaciones tomaron mayor fuerza la semana pasada cuando el príncipe Guillermo renunció a última hora a asistir a una ceremonia en memoria de su padrino, el rey Constantino de Grecia, en el Castillo de Windsor, por “una razón personal”, según una comunicación oficial.

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