Categoría: EUROPA

  • Ladridos en el palacio real: La historia del rey que se creía perro

    La dinastía Wittlesbach, que reinó en Baviera hasta la Primera Guerra Mundial, es una de las más antiguas de Europa. Para mantener intachable su católico linaje, los Wittlesbach recurrieron a los matrimonios entre parientes demasiado cercanos, lo que jugó en contra. Cuando llegó el siglo XIX, la sangre de la familia real bávara estaba muy viciada y aquello empezaba a notarse en alguno de sus miembros. El rey Luis I, quien embelleció Múnich hasta convertirla en la “Atenas del Norte”, se mostró especialmente caprichoso cuando conoció a Lola Montes, una bailarina española por la que perdió la cabeza y el trono. El rey Maximiliano José I tuvo dos hermanas afectadas por dolencias mentales.

    La princesa María siempre vestía de blanco, de modo que pudiera ver cualquier mancha o partícula de polvo sobre sus ropas. Así, llegaba a cambiarse de vestido hasta cuatro o cinco veces por día. Su hermana, la princesa Alejandra, era una bellísima mujer de ojos azules que destacó por su erudición, sus obras literarias y sus tradiciones, pero a pesar de sus logros sufrió durante toda su corta vida numerosos ataques de locura. Se cuenta que, un día, a la edad de veintitrés años, sus padres la vieron caminar de forma extraña por los pasillos del palacio y, cuando le preguntaron qué le ocurría, la princesa contestó que, siendo una niña, se había tragado un piano de vidrio. Desde entonces, Amalia vivía con el temor a que el cristal se quebrara, por lo que atravesaba de lado las puertas para que pudiera pasar el piano, caminando con miedo a que se rompiera en mil pedazos. (más…)