Categoría: ASIA

  • Pomposo funeral por el príncipe Mohammad bin Talal, tío del rey de Jordania y heredero del trono en los años 50

    Los hombres de la familia real de Jordania, liderados por el rey Abdallah II y el príncipe heredero Hussein, asistieron el viernes al funeral del príncipe Mohammad bin Talal, hermano del difunto rey Hussein, quien falleció a los 80 años de edad.

    Tras el entierro bajo el rito islámico en el Cementerio Real de Ammán, la corte hachemita anunció un período de siete días de luto por Mohammad Bin Talal, representante personal del rey Abdallah II y quien fuera príncipe heredero de Jordania entre los años 50 y 60.

    Quién fue el príncipe Mohammad bin Talal

    Nacido en octubre de 1940, Mohammad era el segundo hijo del rey Talal (1909-1972) y la reina consorte Zein Al Sharaff, un princesa real de orígenes egipcios y otomanos. Sus hermanos fueron el rey Hussein (1929-1999), el príncipe Hassan y la princesa Basma.

    El príncipe Mohammad terminó su educación primaria y secundaria en Amman, Suiza y el Reino Unido, y se inscribió en la Academia Militar de Bagdad en 1956 y 1957. Posteriormente se alistó en las Fuerzas Armadas de Jordania-Ejército Árabe, en el 1er Batallón de Guardias Reales Especiales.

    Mohammad ocupó varios puestos importantes y el más destacado de los cuales fue el de Príncipe Heredero, cargo que le confirió su hermano menor Hussein I cuando ascendió al trono en 1952. Una vez consolidado en el poder, Hussein I reemplazó a Muhammed por su otro hermano, el príncipe Hassan.

    Desde entonces, Mohammad bin Talal sirvió como escolta militar del rey Hussein, jefe del Consejo de Jeques Tribales y representante especial de su sobrino, Abdallah II. Además, se distinguió por sus contribuciones en los campos culturales, deportivos y juveniles.

    Al príncipe Mohammad le sobreviven su esposa, la princesa Taghrid, hija del difunto primer ministro jordano Hazza Al-Majali y dos hijos, los príncipes Talal (55 años) y Ghazi (54), nacidos de su matrimonio con la princesa Fyrial.

    Su muerte se produce en un momento difícil para la monarquía, un aliado cercano de Occidente que durante mucho tiempo ha sido visto como un bastión de la estabilidad, pero que ha luchado por contener las consecuencias económicas y de salud de la pandemia del coronavirus.

    A principios de este mes, la monarquía se vio sacudida por una extraña disputa pública después de que el príncipe Hamzah, el medio hermano de Abdallah II, fuera puesto bajo una forma de arresto domiciliario y acusado de estar involucrado en un complot respaldado por extranjeros. Hamzah afirmó que las autoridades estaban tratando de silenciar sus críticas a la corrupción y la mala gobernanza.

    Días después, Abdullah anunció que la “sedición” había sido “cortada de raíz” y que la disputa con Hamzah se había resuelto dentro de la familia real.

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  • Se deteriora la salud de la última reina de Nepal, contagiada por Covid-19 en la India

    La ex reina Komal Shah de Nepal, quien ingresó en un hospital de Katmandú después de haber contraído COVID-19, fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a complicaciones relacionadas con la respiración.

    Según la información del Hospital Norvic, la esposa del ultimo rey de Nepal fue mantenida con oxígeno de alto flujo en el momento en que su salud comenzó a deteriorarse.

    La ex reina consorte tiene 70 años. Su esposo, el rey Gyanendra, y su hija la princesa Prearana Singh también están recibiendo tratamiento en el mismo hospital por el coronavirus, pero se informó que están en condiciones normales.

    La ex reina resultó positiva junto con el ex rey Gyanendra luego de su regreso de un viaje a la India, donde habían participado en rituales religiosos en Har Ki Pauri, Haridwar, durante el Mahakumbh Mela.

    La pareja había regresado de la India, donde se había dado un baño sagrado en Haridwar’s Har Ki Pauri durante el Maha Kumbh, una festividad religiosa de videntes y devotos hindúes, dijo el Ministerio de Salud de Nepal.

    Según el diario Himalayan Times, cientos de personas se habían reunido en el aeropuerto de Katmandú para dar la bienvenida al ex rey Gyanendra y la reina Komal durante su regreso al país.

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  • Los ex reyes de Nepal, infectados de Covid-19 tras un viaje religioso a la India

    El último rey de Nepal, su esposa y su hija se encuentran internados en un hospital de Katmandú después de haber contraído Covid-19. Gyanendra Shah, de 73 años, y la ex reina Komal, de 70 años, fueron diagnosticados con la enfermedad el 20 de abril.

    Los ex reyes y la princesa Prearana Singh, fueron ingresados el sábado en el Hospital Internacional Norvic tras haber dado positivo en la prueba de coronavirus a su regreso de la India después de participar en el festival religioso “Maha Kumbh”.

    Un asistente del exrey, quien ejerció como secretario de prensa del palacio antes de la caída de la monarquía, confirmó que Gyanendra y Komal “no tienen complicaciones de salud y su condición es estable por ahora”.

    La pareja había regresado de la India, donde se había dado un baño sagrado en Haridwar’s Har Ki Pauri durante el Maha Kumbh, una festividad religiosa de videntes y devotos hindúes, dijo el Ministerio de Salud de Nepal.

    India, ahora epicentro de la pandemia de Covid-19, vive una verdadera catástrofe sanitaria y superó los 200.000 muertos por la enfermedad este miércoles, con más de 3.000 muertes registradas en 24 horas por primera vez, según datos oficiales.

    La explosión del número de casos, atribuida a una variante del virus y a las masivas manifestaciones políticas y religiosas de las últimas semanas, desbordaron a los hospitales, que carecen de camas, medicamentos y oxígeno.

    Según el diario Himalayan Times, cientos de personas se habían reunido en el aeropuerto de Katmandú para dar la bienvenida al ex rey Gyanendra y la reina Komal durante su regreso al país.

    Gyanendra Shah fue coronado rey de Nepal en 2001, días después de que su hermano mayor, Birendra Bir Bikram Shah Dev, y su familia fueran asesinados en una masacre en el Palacio Real de Katmandú.

    Una investigación culpó al hijo de Birendra, el príncipe heredero Dipendra, quien habría intentado suicidarse, quedando gravemente herido. Gyanendra perdió el tronoen 2008, después de que una revuelta popular lo obligó a abdicar, y la monarquía Shah fue abolida, convirtiendo al país en una república.

    Profundamente impopular cuando tomó el control directo de la nación en 2005, alegando que los partidos dominantes no habían logrado abordar la letal insurgencia maoísta, Gyanendra mantiene desde entonces un perfil bajo y ocasionalmente ha hecho apariciones públicas.

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  • La coronación del nuevo rey de Malasia, un ritual cargado de simbolismo y esplendor oriental

    La coronación del sultán Abdullah Shah como 16º Yang di-Pertuan Agong (gobernante supremo, o rey de Malasia), que se celebrará el próximo 30 de julio, se llevará a cabo en una ceremonia impregnada en las más antiguas y simbólicas costumbres malayas que, al mismo tiempo, reflejan la estatura de la curiosa monarquía constitucional, en la que los reyes no lo son de por vida, sino que son electos por períodos de cinco años. Tras prestar el juramento como jefe de Estado, el pasado 31 de julio, el sultán de Pahang será consagrado en una ceremonia resplandeciente en el palacio real de Istana Negara, residencial oficial de los monarcas en Kuala Lumpur, El palacio vestirá de fiesta, con la renovación de cortinas, paredes, alfombrado y mobiliario, mientras el día será declarado feriado nacional.

    El Palacio Istana Negara de Kuala Lumpur.
    El sultán de Pahang será entronizado 16° “Yang Di Pertuan Agon”.

    La ceremonia sirve para anunciar al mundo que Malasia tiene un nuevo “Agong” como jefe de estado y el protocolo es el mismo que se siguió en la coronación del primer monarca, en 1957, después de que Gran Bretaña concediera a Malasia su independencia. Desde entonces, quince reyes, pertenecientes a las nueve familia reales del país, fueron coronados. “Una cosa que es importante cuando celebramos una ceremonia de instalación es preservar las costumbres del sultanato malayo”, explicó Azuan Effendy Zairakithnaini, miembro del departamento de Costumbres del palacio real. “Aunque hemos llegado a los tiempos modernos, hay cosas que son la columna vertebral de nuestro estado y nación, esas tradiciones no deben ser abandonadas”, agrega.

    La ceremonia tiene lugar en el magnífico Balairong Seri (Salón del Trono) del palacio real.
    El 15° Agong, sultán de Kelantan, en su coronación en 2017.

    La ceremonia tiene lugar en el magnífico Balairong Seri (Salón del Trono) del palacio real, a donde el nuevo rey llegará acompañado por los portadores de las insignias reales, un elemento esencial que establece que el “Agong” es el líder nacional. En la parte posterior del trono hay un verso del Corán que reza “Allah otorga poder a quien quiera, y Allah le quita poder a quien quiera, el poder reside en Allah, y Él se lo da a la persona a quien Él desea”. El nuevo Agong vestirá un atuendo real llamado “Muskat“, el tocado real y la hebilla real, todos elementos importantes que han estado en uso desde la primera coronación hasta ahora. Este atuendo real es usado por el rey durante ciertas ceremonias importantes, como la coronación, su cumpleaños, la sesión de apertura del Parlamento y las visitas oficiales al extranjero

    El Muskat fue usado por el tercer rey, Tuanku Syed Putra Al-Haj Syed Hassan Jamalullail, rajá de Perlis, en 1960. Fue una creación del primer ministro Tunku Abdul Rahman y se llama “Muskat” porque los patrones artísticos se inspiraron en la ropa tradicional que usaban las personas en Omán. La capital de Omán es Muscat, por lo que el nombre “Muskat” se tomó de allí. Otras partes importantes del atuendo ceremonial son el tocado real, adornado con una joya en forma de media luna y una estrella de 14 puntas de oro blanco, y el Pendiente, que consiste en un cinturón en cuyo centro se encuentra la Hebilla Real de oro y decorada con 11 rubíes, que reflejan los 11 estados de Malasia Peninsular.

    Durante la ceremonia de instalación, se presentará el Corán al rey. Otro momento interesante durante la ceremonia, que se puede decir que es el clímax, es cuando se entrega al rey la Espada de Gobierno (“Keris Pendek Diraja”), símbolo de su poder. El rey deberá desenvainarlo, besarlo y sostenerlo unos instantes sobre su frente, el momento cúlmine de la ceremonia. Se trata de una insignia tiene una característica única, ya que tanto su empuñadura como su vaina están recubiertas de oro, su travesaño está grabado con el Emblema de Malasia y el de los once estados de Malasia. Su hoja fue forjada en acero tomado de once “keris” de los once estados malasios. “No lo veo desde un punto de vista mágico o místico. Pero veo que cuando el acero de las cuchillas de los 11 estados se fusiona, muestra la centralización del poder otorgado al Yang di-Pertuan Agong como jefe de estado”, explica Effendy.

    Desde su elección como Agong de Malasia, el sultán Abdullah no es solo el jefe de Estado, sino también es el jefe del Islam en los territorios y estados federales que no tienen un gobernante, y el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Su posición también es imparcial y con frecuencia se dice que “el rey es como el paraguas del país donde las personas buscan refugio”. Según Azuan Effendy, “la ceremonia es importante para fortalecer nuestra lealtad al sistema que se ha practicado durante mucho tiempo, a saber, la monarquía constitucional. Muestra cómo las personas admiran al Yang di-Pertuan Agong como jefe de estado. El Agong también debe ser visto como un líder responsable de la unidad del pueblo, responsable de la grandeza de la nación y la soberanía del estado”.