Categoría: ÁFRICA

  • El tambaleante trono del rey zulú: continúa la batalla dinástica por la herencia real

    Desde que fue elegido rey de la etnia zulú y reconocido como tal por el presidente de Sudáfrica, hace un año, el rey Misuzulu se ha enfrentado a una multitud de obstáculos, incluidas demandas judiciales, la enemistad de sus propios hermanos y fuertes rumores de que estaba siendo envenenado por su propia familia.

    La última novedad de este drama sudafricano tiene como protagonista a un medio hermano del rey zulú, el príncipe Simakade, que no reconoce a Misuzulu. El principe quiere que el reconocimiento del presidente Ciryl Ramaphosa, así como la coronación del rey, sean revisados y anulados basándose en que el proceso de nominación y selección no se siguió adecuadamente.

    Dentro de la casa real, Misuzulu y Simakade cuentan con el respaldo de facciones opuestas, lo que ha provocado tensión y ansiedad entre el pueblo zulú, en el último capítulo del drama que busca impugnar el ascenso de Misuzulu.

    La corona zulú es uno de los símbolos más codiciados en Sudáfrica. Porque si bien el rey zulú no tiene poderes ejecutivos, es reconocido por la Constitución como monarca tradicional y es una autoridad moral para los más de 11 millones de personas de esta étnia, que es la mayoritaria en la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal, Malawi, Mozambique y Zimbabwe. Además, el pueblo zulú es el grupo étnico más grande de Sudáfrica, donde representa aproximadamente el 20% de la población total del país: entre 10 y 12 millones de personas.

    El rey controla unos 3 millones de hectáreas de tierra en la provincia oriental de KwaZulu-Natal (KZN) y recibe un salario anual de 1,2 millones de rands (63.000 dólares). El gobierno de KZN también ha asignado 66 millones de rands a la casa real para el año fiscal 2021/22.

    El rey Goodwill Zwelithini, que murió después de más de 50 años en el poder, dejó seis esposas y al menos 28 hijos. Y el hecho de que el rey tuviera una familia tan numerosa, en un sistema en el que el monarca no tiene derecho a declarar un heredero del trono, se convirtió en una auténtica pesadilla para los sudafricanos.

    Respetando la voluntad del rey fallecido, en marzo del año pasado los zulúes aclamaron a una de las reinas viudas, Mantfombi Dlamini Zulu, como regente o monarca interina. Ella debía gobernar hasta que pasaran los tres meses de luto por el rey. Terminado ese período, la familia real debía proclamar un heredero de entre los descendientes del fallecido.

    Pero los hechos se precipitaron en abril, pocas semanas después, cuando “La Gran Esposa” falleció inesperadamente. Algunas personas de la familia real denunciaron que la regente había sido envenenada por orden de otras viudas del rey y publicaron su testamento: en el documento, cuya legalidad aún es discutida, se nombra rey a su hijo mayor, el príncipe Misuzulu.

    Desde entonces, la familia real se mantuvo dividida entre dos facciones: los defensores de Misuzulu (de 44 años) y quienes alegan que su nombramiento es ilegal pues Mantfombi -consorte favorita del fallecido rey- no era la primera esposa, sino la tercera.

    Los hijos de la primera esposa del fallecido rey Zwelithini, apoyados por otros príncipes de la dinastía, sostienen que solo ellos son herederos legítimos, puesto que las otras cinco esposas (entre ellas, Mantfombi, una princesa de Swazilandia) fueron consortes ceremoniales pero no legales.

    A la cabeza de ellos está la reina Sibongile, que cuestiona ante la justicia la designación de Misuzulu afirmando que ella es la única viuda legítima del rey Zwelithini porque su matrimonio es el único inscrito ante las autoridades. Y afirma que las bodas del rey con sus otras cinco esposas sólo fueron celebradas según el rito tradicional.

    El sector defensor de Misuzulu también denunció que el resto de su familia quiere envenenarlo y temen constantemente por su vida. A mediados de este año tuvo que ser hospitalizado en el país vecino de Eswatini tras enfermarse. El rey creía que estaba siendo envenenado tras la muerte repentina e inesperada de uno de sus asesores más cercanos el sábado, dijo el primer ministro zulú, el príncipe Mangosuthu Buthelezi.

    En octubre de 2022, el presidente sudafricano reconoció oficialmente a Misuzulu como rey. “Nuestro rey es de hecho oficialmente el rey de la nación zulú y el único rey de la nación zulú”, dijo Ramaphosa en octubre del año pasado durante la primera ceremonia de coronación zulú celebrada desde 1971.

    Ramaphosa indicó inicialmente que no quería verse involucrado en la disputa de la familia real, pero en este último caso, el presidente sudafricano es citado como uno de los demandados. El mandatario se opone a la solicitud del príncipe Simakade, argumentando que su decisión de reconocer a Misuzulu se basó en una sentencia de 2022 del juez Isaac Madondo, que falló a favor de la ascensión del príncipe al trono.

    El abogado del príncipe Simakade argumentó que Ramaphosa actuó “más allá de sus poderes” al presentar un certificado de realeza a Misuzulu, y que el heredero debería ser decidido por la familia real. Pero según los representantes legales del rey Misuzulu, “los reyes zulúes nacen, no son elegidos”.

    “En este momento… la persona que las casas reales llevaron al trono es el rey Simakade”, reclamaron en una marcha en Pretoria contra la coronación de Misuzulu. “Misuzulu: la familia nunca lo reconoció como rey. Hicimos todo lo cultural que había que hacer. La familia tiene derecho, no el presidente ni el gobierno ni quien sea, a reconocer a su rey”, proclamaron.

    Monarquias.com

  • El terremoto de Marruecos expuso la vida de lujo de Mohammed VI en el extranjero

    El estremecedor terremoto sufrido por la ciudad turística de Marrakech, que dejó hasta el momento más de 2.700 muertos, 2.500 heridos y cientos de desaparecidos, expuso una vez más el estilo de vida lujoso y en apariencia desinteresado de los asuntos de Estado del rey Mohammed VI de Marruecos.

    El terremoto es el más grave en el reino desde más de seis y devastó el viernes por la noche pueblos enteros en la región situada al suroeste de la turística ciudad. Los equipos de rescate marroquíes, apoyados por refuerzos extranjeros, siguen realizando esfuerzos para encontrar supervivientes y asistir a los cientos de personas cuyas casas quedaron arrasadas, pero la respuesta del gobierno llegó solo cuando el rey regresó a toda prisa al país.

    El rey, de 60 años, se encontraba en Francia cuando el terremoto azotó su país el viernes 8 de septiembre por la tarde, tras haber llegado a París el 1 de septiembre, donde posee una mansión en el Campo de Marte, cerca de la Torre Eiffel. “La catástrofe lo sorprendió mientras estaba fuera, y todo Marruecos pareció vacilar durante las primeras horas después de la tragedia”, develó el diario francés Le Monde. “El rey estaba ausente y el terremoto parecía haber sumido a los líderes del país en un silencio misterioso”.

    Durante las primeras horas transcurridas después del terremoto del viernes, el monarca conservó el hermetismo que ya venía manteniendo. En los últimos meses, Mohammed VI redujo al mínimo sus apariciones públicas y aumentó en cambio sus estancias privadas en otros países como Francia, donde le sorprendió el desastre natural. También son frecuentes en estos años sus escapadas a Gabón, país que recientemente sufrió un golpe de Estado que derrocó al régimen de Ali Bongo, estrecho aliado de Mohammed VI.

    En Marruecos el rey goza de amplios poderes políticos -tiene la última palabra en política exterior- y el Gobierno debe rendirle cuentas, lo que derivó en un silencio oficial que solo se rompió el sábado, pasadas 18 horas desde el terremoto, cuando Mohammed VI retornó al país y reapareció en una reunión de trabajo con altos funcionarios en Rabat.

    A su lado, y también en la cabecera de la mesa, su hijo y heredero, el príncipe Mulay Hasán, una presencia constante en las contadas apariciones públicas del rey. En los últimos meses fueron constantes las especulaciones en torno al estado de salud del rey y las especulaciones de que abdicará al trono en favor del hijo.

    Solo después de esta reunión, por vía de un comunicado de la Casa Real, el gobierno marroquí dio cuenta de las “medidas de emergencia” que estaban tomando las autoridades para atender a los miles de damnificados. También en esta nota se anunciaron tres días de luto en todo el país, junto a una imagen en la que el monarca aparece acompañado de otras altas autoridades.

    Las ausencias del rey

    Las prolongadas estancias de Mohammed VI fuera de Marruecos generan preocupación en el país desde hace muchos meses. Especialmente reina la incertidumbre entre el “Majzén”, como se conoce al poder en la sombra que ejerce el entorno del rey, habida cuenta de los vastos poderes de que goza el soberano en un momento en que el país atraviesa unas condiciones económicas nada favorecedoras.

    “Vamos en un avión sin piloto”, dijo recientemente un antiguo alto cargo en declaraciones al semanario The Economist, que indicó que solo en 2022 el monarca pasó unos 200 días fuera de Marruecos. En 2023 estuvo tres meses en Gabón, donde dispone de una residencia en Pointe Denis, su agenda pública del rey se mantuvo prácticamente vacía, más allá de citas ineludibles en su agenda, como la “Fiesta del Trono” a finales de agosto.

    Tras acceder al trono a la muerte de su padre en 1999, Mohammed VI imprimió algunos cambios modernizadores en el reino, alejándose de su padre y cesando a muchos de quienes componían entonces su ‘corte’ para nombrar a amigos y personas de su confianza, que completó en 2011 sofocando así antes de que pudiera producirse una ‘Primavera Árabe’ en Marruecos.

    Sin embargo, pronto dejó claro que sus intereses eran más mundanos, relacionándose en particular con personajes del mundo musical. “Cuánto más mayor se hacer más joven se comporta”, admitió un amigo de la infancia en la entrevista con The Economist. La vida cada vez más disoluta del soberano también le estaba empezando a pasar factura en el plano físico, ya que ganó bastante peso y era frecuente verle con gafas de sol.

    Las fuentes consultadas por The Economist indicaban que el rey se estaba volviendo más irascible a medida que aumentaba su aislamiento. Mohammed VI es el jefe de las fuerzas armadas, la máxima autoridad judicial del país y tiene la potestad para cesar al Parlamento por decreto. Pese a que el país es una monarquía parlamentaria, el monarca tiene la última palabra en los grandes asuntos, lo que incluye su política exterior.

    La vida de Mohammed VI en el extranjero

    Mohammed VI compró en 2020 la mansión en el elegante distrito 7 de París al príncipe Khalid bin Sultan Al Saud, miembro de la familia real saudí y ex viceministro de Defensa. El precio nunca se hizo público, pero la propiedad había sido valorada en 80 millones de euros y la directora de la agencia inmobiliaria Belles demeures de France dijo en ese momento al diario Le Figaro que es posible que se haya vendido por más dinero. La mansión del rey en París, que fue construida en 1912, tiene diez habitaciones, piscina, sala de juegos, spa, peluquería, sala de conferencias, un jardín de 300 m² y una amplia terraza con una vista impresionante de París.

    Mohammed VI también es propietario del Château de Betz, a unos 55 kilómetros de París, que heredó de su padre el rey Hassan II y cuenta con un parque amurallado y jardines catalogados entre los más bellos de Francia. Allí el rey se dedica a la cría de purasangres. Según el diario británico The Times, Mohammed VI visita el castillo con frecuencia, a veces varias veces al año y, aunque los vecinos rara vez ven al rey, su nutrida comitiva de asistentes y guardaespaldas nunca pasan desapercibidos.

    Mohammed VI ascendió al trono en 1999, al fallecer su padre Hassan II. Al monarca se le atribuye el mérito de mantener efectivamente la estabilidad en una región volátil -en parte mediante la supresión de las críticas-, así como de modernizar la economía y aplicar una diplomacia asertiva. Pero los esfuerzos del rey no fueron suficientes para abordar las profundas desigualdades que siguen plagando a la sociedad marroquí.

    Desde su coronación, el monarca mantuvo un firme control de la política económica, los asuntos exteriores y la defensa y la seguridad en su nación norteafricana. Además, lideró importantes proyectos de infraestructura y negocios a lo largo de los años. “Si bien su padre estuvo muy presente en la escena política, el estilo de Mohammed VI es diferente. Prefiere dirigir el barco en silencio mientras controla las palancas del poder“, afirmó el analista político Mohamed Chiker.

    Pero si bien logró victorias diplomáticas, Mohammed VI, que alguna vez se ganó el apodo de “el rey de los pobres”, abordó las desigualdades sociales en su país a un ritmo lento: las brechas entre ricos y pobres, así como entre zonas urbanas y rurales, continúan ampliándose. Un informe encargado en 2019 por Mohammed VI para encontrar un “nuevo modelo de desarrollo” constató “desigualdades” crecientes, un “ritmo lento de reformas” y una “resistencia al cambio”. “El 10% superior de los marroquíes más ricos todavía posee 11 veces más riqueza que el 10% inferior”, dice el informe.

    Monarquias.com

  • Las tumbas de los reyes de Uganda ya no están en peligro, según Unesco

    La Unesco recomendó que el sitio de Kasubi, donde están las tumbas de los soberanos de Buganda, tradicional lugar del sur ugandés afectado por un incendio en 2010, sea retirado de la lista del patrimonio en peligro tras su restauración.

    Situado en las colinas de la capital Kampala, este conjunto de edificios circulares de madera y techos de paja está inscrito desde 2001 en el patrimonio mundial de la Organización de Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura (Unesco).

    Esta recomendación será sometida a los 21 Estados miembros del Comité del patrimonio mundial que se reúne del 10 al 25 de septiembre en Riad. Esta retirada de la lista del patrimonio en riesgo, sería, según la Unesco, un símbolo fuerte, dado que 50% de los sitios que figuran en esta lista están en el continente africano.

    El sitio de Kasubi fue reconstruido con ayuda de financiamientos internacionales, tras un incendio en marzo de 2010 que destruyó gran parte del edificio principal, llamado Muzibu-Azaala-Mpanga, que alberga las tumbas de cuatro “kabakas” (reyes) de Buganda, el primero de los reinos tradicionales del país.

    Este antiguo palacio de los “kabakas”, construido en 1882 y convertido en sepultura real en 1884, es “un ejemplo exceptional del estilo arquitectónico desarrollado por el poderoso reino de Buganda desde el siglo XIII”, según la Unesco.

    Muy influyentes económica y políticamente, los buganda son muy apegados a su realeza y veneran a al actúal rey bugandés, Ronald Muwenda Mutebi II, monarca restablecido de manera simbólica en sus derechos en 1993. Este año el monarca celebró sus 30 años de reinado.

  • El príncipe heredero del trono de Libia pidió la restauración de la monarquía

    El príncipe heredero de Libia, Mohammed Reda El Senussi, pidió el restablecimiento de la constitución anterior a 1969, que consideró la única forma viable de restaurar la unidad de Libia, la legitimidad de sus instituciones y su sentido de identidad nacional.

    El Senussi agregó en un artículo publicado en el diario estadounidense Wall Street Journal que “si los libios deciden nuevamente que quieren una monarquía constitucional, será mi deber sagrado para con mis abuelos, mi familia y mi nación servirles”.

    Según recordó el príncipe heredero, la dinastía Senussi contribuyó históricamente a la unificación de tres regiones y más de 100 tribus en Libia.

    El príncipe señaló que los libios necesitan restaurar los lazos del pasado, ya que no están construyendo un país desde cero, sino que se están moviendo desde donde lo dejaron hace más de 50 años.

    El rey Idriss I fue derrocado el 1 de septiembre de 1969, el rey Idriss de Libia fue derrocado mientras se encontraba en Europa bajo tratamiento médico, acusado de ser un “títere” de Occidente.

    Primer rey de su país, emir de Cirenaica, líder espiritual de la secta musulmana Senoussi, Idriss I fue una de las figuras más preponderantes y respetadas de su país en la época de la Independencia. A los 60 años, el popular anciano fue electo rey, pero pasó enfermo casi todo su reinado, pensando varias veces en renunciar.

    Hombre devoto, de aspecto de jefe tribal, fue definido como “hombre piadoso, profundamente religioso y humilde”. Estuvo casado con Fatima Idriss durante más de 20 años, pero su único hijo murió al nacer. Cuando el Parlamento le pidió un heredero, el anciano rey adoptó a un sobrino que nunca heredó el trono.

    Tras ser remplazado por una dictadura liderada por Muammar Khadaffi y condenado a muerte in absentia, el rey vivió modestamente en Egipto hasta su muerte en 1983.

  • Nacimiento de una princesa de Marruecos, sobrina del rey Mohammed VI

    El príncipe Mulay Rashid de Marruecos, hermano menor del rey Mohammed VI, fue padre por segunda vez, de una niña que nació el 24 de enero pasado en la residencia oficial de la familia real en Rabat.

    Nombrada Khansa Najla, la princesa nació en el Dar al-Makhzin el 24 de enero de 2022 y recibió el título de “Lalla” (señora), que tradicionalmente reciben las mujeres de la familia real marroquí.

    Mulay Rashid de Marruecos, de 51 años, es el segundo en la línea sucesoria al trono después de su sobrino, el príncipe heredero Mulay Hassan. Su padre, el rey Hassan II, murió en 1999, mientras su madre fue la beréber Lalla Latifa, esposa principal del monarca.

    En 2014, Rashid contrajo matrimonio con Lalla Um Kalthum Boufares, 17 años menor que él, e hija de un ex ministro del Interior marroquí, Mamoun Boufares. Dos años después de esta boda nació el primer hijo de la pareja, el príncipe Mulay Ahmad, tercero en la sucesión al trono.

    Monarquías.com

  • Resurgen las protestas contra Mswati III de Esuatini, último rey absolutista de África

    Las escuelas fueron cerradas y el transporte público paralizado después de que resurgieran protestas en el reino de Esuatini contra la última monarquía absoluta en África. El ejército y la policía se desplegaron esta semana en los centros educativos y varios estudiantes fueron arrestados, según activistas prodemocracia.

    Después de la anterior ola de manifestaciones a favor de la democracia en junio, organizadas por la sociedad civil y la oposición en las dos principales ciudades del país, Manzini y Mbabane, que causó al menos 28 muertos, ahora los estudiantes se manifiestan pacíficamente para pedir el fin del régimen y la educación gratuita.

    Como respuesta, el Gobierno de Esuatini ordenó el cierre de todas las escuelas del país por tiempo “indefinido”. Por su parte, el rey Mswati III, quien ha gobernado al país sudafricano durante más de 35 años, rechazó las demandas y grupos de derechos humanos han acusado a sus fuerzas de seguridad de abusos, incluyendo asesinatos y palizas, recoge la agencia Bloomberg News.

    “A pesar de la violenta represión que vimos en junio y julio, los jóvenes de Esuatini han regresado y son persistentes en sus demandas”, dijo al respecto el director de la ONG Human Rights Watch (HRW) para África meridional, Dewa Mavhinga, quien ha añadido que esto es “un indicador de que el rey está en una posición cada vez más débil” al no poder evitar las protestas.

    Junto a los estudiantes, los empleados del sector del transporte también se han unido a las protestas, y tanto los taxistas como los conductores de autobuses se comprometieron a proseguir en su parón hasta que se cumplan sus demandas, que pasan por la liberación de los miembros del Parlamento.

    “No habrá transporte en ninguna ciudad o pueblo a no ser que el rey Mswati libere” a dos opositores detenidos a principios de este año, advirtió un representante de la asociación de transportes (SACAWU), Sticks Nkhambule. Y a estas movilizaciones se unieron dos parlamentarios, que fueron detenidos en el mes de julio acusados de terrorismo, y que debieron comparecer ante un tribunal para establecer una fianza, según el diario local ‘Eswatini Observer‘.

    Las autoridades han pedido el cese de los ataques dirigidos a empresas, muchas de ellas vinculadas al rey Mswati, quien, en un comunicado, ha apuntado que “no hay lugar para tal anarquía” en la sociedad del país, y reiteró el inicio de un “diálogo” con miembros de la sociedad civil para “encontrar una solución” para el “futuro político”.

    En Esuatini el rey nombra a los ministros, controla el Parlamento y los partidos políticos están prohibidos desde hace casi 50 años. Mswati III fue coronado en 1986, a los 18 años. Tiene 15 esposas y más de 25 hijos y se le conoce por dirigir con mano de hierro y por su estilo de vida ostentoso en un país donde dos tercios de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

    La ONG Red Solidaria de Suazilandia -en referencia al antiguo nombre oficial de Esuatini- pidió a Sudáfrica la intervención su nación vecina ante el aumento de las tensiones y en búsqueda de la democracia.

    Monarquias.com / EP / AFP

  • Batalla por el trono zulú: quién es quién en la disputa dinástica

    La familia gobernante del grupo étnico más grande de Sudáfrica, compuesto por 11 millones de súbditos, está dividida desde la muerte en marzo del rey Goodwill Zwelithini kaBekhezulu. Los rumores de envenenamientos y falsificación de testamentos aumentaron aún más las tensiones reinantes.

    El príncipe Misuzulu Zulu, el hijo mayor del difunto líder, fue nombrado heredero por la también fallecida reina regente Mantfombi Dlamini, pero numerosos miembros de la familia rechazaron su reclamo al trono. Esta semana, diversos informes apuntaron que se intentó envenenarlo, después de que se sintió mal repentinamente en una fiesta.

    El rey de los zulúes, Goodwill Zwelithini, murió el viernes 12 de marzo a la edad de 72 años tras estar hospitalizado varias semanas por complicaciones relacionadas con la diabetes.

    Una semana antes, el rey Misuzulu había reconocido que la disputa dinástica se debe a que una vasta facción de la familia real -liderados por el príncipe Mbonisi y la princesa Thembi, sus tíos- se oponen a su coronación y presionan para que el príncipe Simakade, el hijo mayor sobreviviente del rey Zwelithini kaBhekuzulu, ascienda al trono.

    El príncipe Misuzulu Zulu, de 46 años, fue nombrado heredero en el último testamento de su madre, la fallecida reina regente Shiyiwe Mantfombi Dlamini, lo que exacerbó las divisiones dentro de la familia real.

    La noticia del posible envenenamiento del rey llegó cinco meses después de que su madre, Mantfombi Dlamini, elegida como reina regente durante tres meses, falleciera repentinamente entre rumores de haber sido envenenada.

    La reina regente, que declaró a su hijo Misuzulu como nuevo rey, fue acusada póstumamente de haber falsificado el testamento del rey Zwelithini y, por lo tanto, asesinada por orden de sus rivales. “La gente piensa que somos asesinos”, dijo la princesa Thembi, pero agregó que “no estaban conspirando para derrocar a nadie”.

    Jugadores clave de la intriga del palacio

    El rey Misuzulu KaZwelithini

    Misuzulu KaZwelithini.

    La muerte del rey Zwelithini en abril y el repentino deceso de la reina Mantfombi en mayo desató una disputa sucesoria de desenlace incierto. El rey Zwelithini, que dejó 6 esposas y al menos 26 hijos, no dejó un heredero, que siguiendo la tradición zulú debe ser elegido después del período de luto por el rey fallecido. Nacido en 1974, Misuzulu es el hijo mayor de Zwelithini y la reina Mantfombi y reconoce que una facción de la familia real se opone a su coronación por considerar que el testamento del rey ha sido falsificado.

    La reina regente Mantfbombi Dlamini

    La reina, que era la principal de las seis esposas del rey Zwelithini, fue nombrada Regente en marzo para gobernar durante tres meses hasta que, terminado el período de luto por el rey, fuera elegido y coronado su sucesor. Semanas después, la reina (hermana del rey Mswati III de eSwatini) fue hospitalizada pocas semanas después y murió repentinamente. Surgieron entonces rumores de que había sido envenenada después de que ella hubiera falsificado el testamento del rey fallecido para nombrar heredero del trono a su hijo mayor, el príncipe Misuzulu.

    La primera esposa del rey Zwelithini y sus hijas

    El rey Goodwill Zwelithini dejó 28 hijos de 6 esposas, de las cuales la primera es Sibongile Dlamini.

    Sibongile Dlamini, quien se casó con Zwelthini en 1969, desafió a las otras esposas del rey, alegando que ella es su única esposa legal y que solo sus hijos pueden ascender al trono. Es apoyada por sus hijas, la princesa Ntandoyenkosi y la princesa Ntombizosuthu, quienes afirman en una acción legal separada que el testamento del rey fue falsificado.

    Según los informes, se contrató a un experto en caligrafía para intentar demostrar que la firma del rey Zwelithini en su testamento era falsa y la reina Sibongile MaDlamini y sus hijas están llevando sus respectivos casos al Tribunal Superior de Pietermaritzburg en batallas legales que cautivan a Sudáfrica. Exige la mitad de los bienes del monarca, así como el reconocimiento de que ella es la verdadera “Gran Esposa”, debido al hecho de que fue la primera esposa del fallecido rey.

    El príncipe Mbonisi y princesa Thembi: En medio de la disputa familiar sobre quién debe ser el rey zulú, el príncipe Mbonisi y la princesa Thembi (hermanos del fallecido Zwlithini) negaron los rumores de que desempeñaron un papel en la muerte de la reina zulú. El jefe Mangosuthu Buthelezi, que se desempeña como primer ministro tradicional del difunto rey y ha jugado un papel central en el mecanismo sucesorio, no apoya a la princesa Thembi por ser “una hija ilegítima de mi primo, el rey Cipriano”.

    El príncipe Mbonisi y la princesa Thembi lideran a la facción dinástica que se opone a la coronación del rey Misuzulu y presionan para que ascienda al trono el príncipe Simakade, el hijo mayor sobreviviente del rey Zwelithini kaBhekuzulu, ya que mayor de los hijos de Zwelithini, el príncipe Lethukuthula, hijo de la reina Sibongile MaDlamini, murió en noviembre de 2020 y cinco personas fueron acusadas de su asesinato.

    Monarquias.com

  • Charlene de Mónaco se ofreció como mediadora en la batalla por el trono zulú

    La princesa Charlene, esposa del príncipe Alberto II de Mónaco, se ofreció como mediadora para buscar una salida pacífica a la batalla que se libra dentro de la familia real zulú de Sudáfrica.

    La familia gobernante del grupo étnico más grande de Sudáfrica, compuesto por 11 millones de súbditos, está dividida desde la muerte del rey Goodwill Zwelithini kaBekhezulu. Los rumores de envenenamientos y falsificación de testamentos aumentaron aún más las tensiones reinantes.

    La princesa Charlene, que creció en Sudáfrica y pasó la mayor parte del año en ese país por motivos de salud, pidió a la familia real que detenga sus batallas por la sucesión “por el bien de la unidad”, según la emisora nacional del país.

    Charlene, amiga personal del difunto rey Goodwill Zwelithini, asistió a su funeral y se sentó entre sus esposas e hijos en sus tierras ancestrales en Nongoma, y posteriormente describió sus “muchos momentos especiales” que pasó con el monarca.

    El príncipe Misuzulu Zulu, el hijo mayor del difunto líder, fue nombrado heredero, pero numerosos miembros de la familia rechazaron su reclamo al trono. Esta semana, diversos informes apuntaron que se intentó envenenarlo, después de que se sintió mal repentinamente en una fiesta.

    Divisiones en la familia real

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    La numerosa familia real zulú se encuentra dividida sobre la sucesión desde la muerte del rey Goodwill Zwelithini, padre de Misuzulu. El príncipe fue declarado heredero por su también fallecida madre, la reina regente Mantfombi Dlamini.

    Una semana atrás, el rey Misuzulu reconoció que la disputa dinástica se debe a que una vasta facción de la familia real -liderados por el príncipe Mbonisi y la princesa Thembi, sus tíos- se oponen a su coronación y presionan para que el príncipe Simakade, el hijo mayor sobreviviente del rey Zwelithini kaBhekuzulu, ascienda al trono.

    La noticia del posible envenenamiento del rey llegó cinco meses después de que su madre, Mantfombi Dlamini, elegida como reina regente durante tres meses, falleciera repentinamente entre rumores de haber sido envenenada.

    La reina regente, que declaró a su hijo Misuzulu como nuevo rey, fue acusada póstumamente de haber falsificado el testamento del rey Zwelithini y, por lo tanto, asesinada por orden de sus rivales. “La gente piensa que somos asesinos”, dijo la princesa Thembi, pero agregó que “no estaban conspirando para derrocar a nadie”.

    Los enfrentamientos fraticidas por el trono llegaron después de que falleciera el rey Goodwill Zwelithini, tras más de 50 años de reinado. El rey era el único fideicomisario del Ingonyama Trust, que administra casi 3 millones de hectáreas de tierras de propiedad comunal y también tuvo influencia importante moral sobre más de 11 millones de zulúes , casi una quinta parte de la población de Sudáfrica.

    Monarquias.com

  • ¿Venenos en la realeza zulú? El rey Misuzulu se recupera tras una misteriosa enfermedad

    El reino tradicional zulú, de Sudáfrica, anunció que el rey Misuzulu kaZwelithini se recuperó por completo después de haber enfermado, presuntamente envenenado durante su fiesta de cumpleaños la semana pasada.

    Se sospechaba que había sido envenenado porque su enfermedad fue repentina”, dijo el periódico sudafricano Independent Online.

    El rey Misuzulu, de 47 años, no pudo hablar a sus súbditos durante la celebración de uMkhosi weLembe (Día de Shaka) después de que se enfermó durante la celebración de su cumpleaños, que tuvo lugar un día antes en un restaurante de Durban.

    El rey Misuzulu KaZwelithini.

    Según los testigos, el rey se sintió mal de repente y abandonó la fiesta de inmediato. La prensa sudafricana reportó posteriormente que la condición del monarca tradicional, con 11 millones de súbditos, se agravó hasta el punto en que debieron convocar a su médico a su residencia.

    El príncipe Thulani, portavoz de la familia real, dijo que el rey Misuzulu se recuperó después de su repentina enfermedad.

    El rey está muy bien, se ha recuperado por completo. No hemos recibido los resultados. Entendemos que es información confidencial entre el rey y su médico. No podré pedir ni divulgar esa información sin su consentimiento. Pero puedo confirmar que el rey se ha recuperado por completo”, dijo el príncipe Thulani.

    Divisiones en la familia real

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    La numerosa familia real zulú se encuentra dividida sobre la sucesión desde la muerte del rey Goodwill Zwelithini, padre de Misuzulu. El príncipe fue declarado heredero por su también fallecida madre, la reina regente Mantfombi Dlamini.

    Una semana atrás, el rey Misuzulu reconoció que la disputa dinástica se debe a que una vasta facción de la familia real -liderados por el príncipe Mbonisi y la princesa Thembi, sus tíos- se oponen a su coronación y presionan para que el príncipe Simakade, el hijo mayor sobreviviente del rey Zwelithini kaBhekuzulu, ascienda al trono.

    La fallecida reina regente Mantfombi.

    La noticia del posible envenenamiento del rey llegó cinco meses después de que su madre, Mantfombi Dlamini, elegida como reina regente durante tres meses, falleciera repentinamente entre rumores de haber sido envenenada.

    La reina regente, que declaró a su hijo Misuzulu como nuevo rey, fue acusada póstumamente de haber falsificado el testamento del rey Zwelithini y, por lo tanto, asesinada por orden de sus rivales. “La gente piensa que somos asesinos”, dijo la princesa Thembi, pero agregó que “no estaban conspirando para derrocar a nadie”.

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  • “Pandora papers” apuntan a la princesa Lalla Hasnaa, hermana del rey de Marruecos

    La princesa Lalla Hasnaa, hermana del rey Mohammed VI de Marruecos, se encuentra en una extensa lista de personalidades mundiales (entre ellos, una treintena de gobernantes y exgobernantes) que aparecen en los 11,9 millones de documentos filtrados por compañías de servicios de todo el mundo y divulgados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en cientos de medios del mundo, los denominados “Pandora Papers”.

    La investigación reveló casi un millar de empresas en paraísos fiscales y mencionó a 336 políticos de alto nivel, entre ellos más de una docena de jefes de estado o de gobierno en funciones, ministros, embajadores y otros. Más de dos tercios de la empresas fueron registradas en la británicas Islas Vírgenes. Y aunque en muchos países no es ilegal guardar activos en el exterior o utilizar empresas de fachada, las revelaciones abochornan a gobiernos que aplican planes de austeridad o dicen luchar contra la corrupción.

    Los documentos revelaron que la princesa Lalla Hasnaa, de 53 años, es propietaria de una empresa “fantasma” que compró una casa de 11 millones de dólares en una exclusiva zona de Londres, cerca del Palacio de Kensington. Hasnaa, hija del difunto rey Hassan II, hizo la compra con fondos de la “Familia Real Marroquí”, según los documentos filtrados por la ICIJ, que enumeraban su ocupación como “Princesa”.

    Lalla Hasnaa y el rey Abdallah II de Jordania son algunos de los miembros de la realeza mundial que aparecen en la investigación. Entre ellos también se encuentran el emir Mohammed bin Rashid Al Maktoum de Dubai, primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, quien aparece como accionista de tres empresas registradas en jurisdicciones secretas, y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, que utiliza empresas extraterritoriales para realizar inversiones, gestionar su patrimonio y salvaguardarlo en beneficio de su dinastía. Los Papeles de Panamá ya habían revelado que su superyate de 300 millones de dólares estaba gestionado por empresas offshore.

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